Cumbre y contracumbre. ¿Qué quedó?
Pese a lo que se había dicho en un momento, el objetivo de la Cumbre de las Américas fue volver a intentar imponer el ALCA. Esta vez, de nuevo, no pudo ser. Las diferencias de intereses entre los gobiernos rompieron el consenso. Probablemente la idea del ALCA tal como se planteó en un principio haya sido abandonada, y sin embargo su filosofía, el "libre comercio", no ha sido desterrada de los divergentes discursos presidenciales, y de nuevo se reunirán los presidentes a discutir a espaldas de sus pueblos los acuerdos de los intereses de unos pocos. Los pueblos esta vez, como las anteriores, y las siguientes, fueron convidados de piedra.
Militarización
Con la llegada de Bush, millones de pesos se gastaron en la seguridad. Un presupuesto muchas veces superior a las obras realizadas y a los posteriores destrozos a causa de los enfrentamientos.
Para esto desembarcaron agentes de la CIA y militares norteamericanos que trabajaron en un operativo conjunto con las fuerzas argentinas: la policía federal, la bonaerense, la Gendarmería y la Prefectura. El operativo incluyó un vallado que dividió la ciudad en dos, generando en la zona de exclusión una verdadera ciudad ocupada. Lxs propixs habitantes vieron alterada su vida y la gran mayoría de los negocios cerraron.
Al despliegue de las fuerzas de seguridad se le agregó una campaña de miedo que hizo correr una serie de falsos rumores, como que la universidad estaba rodeada de policías, que habían traído miles de ataúdes y bolsas para cádaveres, o que los trenes y los caminos estaban cerrados. A esto se le sumó la criminalización de la protesta, razzias policiales en los colectivos que pasaban por los barrios obreros; amenazas, seguimientos y fotos fueron la moneda corriente en esta semana.
Comenzaron las primeras señales de hostigamiento por parte del estado: tres campesinos bolivianos fueron detenidos al entrar a la ciudad. Cuando iban a una casa de cambio a cambiar dinero se los acusó de haber realizado una estafa hace tres años en ese lugar. Ellos estaban visitando por primera vez Argentina. Estuvieron detenidos algo mas de dos horas en la comisaría 1era, por averiguación de antecedentes y luego fueron liberados.
Por la noche ocurrió un hecho similar: 4 jóvenes norteamericanos fueron detenidos y estuvieron unas 4 horas separados entre sí, mientras fueron interrogados.
El miedo fue generado por los medios y también por el operativo de (in)seguridad. Los medios hablaron de manifestantes “violentos” que vendrían a destruir la ciudad. Mientras tanto la ciudad sufría la militarización por la visita de Bush.
Dado que la CIA desconoce que la principal inseguridad en Argentina tiene que ver con la posibilidad de alimentarse, no previeron la indigestión de 100 policías con comida en mal Estado. Una lástima.
Cumbre de los pueblos
El espacio más masivo de oposición a la llegada de Bush fue la Cumbre de los Pueblos. Alrededor de diez mil delegados de diversos movimientos debatieron en más de un centenar de comisiones durante tres días. De Argentina, tuvieron una importante presencia las organizaciones de la Central de Trabajadores Argentinos, los movimientos campesinos, y algunos sectores oficialistas como Barrios de Pie. A nivel continental, resultó importante la presencia de las organizaciones de la Vía Campesina, y la delegación cubana encabezada por tres miembros del Comité Central del Partido Comunista.
El carácter democrático del debate en las comisiones, fue cuestionado por algunos participantes por la impronta superestructural con que se tomaron las decisiones más importantes. El llamado a la participación de las organizaciones principales de la Cumbre de los Pueblos se contradijo con la negativa a garantizar las condiciones para la participación de activistas independientes, al garantizar micros y alojamiento para la propia organización y excluyendo a los “sueltos” ("gesto" al que lxs estudiantes dignamente respondieron tomando las facultades y abriendolas a lxs compañerxs).
Sin embargo, bastó con que el diputado Miguel Bonasso organizara, con todos los recursos políticos, comunicacionales y económicos, una iniciativa funcional al presidente Kirchner y que respondiera también a las necesidades de los gobiernos de Venezuela y Cuba, como resultó la idea de que fuera Chávez la figura central de la convocatoria, para que algunos miles de personas contaran con los micros, alimentos y dineros necesarios para movilizarse donde les dijeran (que habían sido retaceados hasta último momento a militantes de organizaciones chicas o no agrupados). Resulta cierto también que, Maradona con su efecto "multiplicador" (como le señalara Fidel), los músicos latinoamericanos y la figura de Chávez, resultaron una atracción para otros tantos que no son parte de la tropa oficialista.
El mayor descontento de gran parte de la militancia surgió ante la decisión de los "referentes" de la Cumbre de los Pueblos de cambiar la movilización hacia la zona de exclusión para repudiar la presencia de Bush, por una movilización que, en sentido contrario, se limitara a concentrar a la multitud dentro de un Estadio futbolístico –pese a que supuestamente la Cumbre de los Pueblos no adhiere a iniciativas gubernamentales-.
Las marchas del día 4
Por la mañana se realizó entonces la primer marcha, convocada por la Cumbre de los Pueblos. Pese a las promesas, maradona no se hizo presente, y la marcha transcurrió sin sobresaltos, desembocando en el Estadio Mundialista, donde mientras el venezolano Hugo Chavez y los cantautores Silvio Rodríguez, Daniel Viglietti y Victor Heredia daban su espectáculo, la audiencia -en un principio muy numerosa- fue abandonando lentamente el campo de juego.
Para la tarde del viernes 4 de noviembre se esperaba una segunda marcha que estaba convocada por la Asamblea Antiimperialista de Mar del Plata, integrada por la casi totalidad de los partidos de la izquierda y movimientos piqueteros opositores, a la que finalmente se sumaron colectivos autónomos y agrupaciones anarquistas. Las consignas, además de dirigirse en contra de Bush y del ALCA, estaban dirigidas también en contra del gobierno argentino, y del capitalismo.
Esta movilización sostuvo la convocatoria inicial de concentrarse por la tarde y marchar desde el Estadio Mundialista hacia el centro de la Ciudad. Varios miles de manifestantes se manifestaron pacíficamente hasta llegar al polémico vallado.
En la reunión previa entre las organizaciones convocantes, se había acordado llegar a las vallas y manifestar pacíficamente media hora hasta que quienes no querían participar de confrontaciones puedan desconcentrar. Si primero volaron un par de piedras o de gases lacrimógenos no parece ser importante porque está claro que temprano o tarde ambos lados estaban dispuestos a cumplir su parte. Lo cierto es que cerca de las 17:30, empezó la confrontación. Por un lado piedras y algunos cócteles molotov volaron hacia detrás de las vallas, escoltadas por una cantidad incontable de policías uniformados (los de civil también eran incontables y estaban infiltrados entre los manifestantes). Por el otro, una lluvia de gases lacrimógenos y algunos balazos de goma cayeron sobre el conjunto de la columna.
Sobre las violencias: represión del Estado y resistencia popular
Apenas empezó la confrontación un grupo destrozó una sucursal del Banco de Galicia a dos cuadras de la valla, mientras se iban armando las primeras barricadas. Como bien se mostró por la tele, se atacaron algunos locales vinculados a las grandes multinacionales (Bancos y locales de Telefónica, Cti, Movistar). Lo que los medios no dicen ni van a decir nunca es que cuando un minúsculo grupo de desconocidos empezó a atacar a comercios pequeños la gran mayoría empezó a chiflar y finalmente expulsó a estos grupos gritando consignas como “no atacar al laburante”.
La represión, aunque no tan violenta como otras veces, mostró como siempre que tenía objetivos políticos que iban por arriba de la legalidad. La mayoría de los camiones policiales no tenían patente y ningún policía exhibía la chapa identificatoria reglamentaria. La policía avanzó por medio de gases lacrimógenos y balas de goma, y cuando la manifestación se hubo dispersado, comenzó a realizar detenciones arbitrarias para “hacer número”. La información que les daban a lxs abogadxs sobre lxs detenidxs era en muchos casos contradictoria o nula y a los detenidos no se les informaba a dónde estaban siendo trasladados, por qué habían sido detenidos y se les impedía hablar con sus abogados.
Lo cierto es que hubo represión, tanto física como psicológica y que el estado no jugó limpio. Que los medios jugaron un papel esencial, para desinformar y meter miedo. Que hay muchos misterios sobre noticias falsas. Hubo una “represión de baja intensidad”, una represión muy encubierta, elegante en lo político, que buscó generar el menor costo político del gobierno y el mayor desgaste del activismo. No es la primera vez que pasa con un gobierno que tiene presxs políticxs y que hasta logró vallar la Plaza de Mayo, pero siempre con maniobras que le permiten pagar el menor costo político posible.
Otras formas de resistencia
La protesta contra la presencia de Bush en Argentina y la Cumbre de las Américas se expresó en diversas formas: festivales, pintadas, recitales, movilizaciones y actos en todo el país y América.
Fuera de las Cumbres y las marchas, una diversidad de prácticas mostraron que la resistencia puede estar por todas partes y construirse de distintas formas. Muchos grupos por fuera de los grandes agrupamientos prefirieron otro tipo de actividades, de encuentro y volcadas a lo simbólico y cultural. Algunos ejemplos son el recital que se realizó en el centro cultural Tinta Roja, el festival que se realizó en la facultad, y en particular, “El grito del Caladero”. Se trató de un festival en defensa del caladero, plataforma submarina que alberga al recurso pesquero amenazado por la depredación, por lo que trasciende el conflicto gremial de los pescadores para transformarse en un problema que afecta a los intereses de todos. Esta actividad fue organizada por agrupamientos de base de los trabajadores del puerto (el Movimiento de Trabajadores Pesqueros y la Coordinadota de Trabajadores del Puerto), el colectivo marplatense “En el llano” y el grupo “Bristol”. La actividad contó con la participación del grupo de teatro Séptimo Fuego, la actuación de la banda del barrio Descarrilados, y la actuación sorpresa de Manu Chao. Decorada con peces de colores fabricados con papel, cartón y telas, y una red que se fue tejiendo, además de barriletes y otros adornos coloridos que fueron aportados los participantes y la gente del barrio, la plaza fue de tod@s, fue un lugar público en tiempos en los que todos los espacios se privatizan, se enrejan, y se vallan "para protegerlos".
Otra acción itinerante que llamó la atención fue el Ejército Errorista por la gente del grupo de arte porteño Etcétera, quienes disfrazados de terroristas islámicos portaron armas de cartón con banderines que decían BANG, por lo que incluso fueron confundidos por verdaderos terroristas por parte de varios móviles policiales que se hicieron presentes para vigilarlos.
Debates que se abren
Se presentan entonces debates sobre lo que pasó y lo que va a pasar: ¿El ALCA no tiene futuro o seguirá estando sobre el tapete? ¿Es el ALBA una alternativa viable para los pueblos o una alternativa para las élites locales?
¿La Cumbre de los Pueblos es el espacio de construcción de alternativas por parte de los pueblos, o se está transformando en el apoyo de legitimidad social de ciertos gobiernos latinoamericanos "progresistas"?
La resistencia activa y la destrucción de propiedad privada, ¿son signos claros de la resistencia popular cuyas imágenes se transmiten al país y el mundo; o permiten la legitimación de la represión y los discursos derechistas?
Fuente: Indymedia.
Pese a lo que se había dicho en un momento, el objetivo de la Cumbre de las Américas fue volver a intentar imponer el ALCA. Esta vez, de nuevo, no pudo ser. Las diferencias de intereses entre los gobiernos rompieron el consenso. Probablemente la idea del ALCA tal como se planteó en un principio haya sido abandonada, y sin embargo su filosofía, el "libre comercio", no ha sido desterrada de los divergentes discursos presidenciales, y de nuevo se reunirán los presidentes a discutir a espaldas de sus pueblos los acuerdos de los intereses de unos pocos. Los pueblos esta vez, como las anteriores, y las siguientes, fueron convidados de piedra.
Militarización
Con la llegada de Bush, millones de pesos se gastaron en la seguridad. Un presupuesto muchas veces superior a las obras realizadas y a los posteriores destrozos a causa de los enfrentamientos.
Para esto desembarcaron agentes de la CIA y militares norteamericanos que trabajaron en un operativo conjunto con las fuerzas argentinas: la policía federal, la bonaerense, la Gendarmería y la Prefectura. El operativo incluyó un vallado que dividió la ciudad en dos, generando en la zona de exclusión una verdadera ciudad ocupada. Lxs propixs habitantes vieron alterada su vida y la gran mayoría de los negocios cerraron.
Al despliegue de las fuerzas de seguridad se le agregó una campaña de miedo que hizo correr una serie de falsos rumores, como que la universidad estaba rodeada de policías, que habían traído miles de ataúdes y bolsas para cádaveres, o que los trenes y los caminos estaban cerrados. A esto se le sumó la criminalización de la protesta, razzias policiales en los colectivos que pasaban por los barrios obreros; amenazas, seguimientos y fotos fueron la moneda corriente en esta semana.
Comenzaron las primeras señales de hostigamiento por parte del estado: tres campesinos bolivianos fueron detenidos al entrar a la ciudad. Cuando iban a una casa de cambio a cambiar dinero se los acusó de haber realizado una estafa hace tres años en ese lugar. Ellos estaban visitando por primera vez Argentina. Estuvieron detenidos algo mas de dos horas en la comisaría 1era, por averiguación de antecedentes y luego fueron liberados.
Por la noche ocurrió un hecho similar: 4 jóvenes norteamericanos fueron detenidos y estuvieron unas 4 horas separados entre sí, mientras fueron interrogados.
El miedo fue generado por los medios y también por el operativo de (in)seguridad. Los medios hablaron de manifestantes “violentos” que vendrían a destruir la ciudad. Mientras tanto la ciudad sufría la militarización por la visita de Bush.
Dado que la CIA desconoce que la principal inseguridad en Argentina tiene que ver con la posibilidad de alimentarse, no previeron la indigestión de 100 policías con comida en mal Estado. Una lástima.
Cumbre de los pueblos
El espacio más masivo de oposición a la llegada de Bush fue la Cumbre de los Pueblos. Alrededor de diez mil delegados de diversos movimientos debatieron en más de un centenar de comisiones durante tres días. De Argentina, tuvieron una importante presencia las organizaciones de la Central de Trabajadores Argentinos, los movimientos campesinos, y algunos sectores oficialistas como Barrios de Pie. A nivel continental, resultó importante la presencia de las organizaciones de la Vía Campesina, y la delegación cubana encabezada por tres miembros del Comité Central del Partido Comunista.
El carácter democrático del debate en las comisiones, fue cuestionado por algunos participantes por la impronta superestructural con que se tomaron las decisiones más importantes. El llamado a la participación de las organizaciones principales de la Cumbre de los Pueblos se contradijo con la negativa a garantizar las condiciones para la participación de activistas independientes, al garantizar micros y alojamiento para la propia organización y excluyendo a los “sueltos” ("gesto" al que lxs estudiantes dignamente respondieron tomando las facultades y abriendolas a lxs compañerxs).
Sin embargo, bastó con que el diputado Miguel Bonasso organizara, con todos los recursos políticos, comunicacionales y económicos, una iniciativa funcional al presidente Kirchner y que respondiera también a las necesidades de los gobiernos de Venezuela y Cuba, como resultó la idea de que fuera Chávez la figura central de la convocatoria, para que algunos miles de personas contaran con los micros, alimentos y dineros necesarios para movilizarse donde les dijeran (que habían sido retaceados hasta último momento a militantes de organizaciones chicas o no agrupados). Resulta cierto también que, Maradona con su efecto "multiplicador" (como le señalara Fidel), los músicos latinoamericanos y la figura de Chávez, resultaron una atracción para otros tantos que no son parte de la tropa oficialista.
El mayor descontento de gran parte de la militancia surgió ante la decisión de los "referentes" de la Cumbre de los Pueblos de cambiar la movilización hacia la zona de exclusión para repudiar la presencia de Bush, por una movilización que, en sentido contrario, se limitara a concentrar a la multitud dentro de un Estadio futbolístico –pese a que supuestamente la Cumbre de los Pueblos no adhiere a iniciativas gubernamentales-.
Las marchas del día 4
Por la mañana se realizó entonces la primer marcha, convocada por la Cumbre de los Pueblos. Pese a las promesas, maradona no se hizo presente, y la marcha transcurrió sin sobresaltos, desembocando en el Estadio Mundialista, donde mientras el venezolano Hugo Chavez y los cantautores Silvio Rodríguez, Daniel Viglietti y Victor Heredia daban su espectáculo, la audiencia -en un principio muy numerosa- fue abandonando lentamente el campo de juego.
Para la tarde del viernes 4 de noviembre se esperaba una segunda marcha que estaba convocada por la Asamblea Antiimperialista de Mar del Plata, integrada por la casi totalidad de los partidos de la izquierda y movimientos piqueteros opositores, a la que finalmente se sumaron colectivos autónomos y agrupaciones anarquistas. Las consignas, además de dirigirse en contra de Bush y del ALCA, estaban dirigidas también en contra del gobierno argentino, y del capitalismo.
Esta movilización sostuvo la convocatoria inicial de concentrarse por la tarde y marchar desde el Estadio Mundialista hacia el centro de la Ciudad. Varios miles de manifestantes se manifestaron pacíficamente hasta llegar al polémico vallado.
En la reunión previa entre las organizaciones convocantes, se había acordado llegar a las vallas y manifestar pacíficamente media hora hasta que quienes no querían participar de confrontaciones puedan desconcentrar. Si primero volaron un par de piedras o de gases lacrimógenos no parece ser importante porque está claro que temprano o tarde ambos lados estaban dispuestos a cumplir su parte. Lo cierto es que cerca de las 17:30, empezó la confrontación. Por un lado piedras y algunos cócteles molotov volaron hacia detrás de las vallas, escoltadas por una cantidad incontable de policías uniformados (los de civil también eran incontables y estaban infiltrados entre los manifestantes). Por el otro, una lluvia de gases lacrimógenos y algunos balazos de goma cayeron sobre el conjunto de la columna.
Sobre las violencias: represión del Estado y resistencia popular
Apenas empezó la confrontación un grupo destrozó una sucursal del Banco de Galicia a dos cuadras de la valla, mientras se iban armando las primeras barricadas. Como bien se mostró por la tele, se atacaron algunos locales vinculados a las grandes multinacionales (Bancos y locales de Telefónica, Cti, Movistar). Lo que los medios no dicen ni van a decir nunca es que cuando un minúsculo grupo de desconocidos empezó a atacar a comercios pequeños la gran mayoría empezó a chiflar y finalmente expulsó a estos grupos gritando consignas como “no atacar al laburante”.
La represión, aunque no tan violenta como otras veces, mostró como siempre que tenía objetivos políticos que iban por arriba de la legalidad. La mayoría de los camiones policiales no tenían patente y ningún policía exhibía la chapa identificatoria reglamentaria. La policía avanzó por medio de gases lacrimógenos y balas de goma, y cuando la manifestación se hubo dispersado, comenzó a realizar detenciones arbitrarias para “hacer número”. La información que les daban a lxs abogadxs sobre lxs detenidxs era en muchos casos contradictoria o nula y a los detenidos no se les informaba a dónde estaban siendo trasladados, por qué habían sido detenidos y se les impedía hablar con sus abogados.
Lo cierto es que hubo represión, tanto física como psicológica y que el estado no jugó limpio. Que los medios jugaron un papel esencial, para desinformar y meter miedo. Que hay muchos misterios sobre noticias falsas. Hubo una “represión de baja intensidad”, una represión muy encubierta, elegante en lo político, que buscó generar el menor costo político del gobierno y el mayor desgaste del activismo. No es la primera vez que pasa con un gobierno que tiene presxs políticxs y que hasta logró vallar la Plaza de Mayo, pero siempre con maniobras que le permiten pagar el menor costo político posible.
Otras formas de resistencia
La protesta contra la presencia de Bush en Argentina y la Cumbre de las Américas se expresó en diversas formas: festivales, pintadas, recitales, movilizaciones y actos en todo el país y América.
Fuera de las Cumbres y las marchas, una diversidad de prácticas mostraron que la resistencia puede estar por todas partes y construirse de distintas formas. Muchos grupos por fuera de los grandes agrupamientos prefirieron otro tipo de actividades, de encuentro y volcadas a lo simbólico y cultural. Algunos ejemplos son el recital que se realizó en el centro cultural Tinta Roja, el festival que se realizó en la facultad, y en particular, “El grito del Caladero”. Se trató de un festival en defensa del caladero, plataforma submarina que alberga al recurso pesquero amenazado por la depredación, por lo que trasciende el conflicto gremial de los pescadores para transformarse en un problema que afecta a los intereses de todos. Esta actividad fue organizada por agrupamientos de base de los trabajadores del puerto (el Movimiento de Trabajadores Pesqueros y la Coordinadota de Trabajadores del Puerto), el colectivo marplatense “En el llano” y el grupo “Bristol”. La actividad contó con la participación del grupo de teatro Séptimo Fuego, la actuación de la banda del barrio Descarrilados, y la actuación sorpresa de Manu Chao. Decorada con peces de colores fabricados con papel, cartón y telas, y una red que se fue tejiendo, además de barriletes y otros adornos coloridos que fueron aportados los participantes y la gente del barrio, la plaza fue de tod@s, fue un lugar público en tiempos en los que todos los espacios se privatizan, se enrejan, y se vallan "para protegerlos".
Otra acción itinerante que llamó la atención fue el Ejército Errorista por la gente del grupo de arte porteño Etcétera, quienes disfrazados de terroristas islámicos portaron armas de cartón con banderines que decían BANG, por lo que incluso fueron confundidos por verdaderos terroristas por parte de varios móviles policiales que se hicieron presentes para vigilarlos.
Debates que se abren
Se presentan entonces debates sobre lo que pasó y lo que va a pasar: ¿El ALCA no tiene futuro o seguirá estando sobre el tapete? ¿Es el ALBA una alternativa viable para los pueblos o una alternativa para las élites locales?
¿La Cumbre de los Pueblos es el espacio de construcción de alternativas por parte de los pueblos, o se está transformando en el apoyo de legitimidad social de ciertos gobiernos latinoamericanos "progresistas"?
La resistencia activa y la destrucción de propiedad privada, ¿son signos claros de la resistencia popular cuyas imágenes se transmiten al país y el mundo; o permiten la legitimación de la represión y los discursos derechistas?
Fuente: Indymedia.


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