pensando en mi juventud, se me vino a la mente un recuerdo.
antes de mudarme y acomodarme, yo era prole (ahora soy lumpen) no tenia otra cosa que vender mas que mi fuerza de trabajo. cerca de los 12 años empeze a trabajar como peon de albañil y el patron nos llevaba en la caja de una camioneta y como era logico despues de una dura jornada, tenia una mugre increible encima. era un hombre raro el patron tenia la costumbre de pasar siempre por la plaza, en ese momento me ponia bordo imaginense un niño de doce años, todo sucio paseando en la plaza.
una vez decidi hablar con el patron y le explique mi situacion recuerdo mis palabras.
"patron, podria evitar pasar por la plaza"
obvio que no me hizo caso, ese dia dio como siete vueltas y el desgraciado se bajo a tomar un helado.
ahi aprendi que el patron siempre tiene la razon.
antes de mudarme y acomodarme, yo era prole (ahora soy lumpen) no tenia otra cosa que vender mas que mi fuerza de trabajo. cerca de los 12 años empeze a trabajar como peon de albañil y el patron nos llevaba en la caja de una camioneta y como era logico despues de una dura jornada, tenia una mugre increible encima. era un hombre raro el patron tenia la costumbre de pasar siempre por la plaza, en ese momento me ponia bordo imaginense un niño de doce años, todo sucio paseando en la plaza.
una vez decidi hablar con el patron y le explique mi situacion recuerdo mis palabras.
"patron, podria evitar pasar por la plaza"
obvio que no me hizo caso, ese dia dio como siete vueltas y el desgraciado se bajo a tomar un helado.
ahi aprendi que el patron siempre tiene la razon.




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