Historia del consolador.
“la historia de la sexualidad humana ha sido contada por numerosos historiadores. Sin embargo, encontrar detalles sobre ciertos aspectos o elementos que la han atravesado, resulta una tarea compleja. Es el caso de la historia de los juguetes sexuales, presentes desde la antigüedad”.
Grecia antigua:
El primer uso documentado de un dildo proviene de la Grecia antigua, cuando los mercaderes vendían algo llamado “olisbos”. Realizados en piedra, cuero y en algunos casos madera, los olisbos eran un instrumento muy solicitado fundamentalmente por las mujeres solteras. La impresión general de que el dildo sigue siendo posesión de la mujer solitaria continua en nuestros días, aunque hoy sabemos que se trata de un juguete utilizado por personas de ambos sexos, independientemente de su estilo de vida o preferencias sexuales.
“diletto”: el deleite del dildo:
ya en la Italia renacentista, los olisbos se transforman en “diletto”, para deleite de los italianos. Aun cuando era utilizado con profusión de aceite de oliva como lubricante, el diletto estaba lejos de adquirir la comodidad de los modelos actuales, aunque nunca gozo de la popularidad del dildo.
Epoca victoriana:
Fue alrededor del siglo diecinueve cuando se introduce el dildo de goma, mucho mas confortable que cualquiera de sus predecesores.
Durante esa época también hace su aparición el vibrador, altamente recomendado para tratar los casos de histeria tan floreciente por entonces. El termino se deriva del griego “hysteria” y significa útero. Refleja la antigua y falsa creencia de que los desordenes anímicos femeninos eran causados por disturbios en dicho órgano. Al mismo tiempo, el placer sexual de la mujer aun estaba negado, de modo que el uso del vibrador mas alla de fines terapéuticos podía ser considerado escandaloso. Solapadamente para la moral victoriana los vibradores crecían en popularidad como “masajeadores”. Al comienzo del siglo XX los vibradores comienzan a tener otro tipo de protagonismo en las primeras películas de tono erótico.
Hoy:
En los últimos treinta años los juguetes sexuales han experimentado una suerte de renacimiento. En la década de los setenta proliferan una serie de productos de marcado corte sexista, hasta que en los ochenta las cosas parecen mejorar gracias a un favorable cambio de actitud liderado por movimientos y organizaciones. Los noventa fueron una continuacion de esta tendencia, hacia una visión positiva y divertida del sexo...
“la historia de la sexualidad humana ha sido contada por numerosos historiadores. Sin embargo, encontrar detalles sobre ciertos aspectos o elementos que la han atravesado, resulta una tarea compleja. Es el caso de la historia de los juguetes sexuales, presentes desde la antigüedad”.
Grecia antigua:
El primer uso documentado de un dildo proviene de la Grecia antigua, cuando los mercaderes vendían algo llamado “olisbos”. Realizados en piedra, cuero y en algunos casos madera, los olisbos eran un instrumento muy solicitado fundamentalmente por las mujeres solteras. La impresión general de que el dildo sigue siendo posesión de la mujer solitaria continua en nuestros días, aunque hoy sabemos que se trata de un juguete utilizado por personas de ambos sexos, independientemente de su estilo de vida o preferencias sexuales.
“diletto”: el deleite del dildo:
ya en la Italia renacentista, los olisbos se transforman en “diletto”, para deleite de los italianos. Aun cuando era utilizado con profusión de aceite de oliva como lubricante, el diletto estaba lejos de adquirir la comodidad de los modelos actuales, aunque nunca gozo de la popularidad del dildo.
Epoca victoriana:
Fue alrededor del siglo diecinueve cuando se introduce el dildo de goma, mucho mas confortable que cualquiera de sus predecesores.
Durante esa época también hace su aparición el vibrador, altamente recomendado para tratar los casos de histeria tan floreciente por entonces. El termino se deriva del griego “hysteria” y significa útero. Refleja la antigua y falsa creencia de que los desordenes anímicos femeninos eran causados por disturbios en dicho órgano. Al mismo tiempo, el placer sexual de la mujer aun estaba negado, de modo que el uso del vibrador mas alla de fines terapéuticos podía ser considerado escandaloso. Solapadamente para la moral victoriana los vibradores crecían en popularidad como “masajeadores”. Al comienzo del siglo XX los vibradores comienzan a tener otro tipo de protagonismo en las primeras películas de tono erótico.
Hoy:
En los últimos treinta años los juguetes sexuales han experimentado una suerte de renacimiento. En la década de los setenta proliferan una serie de productos de marcado corte sexista, hasta que en los ochenta las cosas parecen mejorar gracias a un favorable cambio de actitud liderado por movimientos y organizaciones. Los noventa fueron una continuacion de esta tendencia, hacia una visión positiva y divertida del sexo...
