Jorge Luis Borges entrevista con Mario Vargas Llosa. Bs As 1981

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  • briant
    mentaltrip.
    • 01-12-2003
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    #1

    Jorge Luis Borges entrevista con Mario Vargas Llosa. Bs As 1981

    Jorge Luis Borges: Entrevista con Mario Vargas










    Si tuviera que nombrar a un escritor de lengua española de nuestro tiempo cuya obra vaya a perdurar, a dejar una huella profunda en la literatura, citaría a ese poeta, cuentista y ensayista argentino que le prestó su apellido a Graciela Borges, a Jorge Luis Borges.


    El puñado de libros que ha escrito, libros siempre breves, perfectos como un anillo, donde uno tiene la impresión que nada falta ni sobra, han tenido y tienen una enorme influencia en quienes escriben en español. Sus historias fantásticas, que suceden en la Pampa, en Buenos Aires, en China, en Londres, en cualquier lugar de la realidad o la irrealidad, muestran la misma imaginación poderosa y la misma formidable cultura que sus ensayos sobre el tiempo, el idioma de los vikingos... Pero la erudición no es nunca en Borges algo denso, académico, es siempre algo insólito, brillante, entretenido, una aventura del espíritu de la que los lectores salimos siempre sorprendidos y enriquecidos.

    La entrevista que Borges nos concedió tuvo lugar en el modesto departamento del centro de Buenos Aires donde vive, acompañado de una empleada que le sirve también de lazarillo, pues Borges perdió la vista hace años, y de un gato de angora al que ha bautizado con el nombre de Beppo porque, nos dijo, así se llamaba el gato de un poeta inglés que admira: Lord Byron.

    MARIO VARGAS LLOSA. Me ha impresionado mucho al ver su biblioteca no encontrar libros suyos, no hay ni uno solo. ¿Por qué no tiene libros suyos en su biblioteca?

    JORGE LUIS BORGES. Cuido mucho mi biblioteca. Quién soy yo para nombrarme con Schopenhauer...

    MVLL. Y tampoco libros sobre usted, veo que tampoco hay ninguno de los muchos libros que se han escrito sobre usted.

    JLB. Yo leí el primero que se publicó durante la dictadura, en Mendoza.

    MVLL. ¿Cuál dictadura, Borges? Porque desgraciadamente ha habido tantas...

    JLB. La de aquel..., de cuyo nombre no quiero acordarme.

    MVLL. Ni mencionarlo.

    JLB. No, tampoco, no. Algunas palabras es bueno evitarlas. Bueno, pues se publicó el libro Borges, enigma y clave, escrito por Ruiz Díaz, un profesor mendocino, y por un boliviano, Tamayo. Y yo leí ese libro a ver si encontraba la clave ya que el enigma lo conocía. Después no he leído ningún otro. Alicia Jurado escribió un libro sobre mí. Yo le agradecí, le dije: “Sé que es bueno, pero el tema no me interesa o quizás me interesa demasiado, conque no voy a leerlo."

    MVLL. Y tampoco ha leído entonces esa voluminosa biografía que ha publicado Rodríguez Monegal sobre usted.

    JLB. ¿Y qué me dices, que es muy buena?

    MVLL. Por lo menos muy documentada y hecha realmente con una gran reverencia, un gran afecto por usted y un gran conocimiento, creo, de su obra.

    JLB. Sí, somos amigos. Él es de Melo, ¿no?, de la República Oriental.

    MVLL. Sí, y además aparece en uno de sus cuentos como personaje.

    JLB. De Melo yo recuerdo unos versos muy lindos de Emilio Oribe, que empiezan de un modo trivial y luego se exaltan, se ensanchan: “Yo nací en Melo, ciudad de coloniales casas”... Bueno, eso no está muy..., «coloniales casas”, “casas coloniales” ligeramente diversas... “Yo nací en Melo, ciudad de coloniales casas, en medio de la pánica llanura interminable”, y ahora se agranda, “en medio de la pánica llanura interminable y cerca del Brasil”. Cómo va creciendo el verso, ¿eh? Cómo va ampliándose.

    MVLL. Sobre todo como lo dice usted.

    JLB. No, pero... “Yo nací en Melo, ciudad de coloniales casas” no es nada; “en medio de la pánica llanura interminable y cerca del Brasil”, y ya ves un imperio al final del verso. Es lindísima. Emilio Oribe.

    MVLL. Es muy bonito. Dígame, Borges, hay una cosa que hace muchos años que quiero preguntarle. Yo escribo novelas, y siempre me he sentido dolido por una frase suya muy linda pero muy ofensiva para un novelista, una frase que es más o menos la siguiente: “Desvarío empobrecedor el de querer escribir novelas, el de querer explayar en quinientas páginas algo que se puede formular en una sola frase”.

    JLB. Sí, pero es un error, un error inventado por mí. La haraganería, ¿no? O la incompetencia.

    MVLL. Pero usted ha sido un gran lector de novelas y un maravilloso traductor de novelas.

    JLB. No, no. Yo he leído muy pocas novelas.

    MVLL. Sin embargo, las novelas aparecen en su obra, son mencionadas o incluso inventadas.

    JLB. Sí, pero yo he sido derrotado por Thackeray. En cambio, Dickens me gusta mucho.

    MVLL. Vanity Fair (La feria de las vanidades) le resultó muy aburrida.

    JLB. Pendennis lo pude leer, haciendo un esfuerzo, con Vanity Fair no, no pude.

    MVLL. Conrad, por ejemplo, que es un autor al que usted admira, ¿no le importaban las novelas de Conrad?

    JLB. Pero claro que sí, por eso le digo que con escasas excepciones. Por ejemplo, el caso de Henry James, que era un gran cuentista y un novelista, digamos, de otro calibre.

    MVLL. Pero, entre los autores más importantes para usted, ¿no hay ningún novelista?

    JLB. ...

    MVLL. ¿Mencionaría algún novelista entre los autores que considera más importantes o son sobre todo poetas y ensayistas?

    JLB. Y cuentistas.

    MVLL. Y cuentistas.

    JLB. Porque no creo que Las mil y una noches sea una novela, ¿no? Una infinita antología.

    MVLL. La ventaja de la novela es que todo puede ser novela. Creo que es un género caníbal, que se traga todos los géneros.

    JLB. A propósito de “caníbal”, ¿usted conoce el origen de la palabra?

    MVLL. No, no lo conozco, ¿cuál es?

    JLB. Muy linda. Caribe, que dio caríbal, y caníbal.

    MVLL. O sea que es una palabra de origen latinoamericano.

    JLB. Bueno, sin “latino”. Eran una tribu de indios, los caribes, una palabra indígena, y de ahí surgió caníbal y Calibán, de Shakespeare.

    MVLL. Curioso aporte de América al vocabulario universal.

    JLB. Hay tantos. Chocolate, que era xocoatl, creo, ¿no? Se perdió la tl, desgraciadamente. Papa, también.

    MVLL. ¿Cuál diría usted que ha sido el mejor aporte en el campo de la literatura de América? De toda América: América hispana, portuguesa... ¿Algún autor, algún libro, algún tema?

    JLB. Yo diría más bien el modernismo en general. Era obra de la literatura en lengua castellana, y eso surge de este lado, según lo hace notar Max Henríquez Ureña. Hablé con Juan Ramón Jiménez y él me dijo de la emoción con la cual había recibido un ejemplar de Las montañas del oro, año 1897. Y su influjo en grandes poetas en España. Pero eso surge de este lado. Y curiosamente, estamos aquí —no geográficamente— mucho más cerca de Francia que los españoles. Yo me di cuenta en España que podía alabar a Inglaterra, alabar a Italia, alabar a Alemania, alabar incluso a Norteamérica, pero que si hablaba de Francia ya se sentían incómodos.

    MVLL. El nacionalismo es algo muy difícil de erradicar en cualquier parte.

    JLB. Uno de los grandes males de nuestra época.

    MVLL. Quisiera hablar un poco de eso, Borges, porque... Le puedo hablar con toda franqueza, supongo.

    JLB. Sí, y además quiero decirle que es un mal que corresponde a las derechas y a las izquierdas.

    MVL. Algunas declaraciones políticas suyas a mí me provocan desconcierto, pero hay un aspecto en el que cuando usted habla merece toda mi admiración y todo mi respeto, y es el asunto del nacionalismo. Creo que usted siempre ha hablado con gran lucidez sobre ese tema o, mejor dicho, contra el nacionalismo.

    JLB. Y sin embargo yo he incurrido en él.

    MVLL. Pero ahora, en estos últimos...

    JLB. El hecho de haber hablado de las orillas de Buenos Aires, el hecho de haber conocido payadores, de haber conocido cuchilleros, de haberlos usado en mi literatura. Yo he escrito milongas... Todo es digno de la literatura, ¿por qué no también los temas vernáculos?

    MVLL. Yo me refería al nacionalismo político.

    JLB. Eso es un error, porque si uno quiere una cosa contra otra es que no la quiere realmente. Por ejemplo, si yo quiero Inglaterra contra Francia es un error, tengo que querer ambos países, dentro de mis posibilidades.

    MVLL. Usted ha hecho muchas declaraciones en contra de toda posible ruptura de hostilidades entre Argentina y Chile.

    JLB. Más aún. Yo actualmente, a pesar de ser nieto y bisnieto de militares y más lejanamente de conquistadores, que no me interesan, soy pacifista. Creo que toda guerra es un crimen. Además, si se admiten guerras justas, que sin duda las hubo —la guerra de los Seis Días, por ejemplo—, si admitimos una guerra justa, una sola, eso ya abre la puerta a cualquier guerra y nunca faltarán las razones para justificarla, sobre todo si se las inventan y encarcelan como traidores a quienes piensan de otro modo. De antemano, yo no me había dado cuenta de que Bertrand Russell y Gandhi y Alberdi y Romain Rolland tenían razón al oponerse a la guerra, y quizás se precise más valor ahora para oponerse a la guerra que para defenderla o participar en ella, incluso.

    MVLL. Ahí yo estoy de acuerdo con usted. Creo que es muy exacto eso que dice. ¿Cuál es el régimen político ideal para usted, Borges? ¿Qué le gustaría para su país y para América Latina? ¿Qué régimen le parecería el más adecuado para nosotros?

    JLB. Yo soy un viejo anarquista spenceriano y creo que el Estado es un mal, pero por el momento es un mal necesario. Si yo fuera dictador renunciaría a mi cargo y volvería a mi modestísima literatura, porque no tengo ninguna solución que ofrecer. Yo soy una persona desconcertada, descorazonada, como todos mis paisanos.

    MVLL. Pero usted se considera un anarquista, básicamente un hombre que defiende la soberanía individual en contra del Estado.

    JLB. Sí, sin embargo, no sé si somos dignos. En todo caso, no creo que este país sea digno de la democracia o de la anarquía. Quizás en otros países pueda hacerse, en Japón o en los países escandinavos. Aquí evidentemente las elecciones serían maléficas, nos traerían otro Frondizi u otros..., etcétera.

    MVLL. Ese escepticismo no está reñido con algunas declaraciones suyas optimistas que hace sobre la paz, justamente en contra de la guerra, últimamente en contra de las torturas y de toda forma de represión.

    JLB. Sí, ya sé. Pero no sé si eso puede ser útil. He hecho esas declaraciones por motivos éticos pero no creo que sean serviciales, no creo que puedan ayudar a nadie. Pueden ayudarme a tranquilizar mi conciencia, nada más. Pero si yo fuera gobierno, no sé qué haría, estamos en un callejón sin salida.

    MVLL. Yo le hice una entrevista hace casi un cuarto de siglo en París y una de las cosas que le pregunté...

    JLB. Cuarto de siglo... Pará. Qué triste si vamos a hablar de cuarto de siglo...

    MVLL. ...una cosa que le pregunté fue qué opina de la política, ¿y usted sabe qué me respondió? “Es una de las formas del tedio”.

    JLB. Ah, bueno, está bien.

    MVLL. Es una bonita respuesta y no sé si la repetiría ahora: ¿sigue pensando que es una de las formas del tedio?

    JLB. Bueno, yo diría que la palabra tedio es un poco mansa. En todo caso fastidio, digamos. Tedio es demasiado... Es un understatement...

    MVLL. ¿Hay algún político contemporáneo que usted admire, que respete?

    JLB. Yo no sé si uno puede admirar a políticos, personas que se dedican a estar de acuerdo, a sobornar, a sonreír, a hacerse retratar y, discúlpenme ustedes, a ser populares...

    MVLL. ¿Qué tipos humanos admira usted, Borges? Aventureros...

    JLB. Sí, los he admirado mucho pero ahora no sé. Tienen que ser aventureros individuales.

    MVLL. ¿Cuál, por ejemplo? ¿Recuerda algún aventurero que le hubiera gustado ser?

    JLB. No, a mí no me gustaría ser otra persona.

    MVLL. Usted está contento con el destino de Borges.

    JLB. No, no estoy contento, pero sé que con otro destino sería otra persona. Y como dice Spinoza, «cada cosa quiere la soledad de su ser». Yo insisto en ser Borges, no sé por qué.

    MVLL. Recuerdo una frase suya: «Muchas cosas he leído y pocas he vivido», que por una parte es muy bonita y por otra parece nostálgica...

    JLB. Muy triste.

    MVLL. Parece que usted lo deplorara.

    JLB. Yo escribí eso cuando tenía treinta años y no me daba cuenta de que leer es una forma de vivir también.

    MVLL. Pero ¿no hay una nostalgia en usted de cosas no hechas por haber dedicado tanto tiempo a la vida puramente intelectual?

    JLB. Creo que no. Creo que a la larga uno vive esencialmente todas las cosas y lo importante no son las experiencias, sino lo que uno hace con ellas.

    MVLL. Supongo que eso le ha dado un gran desprendimiento por las cosas materiales. Uno lo descubre al llegar a su casa. Vive usted prácticamente como un monje, su casa es de una enorme austeridad, su dormitorio parece la celda de un trapense, realmente es de una sobriedad extraordinaria.

    JLB. El lujo me parece una vulgaridad.

    MVLL. ¿Qué ha significado el dinero para usted en la vida, Borges?

    JLB. La posibilidad de libros y de viajes y de desarrollarlos.

    MVLL. Pero ¿nunca le ha interesado el dinero?, ¿nunca ha trabajado usted para ganar dinero?

    JLB. Bueno, si lo he hecho parece que no lo he conseguido. Desde luego es mejor la prosperidad, superior a la indigencia, sobre todo en una zona pobre, donde estás obligado a pensar en dinero todo el tiempo. Una persona rica puede pensar en otra cosa. Yo es que nunca he sido rico. Mis mayores lo fueron, hemos tenido estancias y las hemos perdido, han sido confiscadas, pero bueno, no creo que tenga mayor importancia eso.

    MVLL. Usted sabe que buena parte de los países de esta tierra hoy día viven en función del dinero, la prosperidad material es su estímulo.

    JLB. Natural que sea así sobre todo si hay esta pobreza. En qué otra cosa puede pensar un mendigo sino en el dinero o en comida. Si usted es muy pobre tiene que pensar en dinero. Una persona rica puede pensar en otra cosa, pero un pobre, no. De igual modo que un enfermo sólo puede pensar en la salud. Uno piensa en lo que le falta, no en lo que tiene. Cuando yo tenía vista no pensaba que eso fuera un privilegio, en cambio daría cualquier cosa por recobrar mi vista y no saldría de esta casa.

    MVLL. Borges, una cosa que me ha sorprendido en la modesta casa en la que usted vive, sobre todo en el austerísimo dormitorio que es el suyo, es ver que uno de los pocos objetos que hay en su dormitorio es la condecoración de la Orden del Sol que le dio el gobierno peruano.

    JLB. Esa condecoración volvió a la familia al cabo de cuatro generaciones.

    MVLL. ¿Y cómo así, Borges?

    JLB. La obtuvo mi bisabuelo, el coronel Suárez, que aunó una carga de caballería peruana en Junín. Obtuvo esa Orden y fue ascendido de capitán a coronel por Bolívar. Luego esa Orden se perdió en la guerra civil. Aunque mi familia era unitaria yo soy lejanamente pariente de Rosas —bueno, todos somos parientes en este país casi deshabitado—. Al cabo de cuatro generaciones volvió, por razones literarias, y yo fui con mi madre a Lima y ella lloró porque recordaba haber visto esa condecoración en los retratos de mi bisabuelo y ahora la tenía en las manos y era para su hijo. Estaba muy, muy emocionada.

    MVLL. O sea, que la relación de usted con el Perú se remonta a muchas generaciones.

    JLB. Sí, a cuatro generaciones. No, es anterior, le voy a decir, yo estuve... Ah, no, no, espere... Sí, yo estuve en el Cuzco y vi una casa con un escudo con cabeza de cabra, y de ahí salió Jerónimo Luis de Cabrera hace cuatrocientos años para fundar una ciudad que se llama Ica, que no sé dónde está, y la ciudad de Córdoba, en la República Argentina. Es decir, es una vieja relación.

    MVLL. Así que usted, de alguna manera, es también peruano.

    JLB. Sí, desde luego que sí.

    MVLL. ¿Qué idea se hacía del Perú antes de ir a Lima?

    JLB. Una idea muy vaga que creo que estaba basada sobre todo en Prescott.

    MVLL. En la Historia de la conquista del Perú de Prescott. ¿Cuándo leyó esa historia?

    JLB. Debo haber tenido siete u ocho años, tal vez. El primer libro de historia que yo leí en mi vida. Después leí Historia de la República Argentina de Vicente Fidel López, y luego las historias romanas y griegas. Pero el primer libro que yo leí, throughout, es decir, del principio hasta el fin, fue ese.

    MVLL. Y qué idea tenía del Perú, ¿la de un país tal vez mítico?

    JLB. Un poco mítico, sí. Y luego yo fui muy amigo de un escritor sin duda olvidado entre ustedes, el peruano Alberto Hidalgo, de Arequipa.

    MVLL. Que vivió mucho tiempo en la Argentina, ¿no es verdad?

    JLB. Sí, y él me reveló un poeta del que yo sabía muchas composiciones de memoria.

    MVLL. ¿Qué poeta, Borges?

    JLB. Eguren.

    MVLL. José María Eguren.

    JLB. Sí, exactamente. ¿El libro se llamaba “La niña de la lámpara azul”, o no?

    MVLL. Es un poema, uno de los poemas más conocidos de Eguren.

    JLB. Sí. Y había otro... Tengo una vaga imagen de un barco y de un capitán muerto que recorre el barco. No recuerdo los versos.

    MVLL. Es un poeta simbolista de una gran ingenuidad y delicadeza.

    JLB. Una gran delicadeza. No sé si ingenuidad. Yo creo que era deliberadamente ingenuo.

    MVLL. Digo ingenuidad no en el sentido peyorativo.

    JLB. No, no. La ingenuidad es un mérito, claro.

    MVLL. No salió nunca del Perú y creo que nunca de Lima y escribió buena parte de su obra sobre un mundo nórdico, de hadas escandinavas y temas especialmente exóticos para él.

    JLB. Es que la nostalgia es muy importante.

    MVLL. Quizá eso establece alguna afinidad entre ustedes dos, entre Eguren y usted.

    JLB. Sí. Es cierto que yo estoy pensando en países que no conozco o que he conocido mucho después. Me gustaría tanto conocer la China o la India..., aunque conozco literariamente mucho ya.

    MVLL. ¿Qué país lo conmovió más conocer, Borges?

    JLB. Yo no sé, yo diría el Japón, Inglaterra y...

    MVLL. ¿Islandia, por ejemplo?

    JLB. Islandia, desde luego, porque yo estoy estudiando el idioma nórdico, que es la lengua madre del sueco, del noruego, del danés y parcialmente del inglés también.

    MVLL. Es un idioma que se dejó de hablar ¿hace cuántos siglos?

    JLB. No, no, se habla contemporáneamente en Islandia. Yo tengo ediciones de los clásicos, obras del siglo XIII, y esas ediciones, que me fue-ron regaladas o compré en Reikiavik, no tienen glosario, ni prólogo ni notas.

    MVLL. O sea que es un idioma que no ha evolucionado, que sigue siendo el mismo a lo largo de ocho siglos.

    JLB. Es que yo sospecho que la pronunciación ha cambiado. Ellos pueden leer a sus clásicos como si un inglés pudiera leer por ejemplo a Dunbar, a Chaucer, o como si nosotros pudiéramos leer, no sé, el Cantar de Mio Cid o los franceses La chanson de Roland.

    MVLL. O los griegos a Homero.

    JLB. Sí, exactamente. Ellos pueden leer a sus clásicos en ediciones sin notas, sin glosarios, pronunciándolos sin duda de un modo distinto. Pero, por ejemplo, la pronunciación inglesa también ha cambiado mucho. Nosotros decimos To be or not to be y parece que Shakespeare, en el siglo XVII decía aún, conservando las vocales abiertas sajonas: “Tou be or nat tou be”. Esto es mucho más sonoro, completamente distinto, y resulta casi cómico ahora.

    MVLL. Borges, esta curiosidad o, más que curiosidad, esta fascinación suya por las literaturas exóticas...

    JLB. Es que no sé si exóticas...

    MVLL. Me refiero a su interés por la literatura nórdica o anglosajona.

    JLB. Bueno, la anglosajona es la antigua literatura inglesa.

    MVLL. ...usted cree que tiene algo que ver con...

    JLB. ¿Con la nostalgia?

    MVLL. Con Argentina, con el hecho de que Argentina sea un país totalmente moderno, casi sin pasado.

    JLB. Yo creo que sí, y que quizás una de nuestras riquezas es la nostalgia. La nostalgia de Europa, sobre todo, que un europeo no puede sentir porque un europeo no se siente europeo sino, digamos, inglés, francés, alemán, español, italiano, ruso...

    Buenos Aires, junio de 1981








    Entrevista emitida el 7 de junio de 1981 en el programa peruano La torre de Babel
    conducido por el escritor Mario Vargas Llosa
    Publicada luego en La Nación, El Mercurio y otros periódicos hispanoamericanos
    Y en Vargas Llosa, Mario; Medio Siglo con Borges, Alfaguara, 2020
    En imagen: ejemplar de La Nación, 23 de agosto de 1981 con publicación original de la entrevista
    (la edición incluida en el libro de reciente edición ha sufrido modificaciones introducidas por el escritor peruano)
    Y portada del libro de Vargas Llosa editado por Alfaguara
    http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com
  • Bincent Bega
    amistades hacen los putos
    • 06-12-2007
    • 23156

    #2
    tremendo georgie
    le preguntás cómo está el tiempo y te pega alta boludeada
    siempre es bueno leerlo

    Comentario

    • repetto
      Son Goku
      • 08-03-2004
      • 19295

      #3
      Bien ahi Borges citando a Patricio Rey

      Comentario

      • briant
        mentaltrip.
        • 01-12-2003
        • 8297

        #4
        Te digo que la comparti solo por eso...Tenia entendido que era una frase de bioy casares perdida en algún cuento.
        http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

        Comentario

        • francisfrancis
          un Drexler
          • 09-07-2005
          • 14088

          #5
          jaja, también es relevante, debe serlo, el tono desagradable de estanciero colonial latifundista del peruano Vargas Llosa, sobre lo cual repasaba Borges con ironía lo que ya sabemos,

          Comentario

          • Bincent Bega
            amistades hacen los putos
            • 06-12-2007
            • 23156

            #6
            claro sí
            como que varios pasajes le tira un VISTE QUE
            para que el otro se meta con un CLARO SÍ
            solo para retrucarle NO PIBE

            Comentario

            • briant
              mentaltrip.
              • 01-12-2003
              • 8297

              #7
              También me hizo rever el sujeto de la letra un poco de amor francés. Una tipa rapaz es Borges.
              http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

              Comentario

              • Ignatius
                Mega Chuck
                • 07-08-2007
                • 6835

                #8
                Es muy lindo leer a Borges, es escucharlo hablar, es muy lucido.
                 

                Comentario

                • briant
                  mentaltrip.
                  • 01-12-2003
                  • 8297

                  #9
                  Originalmente publicado por Ignatius
                  Es muy lindo leer a Borges, es escucharlo hablar, es muy lucido.
                  Es una copa de lo mejor, cuando se rie
                  http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

                  Comentario

                  • briant
                    mentaltrip.
                    • 01-12-2003
                    • 8297

                    #10
                    Doble, con yapa.

                    La secta de los treinta
                    [Cuento - Texto completo.]

                    Jorge Luis Borges
                    El manuscrito original puede consultarse en la Biblioteca de la Universidad de Leiden; está en latín, pero algún helenismo justifica la conjetura de que fue vertido del griego. Según Leisegang, data del siglo cuarto de la era cristiana. Gibbon lo menciona, al pasar, en una de las notas del capítulo decimoquinto de su Decline and Fall. Reza el autor anónimo:

                    “…La Secta nunca fue numerosa y ahora son parcos sus prosélitos. Diezmados por el hierro y por el fuego duermen a la vera de los caminos o en las ruinas que ha perdonado la guerra, ya que les está vedado construir viviendas. Suelen andar desnudos. Los hechos registrados por mi pluma son del conocimiento de todos; mi propósito actual es dejar escrito lo que me ha sido dado descubrir sobre su doctrina y sus hábitos. He discutido largamente con sus maestros y no he logrado convertirlos a la Fe del Señor.

                    Lo primero que atrajo mi atención fue la diversidad de sus pareceres en lo que concierne a los muertos. Los más indoctos entienden que los espíritus de quienes han dejado esta vida se encargan de enterrarlos; otros, que no se atienen a la letra, declaran que la amonestación de Jesús: Deja que los muertos entierren a sus muertos, condena la pomposa vanidad de nuestros ritos funerarios.

                    El consejo de vender lo que se posee y de darlo a los pobres es acatado rigurosamente por todos; los primeros beneficiados lo dan a otros y estos a otros. Esta es explicación suficiente de su indigencia y desnudez, que los avecina asimismo al estado paradisíaco. Repiten con fervor las palabras: Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan, que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves? El texto proscribe el ahorro: Si así viste Dios a la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno, ¿cuánto más vosotros, hombres de poca fe? Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, o qué hayáis de beber; ni estéis en ansiosa perplejidad.

                    El dictamen Quien mira una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón es un consejo inequívoco de pureza. Sin embargo, son muchos los sectarios que enseñan que si no hay bajo los cielos un hombre que no haya mirado a una mujer para codiciarla, todos hemos adulterado. Ya que el deseo no es menos culpable que el acto, los justos pueden entregarse sin riesgo al ejercicio de la más desaforada lujuria.

                    La Secta elude las iglesias; sus doctores predican al aire libre, desde un cerro o un muro o a veces desde un bote en la orilla.

                    El nombre de la Secta ha suscitado tenaces conjeturas. Alguna quiere que nos dé la cifra a que están reducidos los fieles, lo cual es irrisorio pero profético, porque la Secta, dada su perversa doctrina, está predestinada a la muerte. Otra lo deriva de la altura del arca, que era de treinta codos; otra, que falsea la astronomía, del número de noches, que son la suma de cada mes lunar; otra, del bautismo del Salvador; otra, de los años de Adán, cuando surgió del polvo rojo. Todas son igualmente falsas. No menos mentiroso es el catálogo de treinta divinidades o tronos, de los cuales uno es Abraxas, representado con cabeza de gallo, brazos y torso de hombre y remate de enroscada serpiente.

                    Sé la Verdad pero no puedo razonar la Verdad. El inapreciable don de comunicarla no me ha sido otorgado. Que otros, más felices que yo, salven a los sectarios por la palabra. Por la palabra o por el fuego. Más vale ser ejecutado que darse muerte. Me limitaré pues a la exposición de la abominable herejía.

                    El Verbo se hizo carne para ser hombre entre los hombres, que lo darían a la cruz y serían redimidos por Él. Nació del vientre de una mujer del pueblo elegido no solo para predicar el Amor, sino para sufrir el martirio.

                    Era preciso que las cosas fueran inolvidables. No bastaba la muerte de un ser humano por el hierro o por la cicuta para herir la imaginación de los hombres hasta el fin de los días. El Señor dispuso los hechos de manera patética. Tal es la explicación de la última cena, de las palabras de Jesús que presagian la entrega, de la repetida señal a uno de los discípulos, de la bendición del pan y del vino, de los juramentos de Pedro, de la solitaria vigilia en Gethsemaní, del sueño de los doce, de la plegaria humana del Hijo, del sudor como sangre, de las espadas, del beso que traiciona, de Pilato que se lava las manos, de la flagelación, del escarnio, de las espinas, de la púrpura y del cetro de caña, del vinagre con hiel, de la Cruz en lo alto de una colina, de la promesa al buen ladrón, de la tierra que tiembla y de las tinieblas.

                    La divina misericordia, a la que debo tantas mercedes, me ha permitido descubrir la auténtica y secreta razón del nombre de la Secta. En Kerioth, donde verosímilmente nació, perdura un conventículo que se apoda de los Treinta Dineros. Ese nombre fue el primitivo y nos da la clave. En la tragedia de la Cruz –lo escribo con debida reverencia– hubo actores voluntarios e involuntarios, todos imprescindibles, todos fatales. Involuntarios fueron los sacerdotes que entregaron los dineros de plata, involuntaria fue la plebe que eligió a Barrabás, involuntario fue el procurador de Judea, involuntarios fueron los romanos que erigieron la Cruz de Su martirio y clavaron los clavos y echaron suertes. Voluntarios solo hubo dos: El Redentor y Judas. Este arrojó las treinta piezas que eran el precio de la salvación de las almas e inmediatamente se ahorcó. A la sazón contaba treinta y tres años, como el Hijo del Hombre. La Secta los venera por igual y absuelve a los otros.

                    No hay un solo culpable; no hay uno que no sea un ejecutor, a sabiendas o no, del plan que trazó la Sabiduría. Todos comparten ahora la Gloria.

                    Mi mano se resiste a escribir otra abominación. Los iniciados, al cumplir la edad señalada, se hacen escarnecer y crucificar en lo alto de un monte, para seguir el ejemplo de sus maestros. Esta violación criminal del quinto mandamiento debe ser reprimida con el rigor que las leyes humanas y divinas han exigido siempre. Que las maldiciones del Firmamento, que el odio de los ángeles…”

                    El fin del manuscrito no se ha encontrado.

                    FIN

                    El libro de arena, 1975
                    Editado por última vez por briant; 06-11-2021, 08:19 PM. Razón: bueno gracias!!
                    http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

                    Comentario

                    • Bincent Bega
                      amistades hacen los putos
                      • 06-12-2007
                      • 23156

                      #11
                      Originalmente publicado por Ignatius
                      Es muy lindo leer a Borges, es escucharlo hablar, es muy lucido.
                      es una linda ración, con un defecto con uno o dos

                      Comentario

                      • briant
                        mentaltrip.
                        • 01-12-2003
                        • 8297

                        #12
                        Un borges
                        Como te gusta a vos
                        Ese borges vino a consolarte
                        Un poco de amor francés
                        No muerde su lengua, no
                        No es sincera, pero te gusta oírla
                        Es una linda ración
                        Con un defecto, con uno o dos
                        Y es un cocktel que no se mezcla solo
                        Quiere, si quiere más
                        Ya no lo engatuzás
                        Es una copa de lo mejor
                        Cuando se ríe
                        Quiere, si quiere más
                        Ya no lo engatuzás
                        Es una copa de lo mejor
                        Cuando se ríe
                        "El lujo es vulgaridad" dijo
                        Y me conquistó
                        De esa miel no comen las hormigas
                        Borges
                        Como te gusta a vos
                        Ese borges vino a consolarte
                        Quiere, si quiere más
                        Ya no lo engatuzás
                        Es una copa de lo mejor
                        Cuando se ríe
                        http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

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                        • repetto
                          Son Goku
                          • 08-03-2004
                          • 19295

                          #13
                          Su lengua no es sincera pero te gusta oírla es recontra Borges
                          Sobre todo cuando sobreactua la ignorancia o insiste en la falsa modestia

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                          • briant
                            mentaltrip.
                            • 01-12-2003
                            • 8297

                            #14
                            La sonrisa gardelaana de borges, los ojos perdidos para arriba. Mil letras del indio solarium habla de ciegos.
                            Editado por última vez por briant; 07-11-2021, 03:57 AM. Razón: !!!!!
                            http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

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                            • Bincent Bega
                              amistades hacen los putos
                              • 06-12-2007
                              • 23156

                              #15
                              briant
                              también mete en el medio la cuestión de ser rico en zona pobre y ser rico en zona rica
                              al paso como siempre
                              como si fuera una cuestión para mencionar y olvidar inmediatamente

                              quiénes serán las hormigas que no comen su miel?

                              Comentario

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