Con cien pájaros en mano
y uno solo volando
camina el enano en gira
festejando el campeonato;
En lo alto, desde su pieza
un francotirador nato
que lo tiene en la mira;
le apunta directo a la cabeza.
Tiene la intima certeza
que el enano no lo mira.
Levanta a las alturas
el trofeo de su premio,
una copa de oro colmada
con un licor pendenciero.
Sus cortas patas en gira;
cortas como la mentira
atraviesan las aguas
infestadas de tarariras
El diminuto bebedor abstemio
bebe la copa de un sorbo;
desafiando a las alturas
de su propio morbo
en este punto
su pequeña historia da un giro:
El franco tirador asesta el tiro;
los cien pájaros que volaban
vuelven a sus manos;
se muere el enano querido
en la puerta de un casino
ese enano que como vimos
encontró lo que buscaba
equivocando los caminos.
El pájaro que no volaba
le dijo al oído;
la moraleja te la debo
anotamela en la cuenta
del olvido[
y uno solo volando
camina el enano en gira
festejando el campeonato;
En lo alto, desde su pieza
un francotirador nato
que lo tiene en la mira;
le apunta directo a la cabeza.
Tiene la intima certeza
que el enano no lo mira.
Levanta a las alturas
el trofeo de su premio,
una copa de oro colmada
con un licor pendenciero.
Sus cortas patas en gira;
cortas como la mentira
atraviesan las aguas
infestadas de tarariras
El diminuto bebedor abstemio
bebe la copa de un sorbo;
desafiando a las alturas
de su propio morbo
en este punto
su pequeña historia da un giro:
El franco tirador asesta el tiro;
los cien pájaros que volaban
vuelven a sus manos;
se muere el enano querido
en la puerta de un casino
ese enano que como vimos
encontró lo que buscaba
equivocando los caminos.
El pájaro que no volaba
le dijo al oído;
la moraleja te la debo
anotamela en la cuenta
del olvido[




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