Con el bisturi en la mano, filoso, con residuos pardos que sugieren oxido o tal vez sangre, me dirigo estoicamente y reducido a una nada existencial que solo tiene cuerpo en el mundo digital de los unos y ceros, hacia la sala de taxidermias de mis obscuros recovecos mentales en donde solo una pekeña luz neon titla y oscila cual frecuencia de ruido blanco tirandole al rosa que interrumpe las trasmisiones hacia mis extremidades, causando un andar espasmico de robot en corto circuito, haciendome blandir el filo que sostengo sin control y sin medida y por supuesto sin culpa, sobre las paredes del recuerdo y del tiempo subjetivo en el que me encuetro mientras medito o al menos eso intentan mis sistemas cada domingo mientras contemplo, con todos los sensores que puede este robot agónico espasmico blandiente mas no valiente del mundo no real, pero mas real que el real, que se cree real, como la armadura blanca del caballero inexistente, solo que a éste, jamas se le escucho el menor interes por el arte, cosa que al menos esta armadura oxidada tiene en cada paso que da por las tierras del bit sistematico y la escucha profunda del sonido del fantasma en la makina.
Me dirigo sadicamente hacia tres realidades subjetivas del mundo pero mis instintos primitivos al igual que el moon watcher de la novela de A.C. Clark me átan aun al mundo de las dudas y los descubrimientos. Esta vez no hay monolito inspirador y no hay, porke lo dinamité y los pedazos se esparcieron en una entropía maligna sobre otros mundos del cual, el mio, se escapo. Tres realidades en las que intento sumergirme, empapar mis circuitos, fundirlos y salir goteando colores densos con fumarolas de silicio sobrecargado, las cuales, propiciaran que escriba un ensayo extenso sobre una sola de las realidades y la entregue a mas tardar el viernes. Tarea absurda si planteamos que, al igual que la vida sintetica que vivimos, jamass podriamos hablar de la vida si aun la vivimos, al menos, hablar de ella como algo espacio-temporal finito. Principio y fin porque el segundo aun es incierto y a veces resulta que el primero tambien, pero éste, no es el caso ya que las tres realidades en cuestión estan sujetas a la esclavitud de las dimensiones de un cuadro, contenidas para siempre en la memoria del lienzo y la vida absorbente de colores de la pasta densa con la que se hicieron. Contenidas y limitadas en lo físico pero de orígen multidimensional. Origen que nos es negado desde que nuestras corazas nos las heredan, según el mito "A" Y "E". Por lo tanto, lo que queda es invertir energía para que la entropía no nos envuelva, aunke a muchos ya les haya llegado hasta el cuello y no lo sepan e incluso, de algunos otros solo se ven burbujas, lo cual es indicativo para mis sistemas de que no pararan de invertir energia aunke se caliente el mundo hiper surreal en el que me hago mis puñetas mentales y asi, no ahogarme n el.
Necesito enterrar el filo de la disección racional sistematica objetiva y al final emocional y compasiva en alguna de estas realidades que he escogido para tan ardua labor de analisis y aplicación del proceso hermenéutico. Como funciono a base de diagrámas de flujo y programaciones simples me es difícil tomar deciciones en cuestión de gusto o estetica asi que necesito ayuda para elegir un lienzo para destrozar.
Me dirigo sadicamente hacia tres realidades subjetivas del mundo pero mis instintos primitivos al igual que el moon watcher de la novela de A.C. Clark me átan aun al mundo de las dudas y los descubrimientos. Esta vez no hay monolito inspirador y no hay, porke lo dinamité y los pedazos se esparcieron en una entropía maligna sobre otros mundos del cual, el mio, se escapo. Tres realidades en las que intento sumergirme, empapar mis circuitos, fundirlos y salir goteando colores densos con fumarolas de silicio sobrecargado, las cuales, propiciaran que escriba un ensayo extenso sobre una sola de las realidades y la entregue a mas tardar el viernes. Tarea absurda si planteamos que, al igual que la vida sintetica que vivimos, jamass podriamos hablar de la vida si aun la vivimos, al menos, hablar de ella como algo espacio-temporal finito. Principio y fin porque el segundo aun es incierto y a veces resulta que el primero tambien, pero éste, no es el caso ya que las tres realidades en cuestión estan sujetas a la esclavitud de las dimensiones de un cuadro, contenidas para siempre en la memoria del lienzo y la vida absorbente de colores de la pasta densa con la que se hicieron. Contenidas y limitadas en lo físico pero de orígen multidimensional. Origen que nos es negado desde que nuestras corazas nos las heredan, según el mito "A" Y "E". Por lo tanto, lo que queda es invertir energía para que la entropía no nos envuelva, aunke a muchos ya les haya llegado hasta el cuello y no lo sepan e incluso, de algunos otros solo se ven burbujas, lo cual es indicativo para mis sistemas de que no pararan de invertir energia aunke se caliente el mundo hiper surreal en el que me hago mis puñetas mentales y asi, no ahogarme n el.
Necesito enterrar el filo de la disección racional sistematica objetiva y al final emocional y compasiva en alguna de estas realidades que he escogido para tan ardua labor de analisis y aplicación del proceso hermenéutico. Como funciono a base de diagrámas de flujo y programaciones simples me es difícil tomar deciciones en cuestión de gusto o estetica asi que necesito ayuda para elegir un lienzo para destrozar.

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