eso.
hoy fui a buscar los pasajes para ir a ver a tur a mar del plata y cuando volvia caminando por las veredas esas que separan la estación de ómnibus de la de trenes en retiro vi un amontonamiento de gente gruesa y oscura, intimidante.
estaban todos apostando dónde caería una pelotita peluda después de las maniobras no tan hábiles que uno operaba entre tres vasos metálicos. es decir.. movía de lugar los vasos, movía de lugar la pelota, etc. noté que el tipo cada tanto mostraba dónde estaba la pelota (levantaba como descuidadamente el vaso) pero no se lo mostraba al apostador, supongo que para dar la ilusión de que era fácil. Entonces la idea era apostar a último momento, tener un panorama de público y los privilegios del apostador.
"Veinte a la de la derecha" Todos estaban jugando por cien o doscientos pesos. gané veinte pesos. di una vuelta. miré, jugó otro. "cuarenta a la de la derecha de nuevo" y me fui. decidí que triplicar mi suma era más de lo que podía pedir y que si me iba con mucha plata me iban a atracar a la vuelta. pero a los diez pasos me arrepentí. miré. "ochenta pesos a ese" agarrando el vaso que estaba entre la izquierda y el medio. no estaban bien ordenados. así gané otros ochenta pesos. lo juro.
al final decidí ser más precavido y apostar solo ochenta y no los 160 que tenia a mano. termine convirtiendo mis veinte pesos en 240 y me fui a paso raudo a tomarme el tren. despues me di cuenta de que me podria haber gastado veinte en un taxi pero buep.
hoy fui a buscar los pasajes para ir a ver a tur a mar del plata y cuando volvia caminando por las veredas esas que separan la estación de ómnibus de la de trenes en retiro vi un amontonamiento de gente gruesa y oscura, intimidante.
estaban todos apostando dónde caería una pelotita peluda después de las maniobras no tan hábiles que uno operaba entre tres vasos metálicos. es decir.. movía de lugar los vasos, movía de lugar la pelota, etc. noté que el tipo cada tanto mostraba dónde estaba la pelota (levantaba como descuidadamente el vaso) pero no se lo mostraba al apostador, supongo que para dar la ilusión de que era fácil. Entonces la idea era apostar a último momento, tener un panorama de público y los privilegios del apostador.
"Veinte a la de la derecha" Todos estaban jugando por cien o doscientos pesos. gané veinte pesos. di una vuelta. miré, jugó otro. "cuarenta a la de la derecha de nuevo" y me fui. decidí que triplicar mi suma era más de lo que podía pedir y que si me iba con mucha plata me iban a atracar a la vuelta. pero a los diez pasos me arrepentí. miré. "ochenta pesos a ese" agarrando el vaso que estaba entre la izquierda y el medio. no estaban bien ordenados. así gané otros ochenta pesos. lo juro.
al final decidí ser más precavido y apostar solo ochenta y no los 160 que tenia a mano. termine convirtiendo mis veinte pesos en 240 y me fui a paso raudo a tomarme el tren. despues me di cuenta de que me podria haber gastado veinte en un taxi pero buep.










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