Están preparados para para ver sucumbir el paradigma más antiguo de la Humanidad...? son pocos los elegidos.
Hace por lo menos dos décadas que la Medicina y la Neurología estudian minuciosamente las ECM(Experiencias cercanas a la muerte) y han tratado de dilucidar si son reales o imaginarias o sea diferenciar con toda claridad si la información que cuentan los pacientes cuando los reaniman (después de un EEG plano), la “podrían haber sacado” del interior de su cerebro, o si “solamente la han podido sacar” (u obtener) del exterior de su cerebro y justamente durante el período de tiempo en que tenían EEG plano, y no un poco antes o un poco después.
Dicho de otro modo: si una persona da datos que le hubiesen sido IMPOSIBLES de imaginar (fabricar, adivinar, construir mentalmente, etc.), entonces estaría claro que esos datos no pudieron provenir del interior de su cerebro. Y si se verifica que los datos que dio (exactamente los mismos, sin ambigüedades de ningún tipo), estaban sucediendo en el exterior de su cerebro, entonces en principio estaría bastante claro que esos datos han llegado hasta su conciencia de alguna manera, y que esa manera no ha sido la habitual según las teorías físicas actuales
Todos estamos de acuerdo en que el cerebro es muy complejo, que hace cosas raras y que nos pueden engañar: crear imágenes, sueños, alucinaciones, reconstruir la realidad cambiándole cosas, usar memorias o recuerdos para hacerte creer que estás viendo algo que es mentira, etc., etc.
Sin embargo, con la tecnología actual (ordenadores y programas informáticos, números aleatorios etc.) se han diseñado una muy interesante gama de experimentos para poder comprobar si la información que llegó a la conciencia del paciente podría haber provenido del interior de su cerebro, o si era TOTALMENTE IMPOSIBLE que hubiese provenido del interior. Si además el paciente da datos que estaban en el exterior de su cerebro, y se sabe a ciencia cierta que esos datos son reales, pues entonces ya es momento de averiguar qué es lo que pasa, porque el paciente no pudo inventarse o imaginarse esos datos.
Si además el mismo experimento se repite muchas veces con otros pacientes, y los resultados coinciden, eso ya sería prácticamente concluyente, pues serían unos resultados que no podrían ser achacados a la casualidad ni a ninguna otra cosa similar (por cuestiones estadísticas, recuerdos, alucinaciones, etc.)
El material para la experimentación es muy amplio, solo en los EEUU, según Gallup, se producen 750.000 ECM…
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