1999 - EU
Un hombre con la cara erosionada por el tiempo emprende un viaje hacia otro país, el pasado, el futuro, la venganza y en cierto sentido la redención.
Sólo eso. Nada menos que eso.
Wilson llega a los Estados Unidos para tomar revancha por la muerte de su hija. Se enfrenta a sus propios fantasmas, le hacen falta unas pocas palabras para anunciarse: con la cara salpicada de sangre se limita a decir "Díganle que voy por él". El asesino comprende, el espectador electrizado también.
Si algo caracteriza a este extraordinario filme de Steven Soderbergh es su capacidad para contar una historia en profundidad y hacer gala de una economía de recursos formidables: imágenes secas, cortas, contundentes como un puñetazo en la mandíbula, recuerdos que azotan a Wilson, a los que el espectador asiste envuelto por sus propios pensamientos.
Terence Stamp retoma el personaje de delincuente que ya había interpretado en la película de Ken Loach Poor cow (1967) y logra la interpretación de su vida. Simplemente perfecto.
Las actuaciones del reparto constituyen un festival aparte: Peter Fonda, Lesley Ann Warren y Luis Guzman se constituyen así en las piezas estratégicamente dispuestas de esta perfecta partida de ajedrez.
Vengar la sangre nos propone un viaje único, cuyo destino puede ser el infierno o el cielo. Atrévase y saque su pasaje: no se va a arrepentir.
muy buena... medio rara pero bueniiiiiisima...
Un hombre con la cara erosionada por el tiempo emprende un viaje hacia otro país, el pasado, el futuro, la venganza y en cierto sentido la redención.
Sólo eso. Nada menos que eso.
Wilson llega a los Estados Unidos para tomar revancha por la muerte de su hija. Se enfrenta a sus propios fantasmas, le hacen falta unas pocas palabras para anunciarse: con la cara salpicada de sangre se limita a decir "Díganle que voy por él". El asesino comprende, el espectador electrizado también.
Si algo caracteriza a este extraordinario filme de Steven Soderbergh es su capacidad para contar una historia en profundidad y hacer gala de una economía de recursos formidables: imágenes secas, cortas, contundentes como un puñetazo en la mandíbula, recuerdos que azotan a Wilson, a los que el espectador asiste envuelto por sus propios pensamientos.
Terence Stamp retoma el personaje de delincuente que ya había interpretado en la película de Ken Loach Poor cow (1967) y logra la interpretación de su vida. Simplemente perfecto.
Las actuaciones del reparto constituyen un festival aparte: Peter Fonda, Lesley Ann Warren y Luis Guzman se constituyen así en las piezas estratégicamente dispuestas de esta perfecta partida de ajedrez.
Vengar la sangre nos propone un viaje único, cuyo destino puede ser el infierno o el cielo. Atrévase y saque su pasaje: no se va a arrepentir.
muy buena... medio rara pero bueniiiiiisima...
