Hace bastante que no me emocionaba tanto con un tema, por favor tomense un tiempo lean la letra y esuchenlo porque la verdad es increible.
Con Abuelo
(Andrés Calamaro)
Miguel,
no sé por que me puse
a pensar en él.
Será que no tuve tiempo
para entenderlo todo
aquella vez.
Miguel,
generoso me dejó cantar con él.
Miguel,
poeta fértil de verdad
llegó con dos canciones
que volvió a escribir otra vez.
Vivir,
dejaste gloria y regalaste historia
con tu compás gitano.
Me llevaste de la mano
a la pequeña gloria de tocar con él, abuelo.
Miguel,
nos volveremos a ver?,
es difícil saber.
Miguel,
habría tantas cosas que contar
que yo ni sé.
Sé que estuve escuchando
las historias de camiones de Miguel.
Nunca más volví a ver a otro como él,
ni a Miguel.
Pechito bailarín, según el paladín
siempre al frente,
temerario o valiente.
Un ejemplo de talento y gente.
Un Maradona que mezclaba todo,
un chico de la calle, iluminado y zarpado,
con mala leche y con humor,
con cierto candor.
Un ejemplo de lo que es vivir fuerte.
Miguel,
yo también soy abuelo gracias a él.
Miguel, cojones,
es dificil solamente
llegarte a los talones.
Mike, es tan libre,
Miguel, como no sabría decir qué,
el capitán de un barco de piratas
y del arca de Noé.
Miguel,
a quién habrás vendido tu alma?
Miguel,
dónde me estarás esperando
para seguir cantando?.
Miguel Angel Peralta
ya son diez años de alta
de este hospital.
Que sería de mí, de aquel chaval
que nunca quiso aprender?
pero tuve la extraña y pura suerte
de estar cerca de él.
Miguel,
tengo que contarte como te recuerdan todos por acá.
Parece que iniciaste a una generación
a lo rock de verdad.
Me lo vienen a contar los chavales
cada vez que me ven en los recitales.
Mike,
todavía te envidio algunos versos
como aquel de los pedazos rotos
del espejo interior.
Seguís siendo el himno de mi corazón.
Miguel,
y yo sigo un poco acá, un poco allá
intentando aprender,
me tendrías que ver ahora, Miguel.
Miguel,
te extraño suficientes veces al año,
para aprender a seguir, vivir,
los otros son los grises
aprendices de él,
de Miguel,
cojones parecés el Brian Jones.
Si tenías algo que decir,
lo decías dos veces
y tenía buena piña Miguel,
y sabía a quién acostar
a quién regalar, a quién olvidar.
Y vivir,
nos enseñaste a todos un poco de sentido
de la escena musical,
del bailarín de Palermo.
Miguel uh...
Con Abuelo
(Andrés Calamaro)
Miguel,
no sé por que me puse
a pensar en él.
Será que no tuve tiempo
para entenderlo todo
aquella vez.
Miguel,
generoso me dejó cantar con él.
Miguel,
poeta fértil de verdad
llegó con dos canciones
que volvió a escribir otra vez.
Vivir,
dejaste gloria y regalaste historia
con tu compás gitano.
Me llevaste de la mano
a la pequeña gloria de tocar con él, abuelo.
Miguel,
nos volveremos a ver?,
es difícil saber.
Miguel,
habría tantas cosas que contar
que yo ni sé.
Sé que estuve escuchando
las historias de camiones de Miguel.
Nunca más volví a ver a otro como él,
ni a Miguel.
Pechito bailarín, según el paladín
siempre al frente,
temerario o valiente.
Un ejemplo de talento y gente.
Un Maradona que mezclaba todo,
un chico de la calle, iluminado y zarpado,
con mala leche y con humor,
con cierto candor.
Un ejemplo de lo que es vivir fuerte.
Miguel,
yo también soy abuelo gracias a él.
Miguel, cojones,
es dificil solamente
llegarte a los talones.
Mike, es tan libre,
Miguel, como no sabría decir qué,
el capitán de un barco de piratas
y del arca de Noé.
Miguel,
a quién habrás vendido tu alma?
Miguel,
dónde me estarás esperando
para seguir cantando?.
Miguel Angel Peralta
ya son diez años de alta
de este hospital.
Que sería de mí, de aquel chaval
que nunca quiso aprender?
pero tuve la extraña y pura suerte
de estar cerca de él.
Miguel,
tengo que contarte como te recuerdan todos por acá.
Parece que iniciaste a una generación
a lo rock de verdad.
Me lo vienen a contar los chavales
cada vez que me ven en los recitales.
Mike,
todavía te envidio algunos versos
como aquel de los pedazos rotos
del espejo interior.
Seguís siendo el himno de mi corazón.
Miguel,
y yo sigo un poco acá, un poco allá
intentando aprender,
me tendrías que ver ahora, Miguel.
Miguel,
te extraño suficientes veces al año,
para aprender a seguir, vivir,
los otros son los grises
aprendices de él,
de Miguel,
cojones parecés el Brian Jones.
Si tenías algo que decir,
lo decías dos veces
y tenía buena piña Miguel,
y sabía a quién acostar
a quién regalar, a quién olvidar.
Y vivir,
nos enseñaste a todos un poco de sentido
de la escena musical,
del bailarín de Palermo.
Miguel uh...

buenísimo

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