Cuando Kentucky tenía una o dos sucursales era una cosa impresionante, y no se podía creer lo barata que la sacaban.
Hoy es para largarse a llorar. Una caricatura de lo que es una buena pizza.
Siempre que se habla de esa cadena, alguien cuenta lo mal que la pasó comiendo, otro cuenta las cucarachas que vio en el local, otro cuenta cómo se descompuso. Cada tanto alguno dice "yo trabajé ahí y mejor no cuento las cosas que pasaban en la cocina".
Otra que corrió la misma suerte es La Farola.
Recuerdo que una vez pedí una pizza y vino con sabor inconfundible a fideos con manteca.
Hoy es para largarse a llorar. Una caricatura de lo que es una buena pizza.
Siempre que se habla de esa cadena, alguien cuenta lo mal que la pasó comiendo, otro cuenta las cucarachas que vio en el local, otro cuenta cómo se descompuso. Cada tanto alguno dice "yo trabajé ahí y mejor no cuento las cosas que pasaban en la cocina".
Otra que corrió la misma suerte es La Farola.
Recuerdo que una vez pedí una pizza y vino con sabor inconfundible a fideos con manteca.






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