En negociación del TLC, arrecia presión de E.U. para patentar seres
vivos de países andinos
La pretención está poniendo a prueba la unidad de la subregión, que por
ahora solo tiene el paraguas maltrecho de la OMC sobre propiedad
intelectual.
El objeticvo de patentar plantas y animales fue ratificado por la
delegación de Estados Unidos, encabezada por Regina Vargo, en la segunda
ronda de negociaciones del tratado de libre comercio (TLC) de Estados
Unidos con Colombia, Perú y Ecuador, realizada en Atlanta el mes pasado.
Estados Unidos sabe que la normatividad andina, mucho más estricta que
la que rige en ese país, no permite que alguien pueda hacerse a la
'propiedad' de seres vivos, como plantas y animales, pero esto no es
obstáculo para insistir en patentarlos gracias a estas negociaciones.
El equipo negociador colombiano, liderado por Hernando José Gómez,
comprobó en la cita de Atlanta la percepción que tenía sobre los
intereses estadounidenses de aumentar la protección de la propiedad
intelectual y así, con muestras de asombro, se lo transmitió al sector
privado y lo dejó consignado en el mapa de negociaciones.
Uno de los objetivos estadounidenses es "evitar que su sistema de
patentes pueda verse afectado por compromisos en materia de acceso a
recursos genéticos...", "aumentar el espectro de patentabilidad" y en
cuanto a las plantas "facilitar la protección vía patentes para este
tipo de materia", se lee en la matriz post Atlanta elaborada por el
gobierno colombiano.
El Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad
Intelectual relacionados con el Comercio (Adpic) de la Organización
Mundial del Comercio (OMC) no obliga a patentar todo, sino que deja a
discreción de sus miembros la posibilidad de excepciones.
Los países andinos usaron esa para prohibir patentar plantas y animales,
pero la misma le permitió a Chile, en su TLC firmado con Estados Unidos,
dejar la puerta abierta para que esto se pueda hacer.
Inventos sí
Una patente, como se la concibe en la Comunidad Andina de Naciones
(CAN), de la cual hace parte Colombia, debe proteger únicamente inventos
(es decir, algo nuevo), que estos tengan altura inventiva y que tengan
aplicación industrial. Los descubrimientos, por lo tanto, no tienen
derecho a patente.
Como las normas que rigen la materia en el país son de carácter andino,
Colombia o cualquier socio de la CAN no puede modificarlas
unilateralmente, ya que sería una flagrante violación al ordenamiento
regional.
Esa es una de las razones para que el ministro de Agricultura, Carlos
Gustavo Cano, señale que "los descubrimientos no deben ser patentables,
los inventos sí", y como las plantas y animales son organismos vivos que
están en la naturaleza, rechaza de plano la aspiración de Estados Unidos
en esta materia.
Además, el Ministro recordó que Colombia considera que es necesario
revisar el Adpic porque sus normas fueron muy lejos al permitir que se
patenten plantas y animales ya que esto abre las puertas a la
biopiratería.
Para Colombia, Ecuador y Perú, de acuerdo con lo informado tan pronto
concluyó la ronda de Atlanta, todos los temas sobre propiedad
intelectual que se negocian en el TLC son importantes y de alta
sensibilidad: acceso a recursos naturales, marcas, derechos de autor,
patentes y datos de prueba.
A diferencia de los estadounidenses, los negociadores andinos se
defienden señalando que no quieren ir más allá de las normas de la OMC,
pero, como lo sintetizó una fuente del Gobierno, en cada TLC Estados
Unidos quiere más y así ha venido sucediendo desde que en 1994 firmaron
el Nafta (con México y Canadá), el año pasado con Chile y posteriormente
con los países centroamericanos. Y los andinos, con su riqueza natural y
recursos genéticos, están en la mira.
Debilitar unión andina
El asunto es que mientras los países andinos tienen una actitud
defensiva -en el caso colombiano es mantener el statu quo, según lo ha
dicho el ministro de Comercio, Jorge Humberto Botero-, la de Estados
Unidos es altamente ofensiva, como si fuera de interés estratégico.
Colombia busca evitar, "en la medida de lo posible", que las
disposiciones que contenga el TLC en general sean contrarias a la
normatividad andina, en tanto que Estados Unidos pretende que esta "no
impida o dificulte el cumplimiento de las obligaciones adquiridas en el
TLC, de modo que se genere un conflicto en el futuro", se lee en la
carta de navegación.
Y uno de los motivos de eventuales conflictos tiene que ver con los
temas mencionados de propiedad intelectual, "donde cada vez se pone más
tensa la cuerda, que puede romperse por la parte más delgada: uno de los
tres países o los tres al tiempo en desmedro de la unidad de la CAN",
advirtió una fuente cercana a las negociaciones.
JORGE CORREA C.
Redactor de EL TIEMPO
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Martín Olivera
SOLAR Software Libre Argentina
Asociación civil


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