Es una improvisación que recién termino, basado en un sueño que acabo de tener. Es la primera vez que hago esto, la de registrar mis sueños/pesadillas.
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Ella se sentía aturdida, la migraña aumentaba cada vez más. Pensó que ni con todas las aspirinas podría combatir ese dolor. Miraba a su alrededor, y podía contemplar que la soledad la acechaba, acosándola en cada rincón, en cada centímetro cuadrado de la habitación. El lugar en que estaba se caracterizaba por un silencio sepulcral, y de vez en cuando era interrumpido por el ensordecedor ruido del tren. Al frente, podía llegar a notar una mesa con un bloc de notas, una vela que ya se acababa, una birome color negra y un reloj despertador.
Los esfuerzos eran en vano, por más que quisiera tirar, forcejear, no podía librarse de las poderosas cadenas, esos grilletes que la condenaban al abismo de los perdidos y desorientados. Sabía muy bien porque estaba allí, pero nunca pensó en que sus acciones acarrearían semejantes consecuencias. De acuerdo al tiempo en que permanecía en ese cuarto tenue, se quebraba una uña por cada 24 horas que pasaban. Por ahora, 5 uñas rotas.
Los primeros días gritaba hasta quedar inconsciente, despertar y gritar de nuevo. Cuando se dio cuenta que los gritos no solucionarían nada, decidió tomar la calma, serenarse y adecuarse al lugar. Reflexionó y llegó a la conclusión de que, tarde o temprano, la encontrarían y atraparían al bastardo de su ex esposo. Pero era difícil mantener las esperanzas.
Solo le quedaba esa triste vela que ya terminaba. El tiempo pasaba, y sus deseos de libertad y venganza quedaron relegados por el solo hecho de querer y desear esa débil llama, tocarla, quemarse los dedos, iluminarse; deseaba que nunca se apague. Quedar en la total oscuridad significaría el fin de su existencia. En esa cruel estadía, su mejor amiga la estaba abandonando.
El tiempo se detuvo, y en un breve suspiro seguido de un alarido letal que asustaría hasta el más valiente, la vela se apagó.
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Ahorrénse los eufemismos y ataquen ^^ , bueg
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Deseo
Ella se sentía aturdida, la migraña aumentaba cada vez más. Pensó que ni con todas las aspirinas podría combatir ese dolor. Miraba a su alrededor, y podía contemplar que la soledad la acechaba, acosándola en cada rincón, en cada centímetro cuadrado de la habitación. El lugar en que estaba se caracterizaba por un silencio sepulcral, y de vez en cuando era interrumpido por el ensordecedor ruido del tren. Al frente, podía llegar a notar una mesa con un bloc de notas, una vela que ya se acababa, una birome color negra y un reloj despertador.
Los esfuerzos eran en vano, por más que quisiera tirar, forcejear, no podía librarse de las poderosas cadenas, esos grilletes que la condenaban al abismo de los perdidos y desorientados. Sabía muy bien porque estaba allí, pero nunca pensó en que sus acciones acarrearían semejantes consecuencias. De acuerdo al tiempo en que permanecía en ese cuarto tenue, se quebraba una uña por cada 24 horas que pasaban. Por ahora, 5 uñas rotas.
Los primeros días gritaba hasta quedar inconsciente, despertar y gritar de nuevo. Cuando se dio cuenta que los gritos no solucionarían nada, decidió tomar la calma, serenarse y adecuarse al lugar. Reflexionó y llegó a la conclusión de que, tarde o temprano, la encontrarían y atraparían al bastardo de su ex esposo. Pero era difícil mantener las esperanzas.
Solo le quedaba esa triste vela que ya terminaba. El tiempo pasaba, y sus deseos de libertad y venganza quedaron relegados por el solo hecho de querer y desear esa débil llama, tocarla, quemarse los dedos, iluminarse; deseaba que nunca se apague. Quedar en la total oscuridad significaría el fin de su existencia. En esa cruel estadía, su mejor amiga la estaba abandonando.
El tiempo se detuvo, y en un breve suspiro seguido de un alarido letal que asustaría hasta el más valiente, la vela se apagó.
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Ahorrénse los eufemismos y ataquen ^^ , bueg


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