falsa teoria de la doble nostalgia

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  • COMPRO-ORO
    castlevania
    • 05-06-2003
    • 27379

    #1

    falsa teoria de la doble nostalgia

    hace un rato estaba pensando
    y llegue a la conclusion de que mi teoria es muy probablemente falsa pero igual
    la cosa seria asi:

    efectivamente huvo un tiempo de felicidad en mi vida
    muy difuso alla por los 4-10 años
    despues fue todo una mierda
    entonces obvio que tengo nostalgia por esa epoca
    PERO
    por otro lado como ya soy un hombre entrado en años
    cada tnato me autoengaño y tengo algun recuerdo "lindo" de los 15,16 ponele, pero me acuerdo bien cuando tenia esas edad y no era ni ahi feliz
    entonces que
    llega una distancia en años que de ahi para atras todo se tiñe de feliz por mas que no lo haya sido?
    NO SE DEJEN ENGAÑAR
    bue igual todo lo que acabo de decir es lo peorrrrrrrrr

    pap out.-
    Lo bueno, si breve ; dos veces bueno
  • Mariotte
    0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13..
    • 19-10-2003
    • 20868

    #2
    Ja hijo de puta me hacés sentir mucha congoja, y me gusta eso

    yo siento que siempre pude ser feliz gracias a aprender cosas, al conocimiento y su aplicación, y salirme con la mía gracias a respetar esa felicidad interior, poder mantenerla pese a las mierdas del día a día

    pero finalmente el pasado lo ves a la luz del presente... entonces, si fuiste feliz a los 4-10 años listo, ese es tu faro de felicidad, y tratá de vivir teniendo en cuenta ese impulso, sabiendo también que todos los días está la posibilidad de alegrías de todo tipo.

    En mi caso, en realidad desde chiquito nunca piloteé como "eh qué felicidad" toda las cuestiones jardín-primaria-secundaria-facultad-trabajo

    la verdad es que en todas sentí más o menos hostilidad, y fui feliz más allá de eso, en los mundos de mi imaginación, pero siempre con todo el agobio de la cuestión social, los roles sociales. Capaz yo no sé ni por qué estoy viviendo y me vienen a dar indicaciones todo el tiempo sobre boludeces...

    En la primaria la pasaba regular, no me integraba, siempre me parecía más productivo hacer cualquier actividad en solitario... era mejor leer algo o ver la tele, había más información ahí. Cuando había actividades en grupo, siempre saltaba lo peor de todas las personas. No me acordaba los nombres de la gente, internamente creo que también yo era lo peor porque mi pensamiento era "para qué me voy a acordar el nombre de esta persona si no me interesa", creo que pensaba algo de eso. Al día de hoy tengo una cuestión con eso de acordarme nombres y saludar personas. Pero después aprendí a saludar con mucha alegría a ciertas personas que fue conociendo por ahí.

    después en la secundaria la pasé "bien", estaba integrado etc, pero el sistema de egos del lugar era tan retorcido que al final todos estabamos medio alienados, o sea en el fondo estaba todo mal

    pero no tengo recuerdos de verdaderas sensaciones de felicidad, sino medio como te pasa a vos, en realidad me sentía melancólico y escribía poesía, había como una nube gris

    pero de nuevo, encontré la felicidad en eso, porque de alguna manera me salía con la mía en mi mundo, porque escribía poesías y algunas me gustaban, y con la música había algo parecido

    Ahora releyendo lo que pusiste, no sé cómo serán las experiencias de otra gente, yo creo que pudieron ser felices en diferentes instancias o siempre. Yo te entiendo que de repente no pudiste sentir verdadera felicidad en esos momentos por más que busques engañarte, y está bien.

    De cualquier manera, como cantó Spinetta... "aunque me fuercen yo nunca voy a decir/ que todo tiempo por pasado fue mejor:/ ¡mañana es mejor!"
    No me busques porque me vas a encontrar... OMG ^^ .. TE ENCONTRE QUIERO DECIR... o sea lo pillas tio. El que compro dolare recibira dolare. Si te preocupas mucho te arrugas. Te lo juro por vos.

    MÚSICA: Mamúes

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    • Tinto de verano
      absolute fuckwaffle
      • 11-04-2004
      • 12711

      #3
      Igual SPINETTA es una mierda

      Basta con mirar el gesto TODOO BIENNN MENNNN con el que canta.
      Editado por última vez por Tinto de verano; 12-01-2012, 03:04 AM.

      Comentario

      • Tinto de verano
        absolute fuckwaffle
        • 11-04-2004
        • 12711

        #4
        Yo creo que la alegría vuelve, en forma de fichas.
        Nbjhb no

        pero sí

        qué pasaba cuando tenías 4?
        podés emular la fórmula de la felicidad (??) para tratar de repetirla a diario con DROGAS?

        DROGAS?

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        • pepe.pompin
          Egelito muy activo
          • 13-06-2009
          • 676

          #5
          old topic: yo creo que esto se repite año tras año exactamente igual, real o deja vu.
          No creo que tengas respuestas aca, sino afuera. Seguis tocando el bajo?
          Musica la solucion a todos tus problemas, si cuidas tus oidos. minitash

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          • Triumphator
            110%
            • 14-02-2011
            • 5041

            #6
            Snif, sí, tan ahí.

            Me pasa que por ahí puedo precisar un momento de mi vida en el cual fui feliz, completamente, entre los seis y ocho años. Luego de eso fue todo una mierda jaj, claro, pero como decís, después me veo a mí mismo a los quince, y me agarra un toque eso de "fui feliz" pero sé que no era así ni ahí.
            Siempre sentí un poco eso de lo que dice Mariotte, ese aura de melancolía, también fui (soy) de escribir poesía y de tener esa sensiblidad extrema a la música jaj, en realidad si lo pienso, a todo.
            Igual puedo llegar a ser objetivo, no soy tan pesimista como para no ver que ahora estoy mucho mejor que hasta hace unos meses. Eso me hace pensar que de acá al futuro pueden pasar cosas copadas también, que se yo. Al final cada uno esta en la suya.

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            • Rocket
              ▲
              • 18-10-2006
              • 6813

              #7
              Lo bueno es poder sacar cuentas y ver que uno pudo ser feliz(a su manera cada uno, claro) y ver que ese espiritu que fuímos en el tiempo (feliz o no feliz)murió pero no al pedo.
              Renació en algo mejor, mas avanzado, curtido. El ser de cada uno, vivo, presente. Enfrentando la vida con su propia voluntad e intelecto y aceptando lo que el mundo fue, es y será.
              PUBLIC TV IS BUSTED

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              • Vicenzo
                Pero qué carajos...
                • 29-09-2009
                • 11893

                #8
                ¿Tenés 20? ¿Qué pasó de los 10 a los 20?
                Vicensurfista

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                • Mariotte
                  0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13..
                  • 19-10-2003
                  • 20868

                  #9
                  "[…] Pero él, inmóvil como un dios que se ha cruzado de piernas y se hace espejo de sí mismo, había dado siempre en la locura poética de adjudicarse, desarrollar y sufrir ad intra sus destinos posibles, mediante cien Adanes fantasmagóricos que su imaginación hacía vivir, padecer, triunfar y morir. ¿Quería ser gobernante, artista de cinematógrafo, plutócrata o santo? Le bastaba con cerrar los ojos, y entonces un Adán sutil gustaba el sabor del poder, o se cubría de laureles, o amasaba el oro de la fortuna, o era enterrado con la palma del martirio.

                  Turbado ante la evocación de sus destinos mentales (¡y, ciertamente, algunas de aquellas ficciones lo habrían hecho sudar de vergüenza o ridículo si las hubiese reconsiderado ahora bajo la cuerda luz de la mañana!), Adán volvió a contemplar sus manos grises y muertas. Pensó entonces que desde hacía tiempo su existencia venía limitándose a una machacona recapitulación de lo vivido, como si al encontrar desierto su presente y negado su porvenir ya trabajara el alma en ese balance de vida que según dicen precede a la defunción o a la metamorfosis. Y en aquel punto sintió la urgencia de interrogarse a fondo, para saber al menos lo que se jugaría en su presunta muerte o transformación. ¡Bien hubiera querido tener a mano un interlocutor tan ilustre como el de Boecio! ¡O siquiera el bicharraco de Poe, si hubiese consentido en instalarse a los pies de su lecho! A falta del uno y del otro, Adán resolvió dialogar consigo mismo, y su pregunta inicial fue la siguiente: ¿Quién era él, esa entidad absurda, ese nebuloso fumador, ese objeto encerrado en un cubo de ladrillos, en una casa de la calle Monte Egmont, en la ciudad de Buenos Aires, a las ocho de la mañana del 28 de abril de un año cualquiera? Desde luego —se respondió—, era «el hombre», la enigmática bestia razonante, la difícil combinación de un cuerpo mortal y un alma imperecedera, el monstruo dual cuya torpeza de gestos hace llorar a los ángeles y reír a los demonios, la criatura inverosímil de que se arrepintiera su mismo Creador. ¿Qué razones había sugerido Adán Buenosayres para justificar la invención del monstruo humano? El Creador necesitaba manifestar todas las criaturas posibles; el orden ontológico de sus posibilidades le exigía un eslabón entre el ángel y la bestia; y eso era el monstruo humano, algo menos que un ángel, algo más que un bruto. ¿Qué hizo Adán una vez emitida tan sabia hipótesis? Como de costumbre se admiró largamente a sí mismo, agradeció ad intra la ovación delirante de un público invisible y consideró luego las características de su naturaleza corporal. ¿Qué observaciones hizo acerca de su cuerpo? Observó que su parte animal tenía la noble estructura de los vertebrados, y recordó luego, no sin vanidad, que ocupaba entre los vertebrados la envidiable jerarquía de los mamíferos; pero cuando llegó a clasificarse entre los mamíferos bimanos, su dignidad zoológica le hizo concebir el más legítimo de los orgullos. ¿Qué otra satisfacción le trajo el estudio de su naturaleza corporal? Se dijo que aquel cuerpo suyo, alargado entre dos sábanas poco limpias, era el antiguo y venerable Microcosmo, abreviatura y centro de todo el mundovisible, resumen de los tres reinos y poseedor de sus tres almas, el alma elementativa de los minerales, el alma vegetativa de las plantas y el alma sensitiva de los brutos; devorador y asimilador de todas las naturalezas corporales inferiores (¡el gran Omnívoro!); vinculado al Macrocosmo por analogía y correspondencia, de modo tal que su corazón se asimilase al Sol, su cráneo a la Luna, su hígado a Júpiter, su bazo a Saturno, sus riñones a Marte, sus testículos a Venus y su pene a Mercurio. ¿Cómo reaccionó él al considerar las vastas proyecciones de su cuerpo? Su reacción fue melancólica, pues lo vio sujeto a dos condiciones limitativas, el espacio y el tiempo, que desde ya lo condenaban al error y fatiga de los movimientos locales, al devenir y a la muerte; luego evocó sus terrores infantiles acerca del tiempo y el espacio. ¿Cómo se le había insinuado el terror Tiempo? Allá, en Maipú, había concebido el Tiempo como un arroyo que corría sobre la casa: un arroyo invisible cuyas aguas traían a los recién nacidos y se llevaban a los muertos, hacían mover las ruedas de los relojes, descascaraban las paredes y roían los semblantes que uno amaba. ¿Y el terror Espacio? Lo había sufrido cuando el pedagógico don Aquiles enseñaba en clase los millones de años que tardaría una locomotora en llegar a la estrella Sirio; o bien en sus noches de la llanura, mirando las apretadas constelaciones australes, cuando presa del vértigo se abrazaba él a su caballo inmóvil, para sentir junto a su miedosa carne algo viviente, próximo y amical. ¿Cómo había conseguido salvarse de ambos terrores? Los había superado en su alma, que no era espacial ni temporal; por la virtud de su alma, que sabía librar a la rosa del dolor tiempo y el dolor espacio sustrayendo su forma inteligible de su carne sensible y regalándole la vida sin azar de los números abstractos; gracias a su alma, que al aprehender los sistemas astronómicos de don Aquiles los dominaba y hacía girar en su interior como planetarios de juguete; merced a su alma, devoradora y asimiladora de todo el mundo inteligible, Microcosmo también ella, o cielo a donde se venía el descarnado espíritu de las cosas. ¿Qué otros aspectos de su alma consideró Adán en este punto? Su inmortalidad, su origen divino, su naturaleza caída. ¿En qué intuiciones personales había conocido la inmortalidad de su alma? En la seguridad absoluta que sobre su permanencia tiene el alma y que sabe comunicar al fratre corpo haciéndole concebir funestas ilusiones; en su incredulidad, extrañeza o repugnancia de la muerte como total aniquilamiento, sentir común a todos los hombres. ¿Por qué señales había llegado a entender el origen divino de su alma? Por su tendencia irresistible a la unidad, aunque vivía en el mundo de la multiplicidad; por su noción de una dicha necesaria y sólo dable en un Otro absoluto, inmóvil, invisible y eterno, aunque vivía ella en lo relativo, cambiante, visible y mortal; por su vocación de todas las excelencias (Verdad, Bondad, Hermosura) que son atributos divinos y a los que el alma tiende como a su atmósfera natural o a su patria de origen. ¿Cómo había reconocido poseer una naturaleza caída? Por negación, advirtiendo los extravíos de su inteligencia, los olvidos de su memoria y los desmayos de su voluntad; por afirmación, observando en el ejercicio de sus tres potencias algunas iluminaciones y arranques indefinibles que consideraba él como vestigios de una nobleza original perdida. ¿Hizo él, según su costumbre, algún símil poético de tan molesta dualidad? No necesitó inventar símil alguno, pues le salió al encuentro el inimitable de Platón. Su alma era semejante a un carro alado del cual tiraban dos potros diferentes: uno, color de cielo, crines abrojadas de estrellas y finos cascos voladores, tendía siempre hacia lo alto, hacia las praderas celestes que lo vieron nacer; el otro, color de tierra, sancochado de boca, empacador, lunanco, barrigón, orejudo, vencido de manos, jeta caída y rodador, tiraba siempre hacia lo bajo, ansioso de empantanarse hasta la verija. Y Adán, ¡pobre carrero!, tenía las riendas de uno y otro caballo y forcejeba por mantenerlos en la ruta: cuando triunfaba el potro maldito arrastrando en su caída todo el atelaje del alma, junto al carro humillado el animal de cielo parecía dormirse; pero cuando vencía el potro celeste, sus remos braceaban una luz maravillosa y sus narices parecían ventear el olor de los alfalfares divinos: entonces el carro volaba, y también ascendía el caballo de tierra como un peso muerto. Se remontaba el animal celeste, hasta que sentía enrarecido el aire, flaqueaba de tendones y se dormía borracho de alturas; entonces despertaba el animal terrestre y hallando a su parejero dormido se dejaba caer a fondo, con un hambre voraz de materias impuras; cuando a su vez el animal de tierra se dormía en su hartazgo, el animal de cielo despertaba, dueño del carro ahora. Así, entre uno y otro caballo, entre el cielo y el suelo, tirando aquí una rienda y aflojando allá otra, el alma de Adán subía o se derrumbaba. Y al fin de cada viaje Adán enjugaba en su frente un agrio sudor de carrero. ¿Qué hizo él tras el análisis de su cuerpo y de su alma? Volvió a estudiarse ahora en tanto que compositum; y al reconocer que no había nacido, ciertamente, por voluntad propia, acudió a la genealogía para entender su advenimiento al triste mundo que habitamos. ¿Qué precisiones genealógicas hizo entonces? Dos ramas diferentes al unirse habían contraído, sin saberlo, la responsabilidad infinita de introducirlo a él en este plano de la existencia. Rama paterna: Él, su padre, nacido junto al Plata, hijo a su vez de abuelo Charles y abuela María, oriundos ambos de Lutecia, ciudad de frente despejada. Gajo materno: Ella, su madre, nacida junto al Plata, hija de abuelo Sebastián y abuela Úrsula, naturales ambos de la cantábrica tierra, junto al mar infecundo. ¿A qué motivos atribuyó Adán el hecho curioso de que dos ramas tan diferentes abandonasen la Europa nativa para unirse junto al Río-que-lleva nombre-de-metal? Sus causas visibles fueron: ideas republicanas de abuelo Charles, desterrado por Luis Felipe, rey de los franceses; naturaleza migratoria de abuelo Sebastián, incorregible navegante. Sus causas inteligibles eran, según el astrólogo Schultze, los ángeles neo-criollos, propagandistas de la emigración e invisibles tentadores de hombres, que recorrían el mundo y arengaban a toda nación, para reclutar voluntarios y conducirlos a las cóncavas naves: dichos mensajeros avanzaban delante de los navíos: con un ala cubrían y amparaban la débil quilla, con la otra rechazaban los vientos y deshacían las nubes, a fin de que los reclutas llegaran sin dolor y se cumpliera el alto destino de la tierra Que-de-un-puro-metal-saca-sunombre. ¿Y no se avergonzó Adán al suponer que ángeles con escarapelas azules y blancas podían ser testigos de su escandalosa inercia? No se avergonzó en modo alguno, porque al ubicarse ahora en el espacio recordó que su posición era terriblemente movida, ya que se encontraba en el número 303 de la calle Monte Egmont, ciudad de Buenos Aires, Argentina, Hispanoamérica, hemisferio sur, globo terrestre, sistema planetario solar, Macrocosmo, y por lo tanto sometido al movimiento incesante, a la vertiginosa danza helizoidal que resultaba del triple movimiento de la tierra, el de su rotación sobre sí misma, el de su traslación en torno del sol y el de su fuga con todo el sistema planetario hacia la constelación de Hércules y a una velocidad de mil ciento setenta quilómetros por minuto. ¿Qué hizo él al sentirse viajero cósmico y danzarín estelar?

                  [...]"

                  De "Adan Buenosayres" (Leopoldo Marechal)
                  No me busques porque me vas a encontrar... OMG ^^ .. TE ENCONTRE QUIERO DECIR... o sea lo pillas tio. El que compro dolare recibira dolare. Si te preocupas mucho te arrugas. Te lo juro por vos.

                  MÚSICA: Mamúes

                  Comentario

                  • JCristo666
                    ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
                    • 09-08-2004
                    • 11458

                    #10
                    recuerdo una época d la infancia, cuando recién entraba a 1er grado n q sufría pq en vez de ir a los recreos me quedaba solo en el aula pq las nenas de 5to me querían dar besos. todo lo demás fue lo mejor de la vida, la mejor época. tmb. tengo muchos, muchisimos recuerdos felices de la época del secundario y dsjf todo se empezó a cagar después del secundario y dsfj ahora leo a mugres como uds. ..

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                    • Apocalipsix
                      Matero psicotico
                      • 08-07-2004
                      • 10982

                      #11
                      Yo creo que fui feliz, del modo que uds describen, hasta el dia que tuve que empezar a vender gran parte de mi tiempo para sobrevivir. Es como la mochila que cargo todo el tiempo, el no poder hacer y aprender todo lo que quiero por miles de limitaciones. Por ahi me causa algun tipo de alegria desarrollar tecnicas para escaparme de eso.

                      Y no es que ahora sea un infeliz, salvo que perdi un toque la chispa.. trabajar me consume unas 9.5hs diarias, y dormir unas 5 o 6 mas y generalmente ando cansado y no es lo mismo. Ahora hasta me acuesto temprano. Me pasa que se que voy a dejar todo a medias y entonces no hago nada.. o que si no hago algo "importante" no vale la pena.

                      De chico veia un amanecer y me maravillaba, no se.. estaba rodeado de gente con la cual no compartia mucho de mis cosas pero me maravillaba tambien observarlos y entenderlos. Ahora los esquivo mucho mas.

                      Mepa que "la felicida" es un estado alcanzable que depende de donde uno se plante como sujeto/observador de la realidad, antes tenia menos cosas, menos amigos de verdad, pero era puro disfrutar todo. Ahora para disfrutar hay que planear.

                      Perdon por arruinar la onda con un post medio bajonero creo ¿?, me gustaron mucho los 2 primeros.
                      Dejar de Fumar
                      Fumar en Pipa
                      Radiohead

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                      • eneldo
                        Desafinado
                        • 30-04-2003
                        • 13266

                        #12
                        hace unos tiempos me di cuenta que hay mecanismos de la mente tales como no aceptar la muerte.
                        y una forma de uno aceptar la muerte es no viviendo. porque empezar a vivir implica necesariamente darle start al relojito. (claro, porque le tengo miedo a la muerte y me cuesta aceptar realmente que me voy a morir en algun momento, y es una mierda vivir sin aceptar eso del todo, porque es como sostener una falsa ilusion de eternidad que te hace postergar/esperar/la nada misma, pero cuesta romper esa ilusion, y a la vez esa ilusion, que de chico es realidad, porque no existe la muerte, es como lo que cambia de chico a "grande" acepatar/entender y enfrentar.)

                        pero el asunto es que el relojito corre de todas formas, y no hacerle frente, puede ser acumulativo, y el peor error de tu vida, de esos que te das cuenta cuando estas por morir.

                        entonces, lo q te diferencia de esa epoca, no es otra cosa que el vivir en estado mas puro.. y eso necesariamente implica un estado de felicidad, que a futuro uno lo recuerda como tal.. uno fue mas feliz cuanto mas uno fue. en algun festejo, en alguna vacacion maravillosa, en alguna rutina despreocupada, e inclusive en grandes trabajos o esfuerzos que hiciste con el 100% de tu energia con total fe/seguridad/entusiasmo etc.. la solucion, no puede ser otra que empezar a reconstruir ese estado, desde el hoy. aprender de las cosas que a uno le dan satisfaccion y avocarse a la aventura de que pasen las cosas.

                        si te dejas estar, es más complicado romper la inercia.

                        mis momentos de felicidad mas recientes tienen que ver con ese estado de que todo fluye porque uno lo está haciendo fluir.
                        Editado por última vez por eneldo; 12-01-2012, 03:42 PM.

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                        Trabajando...