Podríamos definir a Dick el Demasiado como un pirata repatriado por voluntad propia o más bien como un inmigrante retornado pero sin patria que ha vivido en Guatemala, Argentina, Francia y África. Además es el cerebro, el corazon y los intestinos del Festicumex ―encuentros de cumbias experimentales― y sobre todo padre de un sonido endemoniadamente pegadizo que autodenomina “cumbia lunática”. Hasta en Japon es el chicle de la vereda. pega con todo.
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