Concurso de cuentos

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  • Cavernicola
    IDDQD
    • 07-11-2004
    • 11445

    #1

    Concurso de cuentos

    Este año en el concurso de cuentos de magisterio (lugar en el que estudio) , presenté dos cuentos con dos seudonimos diferentes.
    Resulta que me gané el primer y el segundo puesto
    Los seudónimos que utilicé fueron "Dum" y Kabronero".
    Después les pagaré los derechos de uso del nombre
  • Cavernicola
    IDDQD
    • 07-11-2004
    • 11445

    #2
    Sobre lo transversal
    El hombre primitivo prehistórico era un sujeto sumamente adaptado a su medio, un sobreviviente, un vencedor sobre las amenazas constantes y cotidianas a las que lo sometía su hostil entorno. Aunque algunas veces existen excepciones notorias.

    Cierta vez uno de estos hombres paleolíticos, confiado de su habilidad de cazador, se propuso matar un mamut, el solo, con una herramienta muy afilada. En esta frustrada cacería encontró su prematura muerte.


    * * *


    Etuset era un esclavo encargado de alimentar y cuidar los caballos de uno de los escribas del Faraón. Era muy capaz y desempeñaba con atinada eficiencia la tarea encomendada.

    En determinada ocasión decidió que aun no era necesario alimentar a las bestias y prolongó más allá de lo habitual sus actividades de ocio en compañía de los demás esclavos.

    Los animales acuciados por el hambre escaparon y consumieron parte de la reserva de granos que el escriba poseía. Este suceso propició que Etuset fuese torturado hasta la muerte.


    * * *


    Inanóstenes era un buen soldado, se destacaba en batalla más que muchos de los demás guerreros que defendían la bella Mileto.

    Como distinción a su desempeño, se le concedió el honor de guardar uno de los muros de de3fensa con el cargo de Capitán de una compañía.

    Para festejarlo llegó a asumir el mando con dos enormes barriles de un exquisito vino resinoso con el cual animó a sus agradecidos subordinados.

    El exceso de alcohol arrastró a los valerosos soldados a un dionisiaco estado, de modo que no vieron llegar el ataque que los aniquiló.



    * * *


    Tatsuo Nakamoto fue un excelente fabricante de katanas, eran de su factura las que poseía su Shogun así como las de todos los samuráis que a éste protegían. Sus katanas eran su orgullo. Por esta razón se ofendió profundamente cuando Maku Nakura, un simple campesino, afirmó ser capaz de fabricar mejores espadas que Nakamoto San.

    Esto hizo enfurecer de tal forma a Tatsuo que, a fin de lavar su honor y proteger su buena fama, tomó una de sus mejores armas y fue directamente a buscar al lenguaraz campesino. Su cólera era tal que olvidó que realmente no tenía la menor idea de cómo manejar las prodigiosas katanas que fabricaba. Lo recordó mientras la vida se le escapaba por la brecha que la asada de Maku abrió en su cabeza.


    * * *


    François Dussant afirmaba ser uno de los más acérrimos enemigos de del imperio napoleónico. Detestaba el hecho de vivir bajo ese gobierno, el cual él consideraba un retroceso histórico, ya que François era un defensor de la democracia. No desperdiciaba oportunidad que le pareciera propicia para denostar al Emperador con los más bajos epítetos y los más variados argumentos. A esto se dedicaba en una taberna cuando un grupo de hombres que allí bebían lo invitaron con una copa a acercarse a su mesa a fin de escuchar mejor sus opiniones. Dussant comenzó a exponer sus ideas de manera muy vehemente sin advertir que sus compañeros de mesa no edran otros que el propio Emperador (de incógnito ya que venía de la furtiva visita a una de sus queridas) y cinco de los más fieles y hábiles miembros de su guardia personal. El consternado François descubrió esto cuando el mismo Bonaparte se puso de pie, desenvainó y le propinó una certera estocada que le atravesó el pecho


    * * *


    Jack Richardson fue considerado en su &#233oca el mejor maquinista del “West Express”, ferrocarril que recorría parte del vasto territorio norteamericano. Jack presumía de conocer cada tramo del recorrido de su ferrocarril, de saber exactamente en que lugar podía ponerlo a pleno vapor y cuando aminorar la marcha. Era sumamente escrupuloso en los horarios, sin duda el maquinista más responsable de la empresa ferroviaria.

    Un día le prometió a su amada, la bella y rubia Molly McDowell, que él era capaz de llegar a estar con ella media hora antes de lo que su itinerario marcaba, seguramente pensando que el amor de su dama por él sería mayor si concretaba esa proeza.

    La entristecida Molly se suicidó cuando recibió la noticia de que no hubo sobrervivientes después del descarrilamiento producido por exceso de velocidad


    * * *


    Esteban Robledo era un simple funcionario administrativo del ministerio de educación y cultura. Un clásico oficinista gris y eficiente de la sección de archivos bibliotecológicos del ministerio. Sus pocas diversiones eran ir los domingos a ver a su querido Danubio y jugar al truco con sus compañeros de trabajo mientras se tomaban una copitas. Junto a sus compañeros iba rumbo al bar atravesando 18 de julio, todos reían de buen grado ante la imitación de Esteban de la caminata de Neil Armstrong sobre la superficie lunar (suceso acontecido la semana anterior), tan divertidos estaban con la tontería de Robledo que no se percataron de la presencia del tranvía 54.


    * * *

    Mustafá Alí Hassan es un muy eficiente técnico de seguridad, sus superiores los consideran la persona idónea y adecuada para la tarea que desempeña.

    Dicha tarea es controlar la normal actividad del reactor nuclear que alimenta tres delas fabricas más importantes de su país, así como una refinería de petróleo. El único problema que tiene Hassan es que padece una leve adicción a navegar en Internet, lo cual hace que, en muy pocas ocasiones, no preste la debida atención a los indicadores de actividad del reactor.


    * * *


    La idea de presentarte este muestrario, mi paciente lector, no es otra que evidenciar y explicitar una realidad que si dudas tu ya conocías o sospechabas. Y es que más allá de &#233ocas, razas o cualquier otro factor, la estupidez atraviesa transversalmente a la humanidad.
    Editado por última vez por Cavernicola; 23-10-2008, 05:50 PM.

    Comentario

    • Cavernicola
      IDDQD
      • 07-11-2004
      • 11445

      #3
      Miradas


      Sentado bajo el tímido calor de un vespertino e invernal sol, Renzo disfrutaba observando la frenética batalla de tres palomas por el mismo pedazo de pan, sucio y pisoteado

      Lo distrajo de su atenta observación la aguda voz de su vecina.

      - Buenas tardes don Renzo. – dijo mientras se acomodaba una colorida bufanda de lana en tono al cuello- ¿Disfrutando del solcito?- A Renzo la explosión de colores y la aguda voz le evocó a un enorme y ridículo pajarraco selvático.

      - Si, si, acá, lagarteando un poco- respondió al pajarraco-vecina.

      Cuando intentó volver a prestar atención a la disputa de las palomas se percató de que era en vano, habían desaparecido y el pedazo de pan ya no estaba. ¿Cuál se lo habría llevado?

      Renzo se dejó arrastrar por la familiar sensación de ocio y hastío.

      Se había dicho a sí mismo que el día que se jubilara jamás sería un dinosaurio sentado al sol en una plaza o en la vereda de su casa, que jamás engordaría con miguitas la fauna urbana. Tristemente y a su pesar justamente en eso se había transformado.

      Se sentía un pobre viejo, un trasto inútil y herrumbrado.

      De pronto vio venir con las alas de la gabardina abiertas y envuelto en un estruendo de graznidos al pajarraco-vecina que corriendo decía

      - ¡Hubo un accidente por San Martín! Desviaron el tránsito – mientras la vertiginosa ráfaga de ruidos y colores pasaba frente a él con las alas abiertas seguía graznando – Ahí viene el 158, hasta luego don Renzooooooooooo – el graznido se perdió dentro del ómnibus que se había detenido a unos metros.

      No era usual que hubiese tránsito fluido por la calle Pando a esa altura, al menos, pensó Renzo, podría distraerse en otra cosa más allá de las palomas.

      Comenzó a hacerse más transitada la calle esa tarde, pasaban infinidad de autos, camiones y ómnibus, cada ómnibus que pasaba era un universo nuevo para Renzo. En ellos se veían niños con sus habituales túnicas que iban o venían a la escuela, personas con caras largas y taciturnas, a las que Renzo identificaba como “cara de hacer trámites”, jóvenes con auriculares en las orejas que movían la cabeza al ritmo de una inaudible música y un diverso e inabarcable etcétera..

      No muchas de las personas que viajaban en los ómnibus que pasaban por la puerta de la casa reparaban en Renzo, pero a los pocos que lo hacían él les dedicaba una sonrisa que era acompañada de una inclinación de cabeza a modo de saludo, un detalle que siempre lo había distinguido era su atildada urbanidad.

      En eso estaba cuando desde un 404 una señora de unos 50 años, con un rebuscado peinado de peluquería y un color de cabello sumamente artificial, le devolvió la sonrisa. Le sorprendió esa respuesta, pero en la mirada de la señora había algo más que la simple retribución a un saludo, había algo que a Renzo le pareció familiar y no supo identificar. Eso mismo comenzó a notar en cada una de las personas que le prestaban atención. Algo en sus miradas le parecía sumamente conocido y no podía identificar que era.

      Le resultaba muy habitual, algunas veces era acompañado por una sonrisa, otras por un gesto con la mano, incluso en una niña lo vio acompañado de una lengua ofensiva y rosada.

      Se comenzó a multiplicar la cantidad de ómnibus que pasaban y en cada uno al menos una persona reparaba en Renzo e indefectiblemente advertía esa “cosa” familiar en la mirada de quienes lo observaban.

      Busco y rebusco en su memoria intentando recordar de donde le resultaba familiar, hasta que lo recordó.

      En sus ex compañeros de trabajo, en sus amigos, en su familia, en el pajarraco-vecina, en las enfermeras y doctores del sanatorio durante su internación, incluso en él mismo cada mañana cuando se miraba al espejo.

      Era lástima, la lástima que se le tiene a un pobre viejo inútil y desvencijado, una lástima mezclada con compasión y llena de solicitud.

      La misma lástima que lo perseguía desde el diagnóstico final de los médicos después del desafortunado accidente, la hija de puta que no lo dejaba olvidarse de su condición, la que cada día le tenía que enfrentar y lo perseguía inexorablemente.

      Era triste admitirlo, pero él lo único que le inspiraba al mundo que lo rodeaba era lástima, no es que antes inspirara idolatría u admiración, pero al menos se sentía una persona más, respetado y tenido en cuenta.

      No había forma de escapar de ella.

      Aunque tal vez si.

      Viendo venir un camión bastante grande y a buena marcha Renzo bajó, casi instintivamente, la mano hasta el freno de su silla de ruedas y dejó que la pendiente de la calle Pando hiciera el resto.

      Comentario

      • Edgar Allan Poe
        Poe ticam ente
        • 26-01-2004
        • 3310

        #4
        congratz nene, me los imprimo y esta noche los leo en la cama.
        Obvio que ganaste porque esos dos pibes (nombres) deben ser ya los dueños del colegio, con lo que curran en inet.

        Comentario

        • Xiro
          Un peor
          • 12-11-2005
          • 3432

          #5
          Bien merecidos estan.
          Aunque me resulto todo medio tragico y desanimante jaja.
          flickr

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          • Cavernicola
            IDDQD
            • 07-11-2004
            • 11445

            #6
            Gracias

            Comentario

            • Ramireo
              ramiroanimax.blogspot.com
              • 09-01-2005
              • 3669

              #7
              me gustó el primero
              http://ramiroanimax.blogspot.com



              Comentario

              • semen!
                EN BARRA
                • 11-12-2007
                • 28137

                #8
                el primero (muy bueno) podria entrar en el libro "Cronicas del Angel Gris"

                el segundo depues lo leo...

                diwa says: "la gente se muere, la familia llora, y a vos te chupa un huevo"

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                • Pierrot
                  tuca
                  • 10-06-2005
                  • 2209

                  #9
                  venía a decir LO MISMO que ricota pero con 'el bar del infierno'..

                  Comentario

                  • Larva
                    El_
                    • 06-06-2004
                    • 9659

                    #10
                    Me gustó más el primero, ¿Por casualidad habrá sido el ganador del concurso?.

                    Tiene una humildad que me agrada muchísimo.

                    sahd, che fijate que hay un par de errores de colgado al tipear

                    PENSÉ QUE SE TRATABA DE UN CONCURSO DE CUENTOS EGEL ja
                    Editado por última vez por Larva; 25-10-2008, 02:54 AM.

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                    • briant
                      mentaltrip.
                      • 01-12-2003
                      • 8297

                      #11
                      Editado por última vez por briant; 08-04-2013, 02:33 PM.
                      http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

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                        • 14-06-2007
                        • 13347

                        #12
                        El estilo del primero a mi me hace pensar en "el origen de la tragedia", pero difiere en la temática.

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