Párrafo 1
Dulces sueños recalcan mis penas más profundas, y mis labios blancos, amargos en un rictus de dolor, sienten como la sangre se desvanece poco a poco de mi interior. Mis ganas de vivir se van y cada vez me siento mas lejos de volver a mi lugar. ¿Por que no puedo ser como los demás?. Me siento solo, distraído y perdido en mi interior, en aquel laberinto de ilusiones vacías y carencia de razones confortantes por la cual vivir.
Los sonidos me atacan y me marean, aun sigo perdido y creo que no me encontrare. Quizás en un día soleado, o una noche estrellada, vuelva a ser el mismo de antes, pero ahora no, ahora soy quien no soy, soy aquel que carece de identidad, soy aquel que se pierde en la neblina, soy aquel que corre a través del blanco pasillo. soy aquel, perdido en la marea, sin rumbo fijo...
Párrafo 2
Carencia de amargura en mi dolor, inocuo de sentimientos lejanos que tocan los santos del amor, sonidos agraciados por los sentidos humanos, perdidos como barcos en la oscura noche de la soledad.
Intranquilos mis pasos sonando solos en el viento, como lejanos tamborileos de culturas perdidas en los tiempos. Mi respiración es agitada pero los encuentros son distantes, solo espero que esta noche pase rápido para recibir la luz del día, aquella luz que mis ojos se niegan a ver por su comodidad. Sucio y solo, tendido en cualquier cuidad, cementerio de inciensos, lúgubres fachadas, sensaciones impersonales; esperando a que alguien me salve de esta suerte inhóspita que atenta contra mi eternidad.
Párrafo 3
Desconsolada, sola y aturdida; en este mar de rostro, donde nada, tiene razón de ser.
Puedo gritar, puedo llorar, pero nadie me prestara atención... estoy varada en la desesperación.
Quisiera tenerte conmigo, para poder susurrarte al oído, todo lo que yo quiera, así perder este anonimato, en este mar de rostros, en este abismo de perdición.
Aquí las rosas no existen, y los aromas tienen cierta distorsión, aborrezco quien me trajo aquí, con la intención de forjar sobre mi indulgente cuerpo, una armadura de bronce que servirá contra el mundo exterior.
Párrafo 4
¿Dónde estas ahora?, ¿no vez que te estoy esperando?, Quizás yo este ciego, pero no te veo conmigo ni a mi lado. Ojalá fuera mentira todo lo que pienso, pero día tras día, vuelvo a sentir esa necesidad... ¿es que vos no la sentirás?, Ese deseo impuro de pasión, que choca contra toda moral, determinando así, el engaño a mi corazón.
Otra vez mi cuerpo, exigiendo placer, gano a mi corazón, y mientras las perlas recorrían el cuerpo de mi casual amante, la culpa sobrevino a mi.
Párrafo 5
Encerrado y desesperado, traicionado, llorando en un rincón, voy caminando por mi mente destruida, con esos recuerdos imborrables que se mantienen secretos en mi interior, tan lastimeros como cualquier niño muerto, causando la intolerancia en mi ser, ya no se que hacer. Un disparo solucionaría esto, pero ambos sabemos que no debemos terminar de llorar, el dolor debe continuar y el acto nunca se detendrá... somos dos, somos tres o cuatro, el numero nunca importó, tan solo importa que nuestro corazón, aun sienta lo mismo que ayer, estoy loco, encerrado y desesperado, llorando en un rincón de mi habitación, ellos se han suicidado y solo veo sangre desparramada sobre la alfombra... solo veo sangre desparramada sobre mi persona, inundando mi mente, en una desquiciada perversión.
Párrafo 6
Yo te estaba siguiendo, y tu lo sabias, yo estaba loco, y tu pensabas que era amor; ahora ya estas muerta, y la sangre resbala por mis manos y el filo de la navaja, en este callejón oscuro, donde yo jugué como dios en mi locura, terminando con tu vida, y destruyendo una familia... ¿acaso pensabas que iba a terminar dentro de ti, y borrarme de tu vida para siempre?, yo fui tu ultima relación, el asesino que te violo, y que se robo la sangre de tu corazón... si, fue la muerte de mis padres la que causo, que ahora tu sangre resbale a mi alrededor.
Dulces sueños recalcan mis penas más profundas, y mis labios blancos, amargos en un rictus de dolor, sienten como la sangre se desvanece poco a poco de mi interior. Mis ganas de vivir se van y cada vez me siento mas lejos de volver a mi lugar. ¿Por que no puedo ser como los demás?. Me siento solo, distraído y perdido en mi interior, en aquel laberinto de ilusiones vacías y carencia de razones confortantes por la cual vivir.
Los sonidos me atacan y me marean, aun sigo perdido y creo que no me encontrare. Quizás en un día soleado, o una noche estrellada, vuelva a ser el mismo de antes, pero ahora no, ahora soy quien no soy, soy aquel que carece de identidad, soy aquel que se pierde en la neblina, soy aquel que corre a través del blanco pasillo. soy aquel, perdido en la marea, sin rumbo fijo...
Párrafo 2
Carencia de amargura en mi dolor, inocuo de sentimientos lejanos que tocan los santos del amor, sonidos agraciados por los sentidos humanos, perdidos como barcos en la oscura noche de la soledad.
Intranquilos mis pasos sonando solos en el viento, como lejanos tamborileos de culturas perdidas en los tiempos. Mi respiración es agitada pero los encuentros son distantes, solo espero que esta noche pase rápido para recibir la luz del día, aquella luz que mis ojos se niegan a ver por su comodidad. Sucio y solo, tendido en cualquier cuidad, cementerio de inciensos, lúgubres fachadas, sensaciones impersonales; esperando a que alguien me salve de esta suerte inhóspita que atenta contra mi eternidad.
Párrafo 3
Desconsolada, sola y aturdida; en este mar de rostro, donde nada, tiene razón de ser.
Puedo gritar, puedo llorar, pero nadie me prestara atención... estoy varada en la desesperación.
Quisiera tenerte conmigo, para poder susurrarte al oído, todo lo que yo quiera, así perder este anonimato, en este mar de rostros, en este abismo de perdición.
Aquí las rosas no existen, y los aromas tienen cierta distorsión, aborrezco quien me trajo aquí, con la intención de forjar sobre mi indulgente cuerpo, una armadura de bronce que servirá contra el mundo exterior.
Párrafo 4
¿Dónde estas ahora?, ¿no vez que te estoy esperando?, Quizás yo este ciego, pero no te veo conmigo ni a mi lado. Ojalá fuera mentira todo lo que pienso, pero día tras día, vuelvo a sentir esa necesidad... ¿es que vos no la sentirás?, Ese deseo impuro de pasión, que choca contra toda moral, determinando así, el engaño a mi corazón.
Otra vez mi cuerpo, exigiendo placer, gano a mi corazón, y mientras las perlas recorrían el cuerpo de mi casual amante, la culpa sobrevino a mi.
Párrafo 5
Encerrado y desesperado, traicionado, llorando en un rincón, voy caminando por mi mente destruida, con esos recuerdos imborrables que se mantienen secretos en mi interior, tan lastimeros como cualquier niño muerto, causando la intolerancia en mi ser, ya no se que hacer. Un disparo solucionaría esto, pero ambos sabemos que no debemos terminar de llorar, el dolor debe continuar y el acto nunca se detendrá... somos dos, somos tres o cuatro, el numero nunca importó, tan solo importa que nuestro corazón, aun sienta lo mismo que ayer, estoy loco, encerrado y desesperado, llorando en un rincón de mi habitación, ellos se han suicidado y solo veo sangre desparramada sobre la alfombra... solo veo sangre desparramada sobre mi persona, inundando mi mente, en una desquiciada perversión.
Párrafo 6
Yo te estaba siguiendo, y tu lo sabias, yo estaba loco, y tu pensabas que era amor; ahora ya estas muerta, y la sangre resbala por mis manos y el filo de la navaja, en este callejón oscuro, donde yo jugué como dios en mi locura, terminando con tu vida, y destruyendo una familia... ¿acaso pensabas que iba a terminar dentro de ti, y borrarme de tu vida para siempre?, yo fui tu ultima relación, el asesino que te violo, y que se robo la sangre de tu corazón... si, fue la muerte de mis padres la que causo, que ahora tu sangre resbale a mi alrededor.

