Diego Maradona afronta estos días situaciones familiares delicadas, como las consecuencias de un embarazo no deseado de su novia, cuyos detalles han impactado a la opinión pública, y el estado de salud de su padre, ingresado en una clínica de Buenos Aires.
El exfutbolista, destituido recientemente como entrenador del equipo Al Wasl y designado asesor deportivo especial del Consejo de Deportes de los Emiratos Árabes, se encuentra en Dubai mientras que en su país los medios de comunicación le han puesto en el ojo de la tormenta.
La primera noticia sobre Maradona difundida en Argentina esta semana indicaba que una vez enterado del embarazo de más de cuatro meses de su novia, Verónica Ojeda, mantuvo con ella una fuerte discusión, se fue de su casa y viajó a Dubai.
Casi de inmediato el abogado de Ojeda, Alberto Domínguez, desmintió "categóricamente" la ruptura del vínculo tras ocho años y medio de relación.
"No hay ningún tipo de problema en la pareja. El único problema es la presión que puede ejercer el antiguo entorno familiar" de Maradona, aseguró el letrado, en obvia alusión a la exesposa del astro, Claudia Villafañe, y sus hijas Dalma y Giannina.
El diario Crónica indicó que Villafañe y las hijas de ambos "comenzaron a presionar" a Maradona para que no otorgara su apellido al nuevo hijo.
El médico de Maradona, Alfredo Cahe, comentó hoy a la radio La Red: "Diego vino de Arabia a verme para someterse a un chequeo convencional y aproveché para hacerle unos estudios también a Verónica, ya que me comentó que no se sentía del todo bien. Fue ahí que me enteré del embarazo y que se trata de un varón".
"Se lo tuve que decir y para Diego fue una sorpresa. Él lo tomó con serenidad, ella con alegría y con temor porque tenía un DIU colocado. Pero la naturaleza y Dios quisieron que no funcionara bien", añadió.
El exfutbolista, destituido recientemente como entrenador del equipo Al Wasl y designado asesor deportivo especial del Consejo de Deportes de los Emiratos Árabes, se encuentra en Dubai mientras que en su país los medios de comunicación le han puesto en el ojo de la tormenta.
La primera noticia sobre Maradona difundida en Argentina esta semana indicaba que una vez enterado del embarazo de más de cuatro meses de su novia, Verónica Ojeda, mantuvo con ella una fuerte discusión, se fue de su casa y viajó a Dubai.
Casi de inmediato el abogado de Ojeda, Alberto Domínguez, desmintió "categóricamente" la ruptura del vínculo tras ocho años y medio de relación.
"No hay ningún tipo de problema en la pareja. El único problema es la presión que puede ejercer el antiguo entorno familiar" de Maradona, aseguró el letrado, en obvia alusión a la exesposa del astro, Claudia Villafañe, y sus hijas Dalma y Giannina.
El diario Crónica indicó que Villafañe y las hijas de ambos "comenzaron a presionar" a Maradona para que no otorgara su apellido al nuevo hijo.
El médico de Maradona, Alfredo Cahe, comentó hoy a la radio La Red: "Diego vino de Arabia a verme para someterse a un chequeo convencional y aproveché para hacerle unos estudios también a Verónica, ya que me comentó que no se sentía del todo bien. Fue ahí que me enteré del embarazo y que se trata de un varón".
"Se lo tuve que decir y para Diego fue una sorpresa. Él lo tomó con serenidad, ella con alegría y con temor porque tenía un DIU colocado. Pero la naturaleza y Dios quisieron que no funcionara bien", añadió.








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