Escuchame, yo tambien -otra vez- me quedé al costado de la ruta sin ver nada. Abriendo mucho los ojos.
Para verte. ¿Me entendes?
Y encendí todas la luces. La de adentro. las largas las bajas las del medio las de atrás, y dejé las puertas abiertas.
Y la musiquita /alarma me avisaba, que pelotuda -la musiquita- como si yo no lo supiera. Y sonaba y sonaba la muy tarada.
Y la valiza puta se volaba cada que vez que pasaba un camión. No compres nunca esos triángulos de mierda.
Un poquito daba risa.
Y tenés razón la vía del tren siempre paralela ahí nomás. Porque pasó lejos rápido una hilera de ventanitas azules. Y se fue.
Y quedó la noche solitaria y humeda. viste como es.
Por eso encendi las luces, para ver. Para ver.
Para verte a vos.
Para saber como son tus ojos. Tus risa, tus dientes. Tu boca. Tu color. Para verte cada pedacito.
Que loco, eh.
No me bastaba con oir tu voz, ni con imaginarte . ¿Porqué será que no nos conformamos con la magia y la ficción?
Yo quería violarte con los ojos. Con la piel.
Es que yo sentía tambien tu desesperación. ¿entendes?
Vení quedate acá. Este mundo es paralelo y es mejor.
Por querer verte me quedé sin baterías.
Totalmente a oscuras. y sin vos.
-
-
-
El cuello me pesó como si de repente, en medio de la oscuridad te hubieras decidido a sentarte encima de mi cabeza, era tan imposible no pensar, pensar, pensar...en vos, mientras vos pensabas que me fuí.
Pero no siempre eh, ahora. Cuando me sentaba sola y me dejaba acolchonar las orejas de ese...de esa...de eso.
Y entonces, ahí volvió. No pude ver pero me agaché a sentir con la yema de los dedos a las vías descarriladas del tren y te toqué a vos. Estabas caliente, sencilla como un camisón y tan lejos como un naranjo en flor.
Daba un poquito de risa, sentir en los dedos las marcas, las ampollas y la crema perfumada. Subí la cabeza lo más alto que pude y realmente me reí, mientras me hacías cosquillas en la naríz.
SI
Eras vos y estaba oscuro, malditas baterías, que de tanto suceder tal vez no sucedan más.
bailamos durante horas y jugamos a no ver, mientras todos nuestros pies comían de los labios mas dulces, mientras las líneas de las partituras nos enseñaban que pasos seguir.
Cuando no hay durantes, ni antes, ni después. Cuando no hay lapsos, en ese momento exacto comencé a soñar con vos y ahora las agujas ya no marcan una hora o una dirección. Ya no marcan.
Estás tan tibia que sólo quiero dormir y ... estás tan lejos que ya no puedo sonreir. Ahora yo te perdí.
SI
Eras vos, y volviste a desaparecer. Ahora, no siempre, a veces o nunca, depende de vez en cuando. Eras vos. Y en la nube que recreas en mi cabeza puedo verte bailar con la luz apagada, sin baterías y solo en camisón, como una nena de 4 años que no entiende las ampollas ni las cremas...
No entiendo en que momento te fuiste o te quedaste, tal vez para siempre, en esa dimensión, pero se que las vías siempre vuelven a nosotras, y que la magia, a pesar de las baterías, cree en la reencarnación.
Para verte. ¿Me entendes?
Y encendí todas la luces. La de adentro. las largas las bajas las del medio las de atrás, y dejé las puertas abiertas.
Y la musiquita /alarma me avisaba, que pelotuda -la musiquita- como si yo no lo supiera. Y sonaba y sonaba la muy tarada.
Y la valiza puta se volaba cada que vez que pasaba un camión. No compres nunca esos triángulos de mierda.
Un poquito daba risa.
Y tenés razón la vía del tren siempre paralela ahí nomás. Porque pasó lejos rápido una hilera de ventanitas azules. Y se fue.
Y quedó la noche solitaria y humeda. viste como es.
Por eso encendi las luces, para ver. Para ver.
Para verte a vos.
Para saber como son tus ojos. Tus risa, tus dientes. Tu boca. Tu color. Para verte cada pedacito.
Que loco, eh.
No me bastaba con oir tu voz, ni con imaginarte . ¿Porqué será que no nos conformamos con la magia y la ficción?
Yo quería violarte con los ojos. Con la piel.
Es que yo sentía tambien tu desesperación. ¿entendes?
Vení quedate acá. Este mundo es paralelo y es mejor.
Por querer verte me quedé sin baterías.
Totalmente a oscuras. y sin vos.
-
-
-
El cuello me pesó como si de repente, en medio de la oscuridad te hubieras decidido a sentarte encima de mi cabeza, era tan imposible no pensar, pensar, pensar...en vos, mientras vos pensabas que me fuí.
Pero no siempre eh, ahora. Cuando me sentaba sola y me dejaba acolchonar las orejas de ese...de esa...de eso.
Y entonces, ahí volvió. No pude ver pero me agaché a sentir con la yema de los dedos a las vías descarriladas del tren y te toqué a vos. Estabas caliente, sencilla como un camisón y tan lejos como un naranjo en flor.
Daba un poquito de risa, sentir en los dedos las marcas, las ampollas y la crema perfumada. Subí la cabeza lo más alto que pude y realmente me reí, mientras me hacías cosquillas en la naríz.
SI
Eras vos y estaba oscuro, malditas baterías, que de tanto suceder tal vez no sucedan más.
bailamos durante horas y jugamos a no ver, mientras todos nuestros pies comían de los labios mas dulces, mientras las líneas de las partituras nos enseñaban que pasos seguir.
Cuando no hay durantes, ni antes, ni después. Cuando no hay lapsos, en ese momento exacto comencé a soñar con vos y ahora las agujas ya no marcan una hora o una dirección. Ya no marcan.
Estás tan tibia que sólo quiero dormir y ... estás tan lejos que ya no puedo sonreir. Ahora yo te perdí.
SI
Eras vos, y volviste a desaparecer. Ahora, no siempre, a veces o nunca, depende de vez en cuando. Eras vos. Y en la nube que recreas en mi cabeza puedo verte bailar con la luz apagada, sin baterías y solo en camisón, como una nena de 4 años que no entiende las ampollas ni las cremas...
No entiendo en que momento te fuiste o te quedaste, tal vez para siempre, en esa dimensión, pero se que las vías siempre vuelven a nosotras, y que la magia, a pesar de las baterías, cree en la reencarnación.



Comentario