La causa del mal (de todo mal) es la ignorancia.
No hay malos sino ignorantes, pensaba Sócrates.
A veces siento como una eternidad donde todas las cosas posibles están siendo y los tiempos posibles las tomaran prestado. Los tiempos son posibles por las cosas que son.
Y en este sentido, sumaría que la ignorancia es olvido.
Que reconfortante saber que algo es simplemente posible. Y que el saber sucede en un estado de eternidad posible.
Cuanta belleza y que expansivo resulta todo.
Cuanta nobleza en el sendero invitando a jugar con el horizonte.
No hay malos sino ignorantes, pensaba Sócrates.
A veces siento como una eternidad donde todas las cosas posibles están siendo y los tiempos posibles las tomaran prestado. Los tiempos son posibles por las cosas que son.
Y en este sentido, sumaría que la ignorancia es olvido.
Que reconfortante saber que algo es simplemente posible. Y que el saber sucede en un estado de eternidad posible.
Cuanta belleza y que expansivo resulta todo.
Cuanta nobleza en el sendero invitando a jugar con el horizonte.


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