estoy cursando otra vez filosofía. ..

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  • Yiyi
    Pelotudo
    • 10-06-2010
    • 293

    #31
    Que buena respuesta n

    Comentario

    • francisfrancis
      un Drexler
      • 09-07-2005
      • 14088

      #32
      Originalmente publicado por Yiyi
      La verdad que no.
      La filosofia la descubri a los 12 años, cuando mi papa me trajo 5 o 6 libros de filosofia y me los dio para leer, y yo intente posta y algo pesque. Y me trajo cosas tipo Occam, Descartes, Kant, Santo Tomas, Boecio.
      Yo a mis 12 años leia el discurso del metodo y trataba de sacar algo.

      GIL.
      no mientas tetón, tu viejo era represor, por ende no leía nada, te debe haber traido la primera picana de la familia, perteneciente a tu abuelo, también picañero

      Comentario

      • francisfrancis
        un Drexler
        • 09-07-2005
        • 14088

        #33
        son como la familia de Thomas Mann, todos locos, pero en vez de humanistas, deshumanistas y en vez de ilustrados, represores

        Comentario

        • Yiyi
          Pelotudo
          • 10-06-2010
          • 293

          #34
          No, me trajo eso que te contaba.
          Es mas, a los 6 años, me compro toda una coleccion de libros copados tipo de la tierra a la luna, de julio verne.

          a los 8, leia a Pushkin, tipo el Jugador, la hija del capitan.

          Borges, tolkien, a los 10.

          Lo interesante es que yo leia como chico, simplemente buscando entretenerme, no como ejercicio intelectual.
          Y tolkien me re costaba pero me gustaba, el tomo II a los 8 tipo re heavy, pero lo termine, o pushkin lo tengo grabado porque tambien me gusto, borges me gustaban los ensayos sobre literatura, algunos cuentos.

          Me gustaba mucho la coleccion Lo Se Todo. Tenia un enciclopedia Salvat. Tambien tenia las muy interesante, y las pegaba todas juntas porque si y me hacia mega libros para leer.

          En fin, todas cosas que jamas comprenderas porque yo soy un genio y vos un pelotudo, y encima puto.

          Comentario

          • francisfrancis
            un Drexler
            • 09-07-2005
            • 14088

            #35
            seguro se los robó en alguna casa de desaparecidos

            Comentario

            • francisfrancis
              un Drexler
              • 09-07-2005
              • 14088

              #36
              porque esta gente además de cobarde eran ladrones, viste

              Comentario

              • Yiyi
                Pelotudo
                • 10-06-2010
                • 293

                #37
                No, los compraba usados en la calle corrientes.

                Mi papi nunca le robe a nadie, gracias a Dios.

                Cobarde sos vos, que pensas que sos impune al intentar herirme. Si me tuvieras enfrente, cerrarias la boca.
                En cambio yo no soy cobarde, porque lo que tengo para decir se lo digo de frente a cualquiera.
                Basicamente porque soy una maquina de matar entrenada para eso.
                Vos sos un muñeco michelin.

                Asi que supongo que tendre que intentar que aprendas que tenes que soportar las consecuencias de tus escritos en este foro.
                Voy a ir a tu taller de dibujo a buscarte.

                Nos vemos.

                Comentario

                • francisfrancis
                  un Drexler
                  • 09-07-2005
                  • 14088

                  #38
                  Dale, veni. Te espero

                  tetas locas

                  Comentario

                  • Yiyi
                    Pelotudo
                    • 10-06-2010
                    • 293

                    #39
                    Ok, nos vemos.
                    Si no vas, te voy a buscar adonde estes.

                    Comentario

                    • briant
                      mentaltrip.
                      • 01-12-2003
                      • 8297

                      #40
                      Editado por última vez por briant; 03-04-2014, 12:53 AM. Razón: !!!!!
                      http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

                      Comentario

                      • Yiyi
                        Pelotudo
                        • 10-06-2010
                        • 293

                        #41
                        uy gracias Briant n

                        Comentario

                        • Yiyi
                          Pelotudo
                          • 10-06-2010
                          • 293

                          #42
                          Queres que te empiece a prestar atencion a vos?
                          La ultima vez que el ojo de Sauron se dirigio hacia vos, te pusiste a llorar, te acordas?

                          Comentario

                          • briant
                            mentaltrip.
                            • 01-12-2003
                            • 8297

                            #43
                            Originalmente publicado por Yiyi
                            A ver.
                            Sin el traje de ironman, soy abogado, millonario, mago, poeta, artista marcial, filosofo, profesor universitario, autor de articulos de doctrina, empresario, padre de familia.

                            Obvio que toma mi opinion en serio. O te pensas que mi hijo no percibe todo eso?

                            En cambio vos sos mnep.
                            Te faltó agregarle a tu triste hoja de vida el calificativo; mal cristiano.

                            Tendrías que estudiar esta filosofía, guardarla y practicarla esa y no otra. La mayoría de los autores que nombrás están agregados al index de libros porhibidos por la iglesia.

                            Comparemos tu filosofía con la filosofía Cristiana. Verás como rompés el pacto con Dios al punto y como vas arder en el infierno de azufre como un salame que piensa que los actos de internet no son jurisdicción del Cielo. Mejor estudia esto y cambiá de actitud. Si pensás que todo lo que hacés en egel, quee tus jotas y tus tíldes no son observadas y anotadas por Dios estás en un gran error y espero la culpa te corroa. Ahora comparemos:

                            Las bienaventuranzas

                            1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.

                            2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

                            3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

                            4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

                            5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

                            6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

                            7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

                            8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

                            9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

                            10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

                            11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

                            La sal de la tierra

                            13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

                            La luz del mundo

                            14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

                            Jesús y la ley

                            17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

                            Jesús y la ira

                            21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. 25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. 26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

                            Jesús y el adulterio

                            27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

                            Jesús y el divorcio

                            31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. 32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

                            Jesús y los juramentos

                            33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. 34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. 37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

                            El amor hacia los enemigos

                            38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

                            43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

                            Jesús y la limosna

                            1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

                            2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

                            Jesús y la oración

                            5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

                            7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. 9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

                            Jesús y el ayuno

                            16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

                            Tesoros en el cielo

                            19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

                            La lámpara del cuerpo

                            22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

                            Dios y las riquezas

                            24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

                            El afán y la ansiedad

                            25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

                            34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

                            El juzgar a los demás

                            1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. 3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

                            6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

                            La oración, y la regla de oro

                            7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? 12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

                            La puerta estrecha

                            13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

                            Por sus frutos los conoceréis

                            15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

                            Nunca os conocí

                            21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

                            Los dos cimientos

                            24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

                            28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

                            FIN
                            Editado por última vez por briant; 03-04-2014, 01:28 AM. Razón: !!!!!
                            http://mentaltrip-mentaltrip.blogspot.com

                            Comentario

                            • Yiyi
                              Pelotudo
                              • 10-06-2010
                              • 293

                              #44
                              tl;dr

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