
Es la odisea de todos los que estudiamos y buscamos trabajos de medio tiempo. Es sabido que las empresas de "fast-food" son las pioneras en el reclutamiento de jóvenes retoños para convertirlos en robustos pilares -máquinas de hacerlo todo- de sus negocios.
Los que trabajan/trabajaron en alguno de estos lugares saben bien de que se trata el juego, bajos salarios y eficacia al máximo a cambio de horarios accesibles que permitan el tan anhelado tiempo de estudio.
Pero yo, Megata, infructuoso buscador de empleos, me dejo caer en las garras del capitalismo para acudir al último recurso (tal vez debería haber sido el primero). Estoy hablando de los fast-food.
El primer lugar fué McDonalds. Envié un currículum especificando mis estudios técnicos, con la idea de poder ingresar al sector de mantenimiento. Como respuesta obtengo un mail con el día y horario de la entrevista. El caso es que las entrevistas de McDonalds se realizan en forma grupal, se trata de una excitante hora y media donde con uñas y dientes tiene que demostrar su capacidad creativa, de trabajo en equipo y lo más importante, la PROactividad. Porque si uno no utiliza ese termino, proactiv@, difícilmente puedan evaluar el resto de tus conocimientos. El resto de la historia es imaginable. Dijeron que iban a llamarme, no lo hicieron y de vuelta a empezar.
Pero eso no terminó allí. Al poco tiempo me enviaron otro mail, con dia y horario de una entrevista, en otro local, con el mismo tipo orgulloso de puesto de coordinador en McDonalds. Lastima que no especificaron que esta vez no se trataba de una entrevista para personal técnico. Que más daba. Arreglar máquinas y destapar desagües, o cocinar hamburguesas y soportar a clientes quejumbrosos, nada parecía mejor. Otra vez, entrevista grupal de hora y media. Las mismas preguntas, tal vez alguna respuesta un poco más elaborada en base a sus expectativas. Otra vez la esperanza de la llamada. Que nunca llegó.
Un tercer mail definitivamente me hizo perder la paciencia y no volví a asistir.
El segundo lugar fué Burguer King, tal vez fue el trámite menos doloroso, envié curriculums, no recibí respuestas.
El tercer intento (dicen que es la vencida) que aún está en curso es con Mostaza. Envié currículum, me citaron a una entrevista, en Carrefour de Avellaneda. Tras una entrevista muy rápida, donde una de las últimas preguntas fue si estaría dispuesto a trabajar en Puerto Madero, me despacharon, "en la semana vemos si te llamamos, tenemos muchos candidatos".
Es increíble, bah, en realidad no tanto. Se aprovechan de la abundancia de mano de obra y de la necesidad de esta clase de trabajos, para regocijarse en el poder de tener en vilo a un pobre estudiante. Lo llevan de a un lado a otro, le hacen las mismas preguntas, te aseguran que es un deber realizar todos estos pasos, "porque la gente viene por la hamburguesa y regresa por el servicio".
Ayer me llamaron para otra entrevista en Mostaza, en Puerto Madero...
Y sí...voy a ir.
Esta desconsideración hacia los que buscamos empleo se repite en todos los rubros: En trabajos de vendedores, minutos antes de partir rumbo hacia la entrevista, llamo para confirmar mi presencia y me afirman que ya han cubierto el puesto.
Los malditos servicios de Recursos Humanos, que te proponen entrevista tras entrevista, promesa tras promesa, y en otros casos se niegan a darte más información que una dirección, ocultando información sobre la clase de trabajo, horarios y empresa, hasta tenerte en forma presencial, lo que muchas veces supone un viaje inútil.
En fin, hasta ahora sólo trabaje 15 días en una fábrica de maquinaria automatizada (donde por cierto, en vez de darme una oportunidad como técnico, era una especie de secretario del secretario del jefe) y otros 45 días en otra fábrica; donde operaba y realizaba mantenimiento a una inyectora plástica. Sin duda en este último fue donde me sentí más explotado, expuesto durante 10 horas por día a los vapores de plásticos fundidos, parado en frente de una máquina realizando el mismo movimiento todo el día con sólo media hora de descanso (por cierto, me dijeron que tenía que ser más rápido, más eficiente, o de lo contrario no podría continuar) por lo que al iniciar el segundo cuatrimestre del año académico renuncié.
No sé de que me sorprendo. Si estas empresas sin escrúpulos estarían dispuestas a contratar a un físico nuclear para cocinar hamburguesas, sí así tuvieran la oportunidad de aprovecharse de él, después de todo, no somo más que ganado...
Opinen. Tengo mucha ira contenida.







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