Como todos sabemos, el sur de Estados Unidos siempre fue un lugar oscuro, pantanoso, catolico, y esclavista.
Ahi se mataban, vendian, compraban, violaban, y explotaban a negros sin fin, a negros infinitos, reproducidos miles y miles de veces en lagrimas, alaridos, hambre, y andrajos iguales.
Inexplicablemente, un dia de esos calurosos y pantanosos, un negro arriesgo la vida por uno de los vampiros blancos.
El hijo menor del Amo se estaba ahogando.
Moises, un negro de 20 años, a quien el Amo habia permitido "juntarse" (los esclavos no tenian derecho a casarse, y el pecado no importaban, iban al infierno de todas maneras, por negros), y que tenia una bebita nacida hace poco, se tiro al rio.
El hijo del amo tenia 4 años, ya deberia saber nadar, pero nunca habia aprendido. Ademas, en el rio pantanoso, oscuro, caluroso, habia desde sanguijuelas hasta cocodrilos, pasando por serpientes. No era un lugar en el que un chico de 4 años quisiera estar mucho tiempo, menos ahogandose.
Asi que, reitero, inexplicablemente, Moises se arroja al rio, y rescata al hijo menor del Amo.
El Amo esta tan agradecido, cuando se entera, que le regala a Moises 3 rubies, rojos como el fuego.
Moises no sabe que hacer con los rubies. Pero sabe que toda el mundo sabe de sus nuevos rubies. Los tiene que proteger.
Asi que se los traga.
Lamentablemente, tres habitantes del pueblo cercano, cazadores mas que nada, se enteran de la noticia, y de noche secuestran al negro de su hogar, degollando a la negra y a la bebita.
El trabajo lo hacen con un puñal hermoso, herencia del padre militar de uno de los cazadores. Un puñal con un mango dorado.
Se llevan a Moises, y lo torturan. Le cortan los brazos, conocedores por experiencia reiterada, larga, sabia, de la anatomia humana, y le sacan hacia afuera arterias.
Lo tienen bien atado.
El dolor es indescriptible.
Le presionan las arterias, una cada cazador, y se la sueltan.
De cada arteria, por turno, van saliendo burbujitas rosas.
Le dicen:
Si nos decis donde estan los rubies, te cortamos los brazos, te quemamos los muñones, y te salvas.
Si no, te dejamos desangrar de a poquito.
Asi.
Mas burbujitas rosas. Ellos controlan con los dedos la arteria. No dejan que salga el chorro de sangre. Solo burbujitas hermosas, chiquitas, casi una espumita.
Finalmente Moises confiesa que se trago los rubies.
Se miran los cazadores entre ellos. Un segundo, nada mas, dura el cruce de miradas.
Y el que esta mas cercano, en un solo movimiento fluido y rapidisimo, deguella a Moises, y le abre de un tajo el vientre.
Salen las tripas hacia afuera.
Entre los 3 las extraen, y cortan pedazo por pedazo, hasta que encuentran los rubies.
Cada uno toma un rubi (lo justo es justo) y, como el largo trabajo les habia dado hambre, se comen su parte preferida: el corazoncito de Moises.
Slds.
Aguijonmagico.
Ahi se mataban, vendian, compraban, violaban, y explotaban a negros sin fin, a negros infinitos, reproducidos miles y miles de veces en lagrimas, alaridos, hambre, y andrajos iguales.
Inexplicablemente, un dia de esos calurosos y pantanosos, un negro arriesgo la vida por uno de los vampiros blancos.
El hijo menor del Amo se estaba ahogando.
Moises, un negro de 20 años, a quien el Amo habia permitido "juntarse" (los esclavos no tenian derecho a casarse, y el pecado no importaban, iban al infierno de todas maneras, por negros), y que tenia una bebita nacida hace poco, se tiro al rio.
El hijo del amo tenia 4 años, ya deberia saber nadar, pero nunca habia aprendido. Ademas, en el rio pantanoso, oscuro, caluroso, habia desde sanguijuelas hasta cocodrilos, pasando por serpientes. No era un lugar en el que un chico de 4 años quisiera estar mucho tiempo, menos ahogandose.
Asi que, reitero, inexplicablemente, Moises se arroja al rio, y rescata al hijo menor del Amo.
El Amo esta tan agradecido, cuando se entera, que le regala a Moises 3 rubies, rojos como el fuego.
Moises no sabe que hacer con los rubies. Pero sabe que toda el mundo sabe de sus nuevos rubies. Los tiene que proteger.
Asi que se los traga.
Lamentablemente, tres habitantes del pueblo cercano, cazadores mas que nada, se enteran de la noticia, y de noche secuestran al negro de su hogar, degollando a la negra y a la bebita.
El trabajo lo hacen con un puñal hermoso, herencia del padre militar de uno de los cazadores. Un puñal con un mango dorado.
Se llevan a Moises, y lo torturan. Le cortan los brazos, conocedores por experiencia reiterada, larga, sabia, de la anatomia humana, y le sacan hacia afuera arterias.
Lo tienen bien atado.
El dolor es indescriptible.
Le presionan las arterias, una cada cazador, y se la sueltan.
De cada arteria, por turno, van saliendo burbujitas rosas.
Le dicen:
Si nos decis donde estan los rubies, te cortamos los brazos, te quemamos los muñones, y te salvas.
Si no, te dejamos desangrar de a poquito.
Asi.
Mas burbujitas rosas. Ellos controlan con los dedos la arteria. No dejan que salga el chorro de sangre. Solo burbujitas hermosas, chiquitas, casi una espumita.
Finalmente Moises confiesa que se trago los rubies.
Se miran los cazadores entre ellos. Un segundo, nada mas, dura el cruce de miradas.
Y el que esta mas cercano, en un solo movimiento fluido y rapidisimo, deguella a Moises, y le abre de un tajo el vientre.
Salen las tripas hacia afuera.
Entre los 3 las extraen, y cortan pedazo por pedazo, hasta que encuentran los rubies.
Cada uno toma un rubi (lo justo es justo) y, como el largo trabajo les habia dado hambre, se comen su parte preferida: el corazoncito de Moises.
Slds.
Aguijonmagico.




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