La Risa

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  • Che995
    DIOS EGEL
    • 08-08-2004
    • 11163

    #1

    La Risa

    les dego para el que quiera leer, muuy bueno




    1.

    Es conocido el gag de la Commedia dell’arte. Una palabra se entrevera en la boca de un tartamudo. La palabra se tranca, no sale, y el tipo se desespera, muestra todos los síntomas de la asfixia de un atragantado: el color verdoso, la boca abierta, los ojos que saltan casi de las cuencas. Ahí interviene Arlequín y le da al tartamudo un golpe en el vientre o en las nalgas. La palabra se destranca y sale a luz.

    Tenemos el tema del parto o del estreñimiento. Tenemos la exhibición grotesca de la mecánica del cuerpo y de los dramas corporales cotidianos como tartamudear, atorarse, parir o cagar. Por un lado hay cierto innegable infantilismo imaginario, siempre fascinado con el cuerpo averiado: el lisiado, el tullido, el rengo, el jorobado. Pero por otro lado, más complejamente, hay una subversión paródica del mapa oficial de lo sagrado y lo profano: el verbo y la palabra, atributos superiores, espirituales o de origen divino, son ubicados en lo corporal más bajo: un golpe en el vientre y la palabra salta.

    Vamos a ponernos más solemnes. En El origen de la tragedia, Nietzsche levanta una especie de himno a un principio que llamó “dionisíaco”, en honor al dios ebrio, psicodélico y fiestero, y contrario al equilibrio formal de Apolo. Dice:

    “Cantando y bailando el hombre es parte de una comunidad superior. El esclavo es libre y caen las barreras que la miseria, la arbitrariedad o la moda han levantado entre los hombres. El hombre ya no es meramente un artista: es la obra de arte (…) Hay personas estrechas e ignorantes que se sienten repelidas por estos fenómenos como si fueran una enfermedad contagiosa. No sospechan su propia palidez de cadáver cuando pasa frente a ellos la fiesta dionisíaca, el huracán ardiente de la vida. (…) ¡Hombres superiores: aprended a reír!”

    No está mal la convocatoria de Zaratustra si pensamos que los hombres nuevos del siglo pasado, vinieran de donde vinieran, eran más bien serios y solemnes, y parecían más esperar para ser esculpidos o retratados, que para meterse en una festichola.

    Este es un asunto con el que se ha insistido mucho en los últimos tiempos: la idea utópica de que la risa o el cuerpo liberan, como cuando pasa la caravana de la diversidad. La risa o el cuerpo son la explosión incontrolable de la vida golpeando la cara austera y glacial del poder, saboteando instintivamente el trabajo de la gimnasia y la disciplina militar, o el de la espiritualización civilizadora.

    Y, específicamente, tenemos el tema de lo que el georgiano soviético Mijail Bajtin llamaba la cultura cómica popular y la risa carnavalizada. De pronto, entre tanto proyecto de Estado-nación, tanto poder, tanta solemnidad gimnástica o militar, tanta interpelación nacionalista o patriótica, esa ráfaga satírica arcaica, oral y grotesca, que hace temblar los cimientos de la tiranía y el autoritarismo y horada el suelo esquemático del dogma, que desarticula la moral pacata e hipócrita, se burla de la solemnidad de los grandes espacios y escupe su carcajada en la cara helada del burócrata.

    El problema es que la risa cómica popular y la máquina grotesca no se detienen y esa característica va a resultar fatal. La risa y la performance del cuerpo son pobrísimas como máquinas críticas.

    Pero ahora vamos a un corte.

    2.

    Empezamos con el segundo bloque. Decíamos que la máquina grotesca no se detiene y que ése es su gran problema.

    La risa o el cuerpo cómico y todo su juego de exageraciones no están ahí simplemente para criticar o parodiar o ridiculizar al poder hasta eventualmente derrocarlo o abolirlo. La exageración o la risa cobran vida propia. No tardan en mostrar que no son en absoluto un medio para lograr nada. Pueden ser un método, un dispositivo o una herramienta, pero sólo transitoria y precariamente. En el fondo son simplemente un empuje. La exageración con fines paródicos o críticos siempre es apolínea. Se trata de una exageración medida, responsable, reclutada al servicio de una causa o de un objetivo trascendente. Pero es muy difícil detener u organizar el gran empuje dionisíaco de la desmesura, esa borrachera, la gran exageración basal de lo grotesco.

    Un travesti de cabaret francés, por ejemplo, habla de la folie douce de pintarse y travestirse. Quizás esta dulce locura comienza con el propósito vagamente sexual de hacerse pasar por una mujer, de enganchar al varón con el disfraz y la mímica. Pero es incapaz de detenerse: se excede, se exagera, se exhibe como simulacro y termina por componer una mujer inverosímil, una mujer sobrenatural o fantástica.

    Igual que ocurría con el Coyote, igual que ocurre con un adicto, la máquina de la risa popular no para, y ése es uno de sus principales inconvenientes. Pensemos nuevamente un segundo en el ejemplo del tartamudo y Arlequín. Podemos teorizar las inversiones paródicas del cuerpo, las formas de desarticular la ontología hegemónica, en fin. Pero en definitiva nos reímos de un tartamudo y de un cabezazo en la panza. Podemos apelar a la teoría de la risa cómica popular, a la hipérbole, a la dislocación del canon apolíneo moderno, a la subversión de las ideologías hegemónicas y las normas del cuerpo atlético como grado cero de la corporeidad, pero resulta que nos seguimos riendo, simple e infantilmente, sin teoría ni coartadas, de enanos que se caen de culo jugando al fútbol en la televisión. ¿Qué pasa entonces?

    Pasa quizás la incontrolable fascinación imaginaria infantil por el cuerpo presimbólico, por ese cuerpo sin límites, hecho de sensaciones y nervios, que teníamos antes de tener lenguaje. Pasa el viejo ensueño antropológico de un trasfondo cósmico o shamánico en el centro mismo de nuestro propio cuerpo.

    Y pasa, antes que nada, que la risa no quiere teorías ni metafísica: simplemente fusiona y empuja, como el goce mismo, como la vida. Y en ese empuje parece entrar en vigencia el principio democrático de que todos somos todo. De pronto no hay cánones corporales, no hay normas ni prescripciones. La danza de los cuerpos libres se desentiende de la estética y de la contraestética. Cuerpos gordos, cuerpos travestidos, cuerpos sucios, cuerpos animales, cuerpos enanos, cuerpos engullentes, cagones, fifones, hediondos. Y nada de esto tiene que ver con la sexualidad. La voluptuosidad, la excitación o la borrachera son básicas, rudimentarias y omnívoras. Son anteriores al deseo, al objeto, a la sexualidad e incluso al sexo.

    Vamos al corte.

    3.

    Comenzamos con el bloque final.

    El gran cuerpo grotesco popular, ese hormiguero imaginario de cuerpos fragmentarios, de voces, de ruidos y olores, como alternativa a una sociedad organizada en instituciones o Estado, con sus enfermedades inherentes de autoritarismo, burocracia y mediocridad neurótica, es el gran sueño nietzscheano antimetafísico de Bajtin, y de los llamados posestructuralistas franceses como Gilles Deleuze con sus máquinas deseantes, e incluso, en menor medida, Michel Foucault con su reivindicación del placer

    “El placer no es necesariamente sexual, e incluso podría decirse que no tiene que ver en absoluto con la sexualidad”

    Un placer sin sexualidad es en realidad un placer sin necesidad de verdad o interpretación, pues la sexualidad es una hipótesis de trabajo, y está ahí para organizar las energías sociales. La utopía de Foucault es la de una mecánica excitación-descarga, sin lugar para el deseo ni el discurso ni la crítica: sólo la evidencia redonda e incuestionable de lo que se siente, y la posibilidad de producirlo en ciertas condiciones.

    Ahora bien. Tanto Bajtin como los posestructuralistas, en distintas geografías y épocas, son hijos intelectuales incómodos de un clima de aparatos institucionales fuertes y dogmáticos: el Estado, la Unión Soviética, los partidos como instancias de producción-distribución-consumo de teoría, la internacional socialista o psicoanalítica, la universidad, la crueldad de las modas intelectuales, la ceguera de los fans de Lacan, de Althusser, en fin. Su carcajada contra el poder era necesaria y casi obligatoria.

    Pero ahora bien. Hay que decirlo. La risa, el humor o la sátira parecen buenos instrumentos contra dictadores y paranoicos, contra la solemnidad eclesiástica de las grandes instituciones, o contra la oscura haraganería de la burocracia. Pero son malos e ineptos contra el mercado, contra la liberalización de los intercambios y el imperativo de la comunicación, que es el clima del mundo global que nos toca vivir hoy. Y se diría que están en sintonía con ellos.

    El capitalismo de hace cincuenta años todavía tenía que ver con la ideología, la moral, la religión y el derecho. En la lucha contra la pacatería o contra el conservadurismo, contra cierta moral o cierta hipocresía, se tramitaba también la lucha contra la injusticia, la explotación o la desproporcionada concentración de los bienes materiales y espirituales. Hoy el capitalismo tiene que ver con los medios, los intercambios y la libre circulación de dinero, trabajo, mercancía y signos. Hoy el capitalismo se entiende en la figura de una gran conciliación democrática conquistada no en la política sino en el mercado y el consumo.

    El capitalismo mediático de mercado y consumo ha metabolizado a la fiesta y a la risa cómica popular, y los ha devuelto, ya superados, al mismo pueblo —o mejor, a la masa. Ha disuelto lo elitista y lo popular en la masa mediática, esa colmena o esa manada, ya grotesca en sí misma, chata y plana y llena de rituales.

    La temida risa del pueblo es ahora la risa psicótica e indiferente de la masa. Ya despojada completamente de toda posibilidad de trascendencia y de finalidad, la máquina grotesca de la cultura de masas no hace sino aprovechar las averías latentes de la risa popular: la tendencia a excederse, a perder la medida, a distraerse en la nada, a hacer máquina consigo misma. Aquello que ya estaba ahí, peligrosamente, de pronto germina.

    Es terrible, pero ya no se puede seguir usando el argumento de la liberación por la risa y por el humor. Es una de las armas que nos ha alienado el carnaval mediático.

    Hasta la semana que viene.
    1. Es conocido el gag de la Commedia dell’arte . Una palabra se entrevera en la boca de un tartamudo. La palabra se tranca, no sale, y el...
  • rod
    wat?
    • 07-01-2004
    • 14536

    #2
    ujUJujA VI algo con este EXACTO guion por la tele

    -bouch!-

    Comentario

    • Che995
      DIOS EGEL
      • 08-08-2004
      • 11163

      #3
      así es, es una transcripción de un capitulo de Prohibido Pensar

      Comentario

      • Che995
        DIOS EGEL
        • 08-08-2004
        • 11163

        #4
        no sé, en fin... encara
        Editado por última vez por Che995; 21-05-2010, 08:44 PM.

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        • emiii
          lioovienen los ninjasnop
          • 25-10-2003
          • 20380

          #5
          yo no estoy de acuerdo..

          o sea.. esta bueno el analisis, pero en definitiva esta diciendo: "todo el ataque a las ideas y las instituciones de deleuze foucault bergson etc no tiene otro sentido q combatir instituciones especialmente fuertes", y le esta quitando todo, o esta diciendo que para ser combativo hay q perseguir una finalidad concreta... yo creo q simplemente es alguien q aunq lo disimula está en desacuerdo con esos filosofos

          (btw no creo q el capitalismo sea tan malo, ni creo q nadie lo crea, es en un 70% (¿¿)bueno y tiene muchos lados negativos pero justamente lo bueno del capitalismo es lo q el chabon critica: la diversidad, lo cambiante, relativo, lo esquizofrenico q tiene. y lo malo creo q se podria decir q es cómo lo transforma en una mercancia y genera dolor y anula la creatividad de miles y monopoliza los medios masivos y los espacios publicos)

          bah yo q se.. yo ya tengo a deleuze muy metido (epa), pero creo q es muy valioso el ataque a toda idea y toda finalidad ultima, el ataque a platon, aristoteles, kant, hegel.. etc. es valioso y necesario y no hay otra opcion filosofica ante eso. la finalidad es una ilusion creada por resortes locos sociales. en cuanto al enano cayendose de culo es gracioso ajaj y podriamos pensar q la risa es un efecto secundario de que los reflectores le apunten. es decir... tradicionalmente, las instituciones, todas, buscan q las cosas se ajusten a una medida. es lo q analiza deleuze cuando habla de platon y el mecanismo de los griegos de entregar a las hijas. segun eso las cosas son mejores cuanto mas se ajustan a une medida, la medida depende de una idea de bien que depende de un monton de relaciones sociales, pip.

          deleuze nietszche y otros lo invierten, dicen q la fuerza la tiene lo deforme, lo vitalmente deforme y que la medida (nietszche) es el poder numerico de los debiles.

          ahora cual es la critica? la crueldad de reirse de lo deforme o la estupidez de reirse de lo simple?

          si es esta ultima: no es importante reirse de algo tonto o inteligente, yo conozco gente inteligente q se rie de las cosas mas tontas y cualquiera puede apreciar con un minimo de entrenamiento el humor complejo. el humor es algo muy delicado, muy poco estudiado, es una cuestion de timing. asi como en el reirse del enano hay un sobreentendido q es "yo me rio de esto porq no me preocupa ser insensible" o "yo me rio de esto porq aprecio el absurdo" MUCHO MAS fuertemente existe el sobreentendido "yo me rio de esto porq soy inteligente" con el humor mas complejo y el humor funciona asi como forma de inclusion en cualquier caso. me parece q no tratar de reirse de cosas inteligentes es una de las tantas formas de tratar de recuperar la inocencia primigenia del humor y poder apreciar el humor tal como es. a mi personalmente me causan gracia muchas cosas de enanos cayendose de culo, algunas mucho mas q altos les luthiers y a veces creo q son geniales.. hay casos y casos. pero me parece importante liberar el humor para q crezca y se complejice sobre un tronco firme, igual q el placer aliviado de LO sexual.

          no veo nada malo en todo eso, todo eso es revolucionario. en este momento no hay nada mas revolucionario q una sociedad possexual. la tergiversacion completa de la sexualidad es el proximo paso. y ademas de eso creo q las deformidades, los excesos relegados a la sombra se tienen q mostrar, tienen q tener su momento de gloria y perderse despues en lo indiferenciado como todo, hace falta invertir primero los canones, hay una deuda con los deformes. reirnos es un efecto secundario de mirarlos y asimilarlos a nuestra experiencia cotidiana creo...

          the sniper in the brain...regurgitatingng drain!! inceestuooss and vaneee and many other last nammess

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          • emiii
            lioovienen los ninjasnop
            • 25-10-2003
            • 20380

            #6
            igual me parece muy bueno el texto y no es q estoy seguro de todo lo q digo, postie medio asi nomas pero me gustaria ver cuales son los valores de la persona q escribio eso, q cosas propone hacer q le parezcan mejores q tratar de sacarle sentido a todo, reirse de todo, hacer cualquiera y esperar q el mundo se vuelva todo asi rapidamente mas anarquista

            the sniper in the brain...regurgitatingng drain!! inceestuooss and vaneee and many other last nammess

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            • emiii
              lioovienen los ninjasnop
              • 25-10-2003
              • 20380

              #7
              ahora ven por q banco a ricky fortq juaj

              the sniper in the brain...regurgitatingng drain!! inceestuooss and vaneee and many other last nammess

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              • Che995
                DIOS EGEL
                • 08-08-2004
                • 11163

                #8
                Va en contra el capitalismo actual, en algun o todo su sentido, y que critica a la risa como medio de masas para una subvercion o liberacion, dice que en un momento fue o pudo ser, pero que actualmente el mercado lo supero haciendolo un organo funcional a este, y en una sociedad de mercado nada puede ser realmente revolucionario si es funcional a este.

                Por una parte, creo que quiere explicar la risa, con su significado en un sistema simbolico (semantico?) dentro del lenguaje o psiquiss del individuo, por eso lo de pre-lenguaje, donde el individuo no se diferencia del otro o del todo, los bebes se rien, ¿como funciona la risa? ¿por que?...
                ¿un impulso nervioso "infatil" que desata el deforme en la psiquis del individuo, me parece que por ahí viene la cosa, sin mucho sentido, sin más explicación.?

                por otra, este mismo fenomeno pero a nivel de sociedad, de masas, problematizado y utilizado en sociedad.

                yo le entiedo que dice q el impulso liberador del carnaval, la risa, lo deforme, la bacanal es conjurado en una suerte sin retroceso al no poder ya explicarse con sentido (el de liberacion, revolucion) y ser meramente placer desenfrenado, como una droga, pero de masas.
                Editado por última vez por Che995; 30-05-2010, 07:21 PM.

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                • Spikes
                  pepegrillo
                  • 06-06-2006
                  • 24435

                  #9
                  .....
                  https://www.instagram.com/panialcomics/
                  https://www.instagram.com/elelial_art/

                  Comentario

                  • Che995
                    DIOS EGEL
                    • 08-08-2004
                    • 11163

                    #10
                    acá había posteado dos transcripciones más



                    Comentario

                    • Spikes
                      pepegrillo
                      • 06-06-2006
                      • 24435

                      #11
                      che995 no me votes negativo, yo no tengo la culpa de q seas un ciego ignorante basura
                      https://www.instagram.com/panialcomics/
                      https://www.instagram.com/elelial_art/

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                      Trabajando...