¡ De qué están hechos los Sueños ?
Cuando ves tus ensueños estás mirando un espacio y un tiempo de energía virtual real; es decir, mental. Energía mental vegetativa - límbica que moldea ese espacio y teje la trama ensoñativa que en el se desarrolla mediante la parte más vegetativa de esa energía mental que regula tu sistema límbico. Sistema mental que suscita o somatiza tus emociones en el cerebro límbico, entre las que están las de la necesidad de aprendizaje y las que regulan la homeostasis de tu metabolismo corporal frente al metabolismo externo. Metabolismo externo por el que tu espacio mental ensoñativo entra en contacto con el de otras mentes vegetativas; aunque para ti resulte algo subliminal o subconsciente. Que es lo mismo que cuando ves tu vivir diurno, que está hecho también de energía mental virtual; pero con reglas mucho menos plásticas y sí más restrictivas; de las que tampo sabes de dónde vienen ni a dónde van ni como te manejan en su trama...
Así pues, lo que ves en tus ensueños es energía mental tan real y natural como la que ves en tus “ensueños” diurnos. Ambas energías son fluctuaciones de la energía mental del vacío cuántico particular y social; pero con la diferencia del número de leyes restrictivas a las que están sometidas. Por ejemplo:
La energía del espaciotiempo mental que percibes cuando abres los ojos, es muy restrictiva o másica y de vibraciones muy lentas, rígida y muy poco maleable. Por eso es una fluctuación del vacío muy estable y recurrente o muy restrictiva; es decir, que está poco viva. Es pues una energía mental bastante artificiosa, maquinal o cibernética; como la vida de una roca si la comparamos con la vida de un animal. Por el contrario, la energía del ensueño aun siendo igual de virtual, es mucho menos restrictiva y por tanto más libre y vital; es decir mucho más real. Pero bien es cierto de que por eso mismo, es una energía que no podemos dominar, sino que nos domina vegetativamente. No depende de nuestras fantasías sino que crea y regula tanto nuestras fantasías como la bioquímica de nuestros pensamientos y sentimientos más sesudos y pragmáticos, etc. Tanto es así de más real, que desde el lado del ensueño se puede al instante visualizar cualquier parte del espacio tiempo aun por lejos que esté de nuestro cuerpo dormido (EPR). Si se domina un poco ese estado mental vegetativo y su espacio virtual, se puede desde el mismo observar el espacio virtual diurno y decidir salir del mismo despertando mantiendo la consciencia en el transito/transformación reemergiendo en el mismo. Y de modo similar si se domina la consciencia despierta del espacio diurno puede uno cerrar los ojos e ingresar sin perder la consciencia en el espacio virtual ensoñativo.
Cuando ves tus ensueños estás mirando un espacio y un tiempo de energía virtual real; es decir, mental. Energía mental vegetativa - límbica que moldea ese espacio y teje la trama ensoñativa que en el se desarrolla mediante la parte más vegetativa de esa energía mental que regula tu sistema límbico. Sistema mental que suscita o somatiza tus emociones en el cerebro límbico, entre las que están las de la necesidad de aprendizaje y las que regulan la homeostasis de tu metabolismo corporal frente al metabolismo externo. Metabolismo externo por el que tu espacio mental ensoñativo entra en contacto con el de otras mentes vegetativas; aunque para ti resulte algo subliminal o subconsciente. Que es lo mismo que cuando ves tu vivir diurno, que está hecho también de energía mental virtual; pero con reglas mucho menos plásticas y sí más restrictivas; de las que tampo sabes de dónde vienen ni a dónde van ni como te manejan en su trama...
Así pues, lo que ves en tus ensueños es energía mental tan real y natural como la que ves en tus “ensueños” diurnos. Ambas energías son fluctuaciones de la energía mental del vacío cuántico particular y social; pero con la diferencia del número de leyes restrictivas a las que están sometidas. Por ejemplo:
La energía del espaciotiempo mental que percibes cuando abres los ojos, es muy restrictiva o másica y de vibraciones muy lentas, rígida y muy poco maleable. Por eso es una fluctuación del vacío muy estable y recurrente o muy restrictiva; es decir, que está poco viva. Es pues una energía mental bastante artificiosa, maquinal o cibernética; como la vida de una roca si la comparamos con la vida de un animal. Por el contrario, la energía del ensueño aun siendo igual de virtual, es mucho menos restrictiva y por tanto más libre y vital; es decir mucho más real. Pero bien es cierto de que por eso mismo, es una energía que no podemos dominar, sino que nos domina vegetativamente. No depende de nuestras fantasías sino que crea y regula tanto nuestras fantasías como la bioquímica de nuestros pensamientos y sentimientos más sesudos y pragmáticos, etc. Tanto es así de más real, que desde el lado del ensueño se puede al instante visualizar cualquier parte del espacio tiempo aun por lejos que esté de nuestro cuerpo dormido (EPR). Si se domina un poco ese estado mental vegetativo y su espacio virtual, se puede desde el mismo observar el espacio virtual diurno y decidir salir del mismo despertando mantiendo la consciencia en el transito/transformación reemergiendo en el mismo. Y de modo similar si se domina la consciencia despierta del espacio diurno puede uno cerrar los ojos e ingresar sin perder la consciencia en el espacio virtual ensoñativo.


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