Acabo de llegar del recital de ayer, Sabado, de Miranda.
Miranda no es de mis bandas favoritas, por el simple hecho de que el disco me gusta pero ninguna canción en particular me fascina. Igual fuí porque tenía que panfletear en la cola y era una buena opción para hacer algo temprano (terminó a las 12) y volver a mi casa a estudiar sin la sensación de haberme pasado toda la noche del sabado encerrado.
Con el recital confirmé algo que me venían diciendo: El show, escénicamente hablando, es impecable. Una teatralización espectacular.
Pero la sorpresa fue esta: Miranda en vivo SUENA, Y MUCHO. Bajos bien gordos, la guitarra al palo todo el tiempo con solos que no son comunes en el tecno-pop, los agudos de Juliana que te perforan el tímpano... saltos garantizados.
Miranda no es de mis bandas favoritas, por el simple hecho de que el disco me gusta pero ninguna canción en particular me fascina. Igual fuí porque tenía que panfletear en la cola y era una buena opción para hacer algo temprano (terminó a las 12) y volver a mi casa a estudiar sin la sensación de haberme pasado toda la noche del sabado encerrado.
Con el recital confirmé algo que me venían diciendo: El show, escénicamente hablando, es impecable. Una teatralización espectacular.
Pero la sorpresa fue esta: Miranda en vivo SUENA, Y MUCHO. Bajos bien gordos, la guitarra al palo todo el tiempo con solos que no son comunes en el tecno-pop, los agudos de Juliana que te perforan el tímpano... saltos garantizados.


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