Ardió un edificio y las llamas alcanzaron a la escuela Gurruchaga.

Un cortocircuito habría puesto al edificio en estado incandescente.
Un voraz incendio se desató ayer, cerca de las 20, en un edificio en construcción de Crespo entre Catamarca y Salta. El viento expandió las llamas y el fuego se extendió sobre tres aulas, la sala de computación, el laboratorio y parte de la biblioteca de la escuela Gurruchaga, vecina a la obra. Un cortocircuito podría haber sido la causa del siniestro, según indicó el bombero a cargo del operativo, Daniel Almada.
Eran las 19.30, cuando los vecinos salieron a la calle avisados por un intenso olor a quemado. Vieron que en el último piso del edificio en construcción se elevaban las llamas de un incendio. A los pocos minutos tres dotaciones de bomberos llegaron al lugar. Comenzaron por apagar las llamas del edificio y continuaron con la escuela. "Había que sofocar la fuente del incendio", explicaron más tarde.
El viento jugó una mala pasada y expandió las llamas hacia la escuela Gurruchaga. "El fuego empezó a caer sobre las chapas y, al recalentarse, el material cedió y prendió las maderas de tres aulas de la primaria", relató el coordinador de Defensa Civil de la Municipalidad, Raúl Rainone, mientras trataba de frenar a los vecinos que querían acercarse al lugar.
A una hora del accidente, las cintas de peligro rodeaban el predio, y aunque el fuego ya se había apagado el humo todavía hacía arder la garganta. Uno de los coches bomba seguía con las sirenas encendidas. La ambulancia del Sies estaba en el lugar por si había alguna emergencia. Todos agradecían que el siniestro hubiera pasado un domingo, mientras los dos edificios quemados estaban vacíos. La policía y la Guardia Urbana custodiaban las calles adyacentes donde inmediatamente se cortó el tránsito.
Sin aulas. Las aulas de la Gurruchaga que dan a Crespo quedaron destruidas. Si bien ayer no se podían contabilizar los daños, el director de la escuela, Daniel Bonis, estimó que las pérdidas mayores serían "la sala de computación, inaugurada este año con equipamiento nuevo, las tres aulas de la primaria y la biblioteca". Algunos sostenían que también se había afectado el laboratorio del primer piso.
El personal de la escuela se apersonó sin que nadie los llamara. Estaban todos allí. Se abrazaban y lloraban. Algunos se colaron en el edificio que estaba totalmente a oscuras y con los bomberos todavía trabajando. Por el peligro de derrumbe, personal de seguridad los sacó del lugar. "Soy maestra de esta escuela", gemía una docente sin poder contenerse.
Esas mismas aulas fueron las más castigadas en la tormenta de granizo de noviembre de 2006. Sin consuelo, miraban desde afuera el lugar de trabajo. Esta mañana se podrán contabilizar los daños.
En mi laburo que esta pegado al edificio no paso nada por suerte, pero al colegio que esta al lado del otro lado, lo dejo hecho mierda.
Por suerte no soy un desocupado mas, no puedo decir lo mismo de las maestras y las porteras del colegio, sumando los pibitos que se quedan sin clases anda a saber hasta cuando.

Un cortocircuito habría puesto al edificio en estado incandescente.
Un voraz incendio se desató ayer, cerca de las 20, en un edificio en construcción de Crespo entre Catamarca y Salta. El viento expandió las llamas y el fuego se extendió sobre tres aulas, la sala de computación, el laboratorio y parte de la biblioteca de la escuela Gurruchaga, vecina a la obra. Un cortocircuito podría haber sido la causa del siniestro, según indicó el bombero a cargo del operativo, Daniel Almada.
Eran las 19.30, cuando los vecinos salieron a la calle avisados por un intenso olor a quemado. Vieron que en el último piso del edificio en construcción se elevaban las llamas de un incendio. A los pocos minutos tres dotaciones de bomberos llegaron al lugar. Comenzaron por apagar las llamas del edificio y continuaron con la escuela. "Había que sofocar la fuente del incendio", explicaron más tarde.
El viento jugó una mala pasada y expandió las llamas hacia la escuela Gurruchaga. "El fuego empezó a caer sobre las chapas y, al recalentarse, el material cedió y prendió las maderas de tres aulas de la primaria", relató el coordinador de Defensa Civil de la Municipalidad, Raúl Rainone, mientras trataba de frenar a los vecinos que querían acercarse al lugar.
A una hora del accidente, las cintas de peligro rodeaban el predio, y aunque el fuego ya se había apagado el humo todavía hacía arder la garganta. Uno de los coches bomba seguía con las sirenas encendidas. La ambulancia del Sies estaba en el lugar por si había alguna emergencia. Todos agradecían que el siniestro hubiera pasado un domingo, mientras los dos edificios quemados estaban vacíos. La policía y la Guardia Urbana custodiaban las calles adyacentes donde inmediatamente se cortó el tránsito.
Sin aulas. Las aulas de la Gurruchaga que dan a Crespo quedaron destruidas. Si bien ayer no se podían contabilizar los daños, el director de la escuela, Daniel Bonis, estimó que las pérdidas mayores serían "la sala de computación, inaugurada este año con equipamiento nuevo, las tres aulas de la primaria y la biblioteca". Algunos sostenían que también se había afectado el laboratorio del primer piso.
El personal de la escuela se apersonó sin que nadie los llamara. Estaban todos allí. Se abrazaban y lloraban. Algunos se colaron en el edificio que estaba totalmente a oscuras y con los bomberos todavía trabajando. Por el peligro de derrumbe, personal de seguridad los sacó del lugar. "Soy maestra de esta escuela", gemía una docente sin poder contenerse.
Esas mismas aulas fueron las más castigadas en la tormenta de granizo de noviembre de 2006. Sin consuelo, miraban desde afuera el lugar de trabajo. Esta mañana se podrán contabilizar los daños.
En mi laburo que esta pegado al edificio no paso nada por suerte, pero al colegio que esta al lado del otro lado, lo dejo hecho mierda.
Por suerte no soy un desocupado mas, no puedo decir lo mismo de las maestras y las porteras del colegio, sumando los pibitos que se quedan sin clases anda a saber hasta cuando.







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