El sol
El sol se apaga otra vez como un cubo que resuelve su magia. Se extingue la llama y aparece la tiniebla incompleta. Buen intento será del lucero. Me dijeron que te hable como si fuera un surtidor. Oigan reír al abismo generoso que nos aprecia. La playa se forma al borde de pensamientos que van desde el fondo de cada pensamiento hasta el fondo de otro abismo no tan generoso. Con todo voy a hacer un largavistas. La vergüenza no alcanza para impedírmelo.
Estoy sobre tus rodillas mirando por la ventana cómo la abeja ronda su panal y sube hasta volverse una nube con forma de collar.
No pregunten quién viene. Transparente es el destino que llama. Silencio, en la cintura lleva postres sin azúcar. En un sobre de papel muy grande que parece ¿un barrilete? está la prueba de la inmensidad, allá adentro donde todo el mundo es un reflejo y el humo fuma su espiral.
Rosario Bléfari
El sol se apaga otra vez como un cubo que resuelve su magia. Se extingue la llama y aparece la tiniebla incompleta. Buen intento será del lucero. Me dijeron que te hable como si fuera un surtidor. Oigan reír al abismo generoso que nos aprecia. La playa se forma al borde de pensamientos que van desde el fondo de cada pensamiento hasta el fondo de otro abismo no tan generoso. Con todo voy a hacer un largavistas. La vergüenza no alcanza para impedírmelo.
Estoy sobre tus rodillas mirando por la ventana cómo la abeja ronda su panal y sube hasta volverse una nube con forma de collar.
No pregunten quién viene. Transparente es el destino que llama. Silencio, en la cintura lleva postres sin azúcar. En un sobre de papel muy grande que parece ¿un barrilete? está la prueba de la inmensidad, allá adentro donde todo el mundo es un reflejo y el humo fuma su espiral.
Rosario Bléfari

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