Ya perdí la cuenta las veces que le pegué con el espejo retrovisor derecho a algún otro coche manejando, siempre voy manejando tranquilito y ¡PUM! se la puse a algo, se dobla hacia adentro. Pero ahora toqué a una Fiorino estacionada a 45º y caundo miré ya no lo tenía más. Paré mas adelante, lo busqué por todos lados y no lo pude encontrar, snif







lo estacioné entre dos coches y cuando me iba no podía creer como había entrado ahí y me costó mil sacarlo (con un pequeño toquecito al paragolpe del de atrás shh)
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