Si, definitivamente el problema no resuelto de ese Zelda es que, al tener todos items descartables, no hay verdaderas recompensas por hacer las cosas.
Están los orbs, los korok seeds, y sobre todo, las armaduras, no son cosas menores: mas orbs es más stamina, que es lo que hace más divertida la exploración. Más korok es más espacio para llevar armas, ahí es donde se pone interesante el sistema de armas descables (Frodo comilón que chiteó, por eso no le encontrás incentivo a nada), y las armaduras te cambian un montón de stats y además la estética.
Igual son pocas armaduras. Pero los sidequests de upgradear las armaduras, que te piden minerales y objetos medio raros a cambio de upgrades realmente copados, van en una dirección copada, pero no me enganché tanto a hacerlo, quizás porque lo arranqué demasiadísimo tarde.
Los otros upgrades están bien, pero no está bien balanceado: Hay que juntar demasiados orbs/seeds que están por todos lados todo el tiempo. Además de que cuando juntás varios tenés que ir a la loma del culo a hacer los upgrades que implica cortar con todo el flow feliz de exploración y aventura. De todas formas es un mundo demasiado enorme y variado, con desafíos de minúsculos a enormes, para trabarse buscando sólo dos tipos de items.
Ese corte de flow es donde más se nota que es un juego ponja de 2017, perdonado en el original, pero NO LO ARREGLARON EN EL NUEVO. No puede ser que se corte todo, te manejen la cámara, te hagan una animació y te pongan un texto no adelantable cada vez que encontrás un cofre, un korok, empezás o completás un templo o cualquier mini quest, que comprás o vendés items, y así.
El juego que debería haber cambiado todo con respecto al género fue el Pokémon Arceus, que es medio aburrido pero demostró que es mucho más agradable hacer todo de corrido: Atrapás pokemones al voleo, y cuando entrás en una lucha es nada más un menú que aparece sobre la misma interfaz, sin cambiarte de pantalla ni cortarte el control del personaje.
Están los orbs, los korok seeds, y sobre todo, las armaduras, no son cosas menores: mas orbs es más stamina, que es lo que hace más divertida la exploración. Más korok es más espacio para llevar armas, ahí es donde se pone interesante el sistema de armas descables (Frodo comilón que chiteó, por eso no le encontrás incentivo a nada), y las armaduras te cambian un montón de stats y además la estética.
Igual son pocas armaduras. Pero los sidequests de upgradear las armaduras, que te piden minerales y objetos medio raros a cambio de upgrades realmente copados, van en una dirección copada, pero no me enganché tanto a hacerlo, quizás porque lo arranqué demasiadísimo tarde.
Los otros upgrades están bien, pero no está bien balanceado: Hay que juntar demasiados orbs/seeds que están por todos lados todo el tiempo. Además de que cuando juntás varios tenés que ir a la loma del culo a hacer los upgrades que implica cortar con todo el flow feliz de exploración y aventura. De todas formas es un mundo demasiado enorme y variado, con desafíos de minúsculos a enormes, para trabarse buscando sólo dos tipos de items.
Ese corte de flow es donde más se nota que es un juego ponja de 2017, perdonado en el original, pero NO LO ARREGLARON EN EL NUEVO. No puede ser que se corte todo, te manejen la cámara, te hagan una animació y te pongan un texto no adelantable cada vez que encontrás un cofre, un korok, empezás o completás un templo o cualquier mini quest, que comprás o vendés items, y así.
El juego que debería haber cambiado todo con respecto al género fue el Pokémon Arceus, que es medio aburrido pero demostró que es mucho más agradable hacer todo de corrido: Atrapás pokemones al voleo, y cuando entrás en una lucha es nada más un menú que aparece sobre la misma interfaz, sin cambiarte de pantalla ni cortarte el control del personaje.




hice 3 misiones chotas pero promete
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