Hoy: La fabula del Sapito...
Un sapito cansado se sentó a descansar sobre las vías del tren. Se quedó dormido. El tren pasó y le cortó las nalgas. Asustado, el sapito huyó, y luego volvió a buscar sus nalgas. Justo pasó el tren y le cortó la cabeza.
Moraleja: No hay que perder la cabeza por un par de nalgas.
Un sapito cansado se sentó a descansar sobre las vías del tren. Se quedó dormido. El tren pasó y le cortó las nalgas. Asustado, el sapito huyó, y luego volvió a buscar sus nalgas. Justo pasó el tren y le cortó la cabeza.
Moraleja: No hay que perder la cabeza por un par de nalgas.









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