LA CARAVANA

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    • 08-11-2009
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    #1

    LA CARAVANA

    La noche espectral se incremento con sus ruidos silenciosos y la vimos entonces detenida en nuestro suelo, con una luz de media luna recorrimos el suceso de aquellas personas en camellos que aparecían pertrechados como para un largo suceso, y desde la fila de los congregados algunas intenciones afectuosas bajaron para saludarnos como antiguos conocidos, pero otras miradas que me odiaban me presentaron la de Agar, que persistía resentida acompañada con su hijo reclamando el cumplimiento de su ley urbana, quise alejarme de los malos recuerdos, y me uní a un grupo que reía con el modo de una sana alegría bebiendo una infusión en sus cacharros de barro, sus risas amables nos convidaron compañeras a compartir los sabores de sus ideas, y contagiados de efusión nuestro sueño se torno posible, decidíamos entonces acompañar el proyecto de aquella gente que festejaba entusiasmada en armonía, cuando una niña bonita con cabellos de fuego y ojos de estrella se presentó repentina para pedirme el cacharro que se llevó con ella.
    Se inició la marcha luego de pauta trasmitida de voz en voz, nos ofrecieron camello que no aceptamos y junto a ellos caminamos cargando alternos durante la noche a nuestro querido sueño hasta el primer descanso en el que hicieron campaña y armaron tiendas al reparo de montañas, los tres nos acomodamos en una que nos fue asignada con útiles y provisiones adecuadas para vivir compartiendo el campamento con vecinos que colaboraban como socios del desierto respetando la ley de caravanas, y mientras Sara se ocupaba en sus tareas habituales mis intenciones vagaban entre las tiendas y su gente, así llegue por la tarde hasta el jefe que se presentó esbelto, con tupida barba entrecana y discretamente me comentó que le acosaban con quejas de reparto inadecuado y no hallaba solución que acallara las protestas, le sugerí que repartiera asignando magnitudes a necesidades y aptitudes para que la razón constante despejara la ración incógnita, su mirada miró imaginando abstraída y luego retornó como entendiendo agradecida, entonces me despedí con respeto subordinado para seguir vagando en todo lo que aquel sueño incierto me presentaba, y en esa noche del ensueño retornaba a mi tienda cuando escuché la melodía que un experto hacía silbando su flauta, y me acerque atraído por los sones que me hicieron disfrutar de sus canciones, y con el ser que se expandía creando el verso con el ritmo acompañado, la armonía de los vientos me concretaba alucinado, mientras soñaba soñando esa alborada entre mis manos durmiendo con la niña de Sara.
    Fatigado de madrugadas compartidas abandone los paseos y me alejé del perímetro para concluir el conjunto desde lejos, allí encendí paja seca en fuego que defendí del viento acomodándole unas piedras, y pensaba con la necesidad intensa de aquellos días que aspiraban la idea en el humo de la materia encendida, cuando me descubrió un desconocido que oficiaba de maestro y se acercó interesado en compartir mi rito, sus inquietudes que me indagaban buscándose, se proyectaron al dialogo referido a los ordenes de convivencia, y mientras el diálogo se hacia mas complejo, transcurría en la complejidad ingeniando nuevos conceptos, y con la sensación de ser en otro tiempo que entendía en los personales secretos del aquel sujeto, entendí su necesidad que padecía de un niño sin padre, más cuando nos congregaban los vacíos que se repelían llenos de ideales, deje de frecuentar su dialogo pero lo seguí estudiando mientras lo veía paciente y con esmero enseñar en su escuela de campaña; su entorno me presento a un hombre sordo mudo desde nacido, y me entere de su historia por comentarios de allegados, así supe que no había conocido a su padre y que su madre lo había despreciado cuando aun lactaba, pero al considerar que miraba con atención la clase desde lejos, el modo de su aprendizaje me resultó interesante, y entonces supuse que padecía sin saber que simulaba un padecimiento imaginado que en verdad se negaba a escuchar y hablar de su pasado, y continué compartiendo mi presente espectando una verdad diferente en aquel transcurso imaginado que me resultaba agradablemente interesante, hasta que sobrevino entonces esa mañana del primer conflicto; Ismael se acercaba a Isaac como para juego de niños, e instruido por su madre asignándose la legitima heredad le ofendió llamándole hijo bastardo, Isaac no intento defenderse por que nunca había visto la maldad, y apenado la conoció esa mañana de su primer llanto, mientras Sara que había presenciado el suceso expulsaba al agresor con palabras de tono vehemente prohibiéndole acercarse nuevamente, pero la repulsiva actitud de Agar le inició campaña difamante intentando esclavizarme nuevamente reclamando su derecho a ser esclava, que amparada por un código le otorgaba la heredad y el activo exclusivo de seguir siendo repudiada, y cuando mi única propiedad era en la idea un material que no se hereda, y no podía en idea ser legado por mi preso ser esclavo, el suceso cobro difusión con el carácter de un conflicto inadmisible que motivó la reunión de un consejo de campaña, donde los representantes de familias decidieron aunar sus donaciones, para conseguir el oro y plata que le comprara mi libertad a la esclava, y logrado el peso suficiente decidieron en consejo expulsarla de la caravana, tuve entonces que asumir la función de comunicarle la sentencia en la tarde que sin ganas fui a enfrentarla confortado solamente por la idea de nunca mas volver a verle, y le dije que se había reunido todo lo posible de serle otorgado, y que debía irse con el oro, con su hijo y con la plata renunciando al recurso de su ley urbana, me preguntó entonces con su tono reiterado de necia agorera si conocía mi suerte, y le respondí que no me guiaban las suertes cuando proyectaba ser mi dueño para compartir con semejantes el tal grato amor de los sueños eternos, pero luego fue su llanto pegajoso y repulsivo que me incriminaba astutamente como causante de su desgracia, y entonces mi cólera justificada estallo en un decir exultante __ Si te duele el dolor del no poder dejar de ser lo que eres, soporta entonces sola el dolor de tu ser que en mi muere.
    Y con el conflicto expulsado, retorne liberado hacia el sueño dormido que me esperaba en la tienda con Sara elegido, pero esa noche de media luna la necia agorera acompañada con algunos que la lloraban vestida de negra despecha, se marchaba encaramada en un camello de alforjas cargadas con el oro y la platas cobradas por mi rescate, más lejana e insatisfecha perpetuaba su noche con un lamento eterno que lloraba, cuando el anima de su rapiña le reitero la codicia en su suelo, y el llanto en la piedra fue lagrimas que infiltraron la arena concediéndole gracia a la necia y a su gena, para conjurar nuevamente los instintos primordiales con el fundamento que dejaba otra idea pautada, donde mantuvieran en su meca el alma enferma satisfecha los híbridos que no heredaron mas idea, que la de defender la de agares esclavas, conjugando las suertes con la deidad del ser consagradas.


    CAOS
    Paulatina fue creciendo en acciones la idea del libertinaje, y los perversos vertieron su caudal de pulsiones insatisfechas en la nueva fiesta que progresaba en regresiones, mientras se confundían los placeres desnudos con los odios encarnados defendiendo sus instintos primordiales durante aquellas noches que me aparecían eternas, pero algunos que se fugaban me motivaron en un atisbo de esperanza, y a cada quien que descubrí le ayudé cubriendo a las mujeres con sus velos y mantas, mientras les actuaba sopesando en las piedras del Alefh la torá solutiva de una memoria acallada, Isaac decidió unirse a una familia amiga y le despedimos entonces con lágrimas contenidas pidiéndole que buscara el buen futuro sin suertes.
    Y las noches congregaron en un mismo escenario todas aquellas noches de un suceso abominable, y espectábamos junto a algunos abstraídos desde el perímetro de un palco, cuando el cielo subió su telón y presentó una furiosa tormenta con el intenso resplandor de un relámpago seguido de todo el sonido intenso del trueno, se aquietaron entonces las actitudes en las primeras escenas, y desde un fondo encaramado bajando desde una montaña, vimos al sordo mudo sosteniendo unas piedras talladas mientras hablaba con la voz muy alta, defendiendo la nueva ley desde su talla.
    Tal suceso era para mi proyecto un obstáculo que restablecía un antiguo orden que de hecho no solucionaba, y cuando reiteraba obedientes en una realidad de sometidos a un sistema reiterado que reemplazaba las suertes por la voluntad misteriosa de una intención dominante y artera, se mantenía nuevamente segura y en buen resguardo aquella frontera, que impedía la solución desde la fuente que entendiera la causa absoluta desde la entera consecuencia,
    Pero la intención del ungido había encontrando el modo de sobreponerse a su pasado cambiando el estatus de bastardo despreciado al de ser en alianza con el padre más fuerte, y el maestro huérfano lo acompañó en su llegada al encontrar en su seno la paternidad que anhelaba.
    Los experimentados volvían entonces del experimento sin aprender el miedo a sus propias pulsiones, y sin entender por cierto la necesidad de modificase evolucionando, cuando la evidencia solo les evidenciaba el miedo al amo y saboteaba todos mis actos de disuasión contra la ley transcripta en la piedra, con la intención del ungido en la mayoría que sostenía esa fuente como anhelada panacea
    Natan nuevamente regía en su victoria, y ordenaba construir un símbolo alegórico de su alianza que castigara al rebelde con la fuerza de su castigo, y sobre papiros escritos con caracteres sumerios medió las instrucciones para la construcción de un arca, se fundieron entonces proporciones de oro y cobre que se aliaron en moldes adecuados cavados en el suelo, y las piezas solidificadas fueron anexadas con fundición del mismo material concretando un continente, con un vacío que capacitaba el futuro concreto de su contenido, pero ya colocada en una base de madera con asas para ser transportada no entendieron una secuencia de las instrucciones y me llamaron en consulta para que colaborara, acudí entonces sorprendido al presenciar el entusiasmo con que trabajaban los jóvenes de distintas etnias, y cuando debían ordenar determinadas piedras seleccionadas desde el cause de un río en sucesivas capas sometidas contra sus orientaciones naturales, no encontraban en sus modos naturales el modo de ordenarles, me alejé del grupo buscando una solución y retorné por la noche con la sugerencia de que sometieran capas inferiores con piezas de mayor peso en los estratos superiores, hasta llenar el adherido a una de las caras menores, y repetir la acción sostenida hasta obtener el contenido de tal continente establecido; durante la mañana siguiente me enteré que la construcción estaba concretada, pero no me dijeron el modo ni los detalles del terminado, guardando quizás para si un secreto que premiando la obsecuencia intentaba fastidiarme, y me prohibía que le tocara cuando castigaba con la muerte a todo aquel que lo intentara. La situaron en un lugar de resguardo y cubrieron su perímetro con telas blancas sostenidas y tensadas mediante cuerdas y estacas, al que solo tenía acceso el ungido, que decía haber sido designado para recibir las órdenes en su concepto discreto. Tuve entonces como opción esperar a que el remedio paliativo fracasara, o desafiar la voluntad de Natan tocando su arca, y elegí intentar una vez mas el método experimental, al considerar que la otra opción desperdiciaría un tiempo preciado, y anuncie mi intención desafiante acompañado por la intención desafiante de Sara. Esa noche me encontró preparado para el suceso habiendo adaptado trozos de cerámicos en mi calzado para aislarme del contacto e impedir la descarga, camine pausado y seguro entre senderos de expectantes asustados hacia el nuevo templo, donde me esperaba el designado que no pudo sostenerme la mirada y me permitió el paso a lo prohibido, con luz de media luna halle la alegoría terminada, y la inspeccionaba cuidadoso mientras el único testigo me seguía viéndome tocarla sin responder a mis preguntas, repetí entonces la acción con ambas manos solicitando al ungido que corriera las cortinas y mostrara el suceso, pero entonces descubrí otro huérfano que espiaba furtivo, y resguardado entre las sombras en aquella noche acallada atravesó mi espalda con una estaca, más cuando estuve agónico tendido en el suelo, el ungido recuperaba sus funciones y me mostraba inerte, ocultándole a la gente la causa real de mi muerte.
    Con la materia intangible seguí la obra hasta la prisión de Sara que decidió dejar de alimentarse y alcanzarme en la esencia, pero un hecho deplorable la obligó al suicidio cortándose las venas con la misma daga con que había degollado la guardia, que oportuna en la noche le había manoseado y mordido su seno derecho intentando violarla.
    Natan presenciaba su gloria en su tiempo callado y en mi tiempo acallado Natan como siempre solo callo.


    PARADOXA
    Nuestras memorias acordaron continuar el propósito reiterando roles con argumentos diferentes, y levitamos al tempo de la decisión inadecuada con la intención de evitar en el sueño el mal pasado de aquel futuro soñado, entonces no desafiamos al arca, pero continuamos difundiendo una intención diferente, y fuimos encarcelados en tiendas separadas acusados de rebeldes, Sara decidió nuevamente su muerte eligiendo un futuro de búsqueda, y se marcho en el sueño para concretar la tarea, mientras me mantuve espectando atento a los sucesos, y observando desde lejos el desarrollo del proyecto Mosaico.


    EGIPTO
    Se dirigieron a Egipto con el plan elaborado de escalar posiciones y encarnar en primogénitos de familias encumbradas, para lograr la autoridad del territorio y transformar el terreno ajeno en el terreno de su regencia, no los acompañe en la acción ni en la intención, y encontré refugio en unas cavernas habitadas por disidentes, que me ofrecieron su albergue compartiendo el oficio de independientes.


    PASCUA
    Se presentaron dos jóvenes desconocidos para informarme que los mosaicos huían perseguidos, y aquellos jóvenes los pusieron a mi disposición cuando no encontraban el medio de enfrentar a las tropas del Faraón.
    Con la actitud religiosa derrotada sin fuerzas ni disponibles, permanecían apremiados en la costa de un mar esperando ayuda de lo inesperado.
    El proyecto de una magia en fermentada por plagas había flaqueado ante otra no calificada pero de mayor cantidad, y en asamblea melancólica los débiles elegían escapar durante esa noche plagada de silenciosos y secretos aprontes, en los que se suicidaron primogénitos de encumbradas familias ajenas residentes, para huir ocultos espectrales, como ángeles de la noche junto a sus secretos confidentes ancestrales.
    Los jóvenes extraños me mostraron la diagramación de un cetro metálico y las instrucciones que reglaban su construcción, se trataba de una vara con un extremo doblado en ángulo recto que continuaba con un trayecto corto para terminar dibujando un rulo, debía ser construida con cobre fundido vertido en un molde trazado en el suelo respetando dimensiones determinadas, y ya sólida recubierta con una delgada capa de plata, se describía además el modo de utilizarla, refiriendo que todo el grupo debía encadenarse tomándose de las manos hasta el extremo de Moisés, que de pie sobre una tarima de madera y sosteniendo en alto la vara con su mano izquierda orientara el rulo hacia la frontera cuando todos juntos imaginaran la separación de las aguas.
    Decidido a continuar con la experiencia y establecer mi residencia junto a ellos en otra tierra, acepte enviarles las instrucciones que cumplieron sin saber que provenían de cierta alusiva disidencia, y camine entonces junto a ellos mientras les miraba seriamente para no permitir que me miraran y marcharan acallados sin pensar y sin pausas, mas cuando comenzaron sus voces me mantuve distante, no les pregunté ni me preguntaron mientras reestablecían las mismas jerarquías que ordenaron el rumbo hasta llegar a la rivera de un río playo, donde establecieron campaña y decidieron enviar una vanguardia para buscar terrenos mas adecuados, y cuando esta retornó con la idea, fueron todos a establecer su morada en una tierra nueva, que rodeada por las miradas curiosas de sus pacíficos originales pobladores, se asentó mezquina sin permiso en las propiedades ajenas de unas familias pastoras y labradoras genuinas.


    HEBRON
    A poco de instalarse en esas tierras ajenas que no les fueron negadas por temor o solidaridad terrena, comenzaron a distribuir tareas para construir viviendas, preparar sembradíos y buscar fuentes de agua, ninguno se aproximó a los residentes y me dirigí solo a una de aquellas estancias donde fui bien recibido por gente que me considero como amigo, y abstraído de la casta mosaica fabrique bajo unos árboles el refugio que me mantuvo alejado del grupo, mientras Moisés encumbraba a sus parientes como jerarcas, que administraban con la impunidad conferida por la ascendencia ungida sobre los demás que solo tenían el derecho a la ración y la obediencia. Mi intención transcurrió apática en tal suceso, hasta descubrir que con el recurso de la mezquina magia religiosa, pautaban secretamente el fracaso en las labores de sus conniventes para lograr comprarles sus posesiones a bajo precio y acabar expulsándoles de sus viviendas. Comunique entonces el accionar a mis vecinos, pero ellos no lograron entender, y me ahuyentaron asustados los que luego terminaban famélicos trocando sus dominios por puñados de amargos y degradantes granos, mientras mi intención decepcionada vagaba en los mares de la ausencia, y dedicada a proveerme de alimentos y abrigo junto al fuego no confidente, aceptaba entonces de aquel fuego su calor del único amigo, más en sueños que navegaban los mares temporales complacidos, mis movimientos reales se iban lentos en los cambios que se tornaban rápidamente turbios, y en una de esas noche turbiamente iluminada por los difusos reflejos de la ondulante llama, me sorprendió una imagen extraña anunciando que Moisés yacía en su lecho de muerte, y que había dictado a los escribas su visión limitada del suceso ocultando mis verdades con su fábula; pude desentrañar al extraño imaginado, y sabiéndolo suficiente le pedí que obtuviera del moribundo una confesión rubricada, y que a cambio le mostrara el proyecto prometido por el sueño impertinente del olvido; más esa noche apagué al amigo, cerré esos ojos, y me fui acompañado solamente conmigo.

    ESENIOS
    Y renací como un miembro de una comuna aislada, que habitando las cavernas socavadas en el cañadón rocoso de un río, soportaba sus periódicos desbordes intentando recuperar el antiguo dominio ocupado por nuestro contenido, y transcurríamos esignados sin aceptar señores ni jerarcas ungidos, más precavidos de algún río desbordado, conjugamos las intensiones que eligieron asignarse en un trayecto protegido, y trazamos entonces un rumbo de luces gigantes, que en luces intensas se fueron a las luces futuras de un futuro brillante.
Trabajando...