SNIF..FUE DE LO PEORRRRRRRRR 


Estaba yo en una habitación, no podría precisar muy bien donde. Estaban mis compañeros de curso y mi mamá, vestida con un ambo celeste, el que usa para el trabajo (enfermera supervisora).
Estaba Lali en una camilla y cuando me acerco, mi mamá me dice:
-Felicitaciones, ¡Ya sos papá! ¡Al fin soy abuela!- o algo por el estilo.
Sentí millones de sensaciones en un segundo, todas comprimidas de manera increíble. Una realidad pesadísima me aplastaba de un segundo al otro. Me pasan el bebé, que era así:
-chiquito como un encendedor.
-los ojos eran saltones, como que se salían para afuera, y eran celestes.
-rubio
-parecía de plastilina a veces, porque si lo apretaba fuerte en la mano a veces se deformaba un poco.
Debido a que no se parecía a mí yo pensaba: ¿Será mío? Algún día a escondidas voy a hacer el estudio para comprobarlo.
A los segundos que ocurre esto del nacimiento, todos empiezan a brindar y sea arma una fiesta tremenda en esa habitación (ahora mucho más grande, lucía como la típica pista de baile de casamientos, cumpleaños de 15. Con luces y boludeces.) Festejaban el año nuevo!
Comentarios que recuerdo colgados:
Yo: ¿Podré seguir saliendo los sábados? ¿Da?
No se bien quién: y...hacé lo que te parezca, no sé.
En un momento salgo del lugar para pensar y fumarme un pucho, y me encuentro caminando ebrio por Meeks, una calle de Temperley donde están los bares a los que voy cuando salgo.
La cuestión es que vuelvo, en la entrada del lugar estaba Luis (un quiosquero amigo) sentado en una silla blanca de plástico, de esas que están en los patios. Lo saludo, al lado de el había un hombre más adulto aún, que me hace un gesto de “¿no me vas a saludar?” era el padre de Luis, que luego despierto me di cuenta que era el abuelo de Nahuel, un compañero, solo que en el sueño cumplía el rol de “padre de Luis”, y del otro ladoestaba “la madre”, que también luego de despertarme me di cuenta que era igual a la madre de Maradona. Saludé a todos.
Entro y se forma un trencito loco de fiestas, pero corriendo rapidísimo. En un momento paso entre Julieta Monserrat y una amiga de ella (chicas del colegio), cuando miro para atrás la amiga estaba enganchada a mí, snif la miré a los ojos y le quería dar, pero no.
Lo peor del sueño:
Geraldina, una compañera me pasa al bebé y cuando me lo está por dar se le cae al piso. No lo encuentro, me puse muy furioso, estaba realmente sacado. Gritaba cosas como:
-¿Dónde está mi hijo??!!! DONDE!!!????????????? CARAJO DONDE???!!!!!!
Todos miraban al suelo con cara de “uy...se armó, que cagada”. Finalmente lo encuentro.
Ese momento me puso muy mal, llegué a llorar como loco por no encontrar al bebé, cuando me desperté tenía una sensación horrible.
Después se fue retirando la gente de a poco, en algún momento que otro tuve el bebé en la mano (la peor sensación de responsabilidad, me sentía indefenso a más no poder).
Estabamos buscando a un compañero, Juan Cruz, cuando lo encontramos justo se iba, con el hermano. Al final yo estab sentado en una barra y un amigo del hermano me mira de cerca onda que se me tiraba, y le digo algo como “daaaaaaaaaa” dejate de joder, y se fue.
Lamentablemente no recuerdo mucho más.



Estaba yo en una habitación, no podría precisar muy bien donde. Estaban mis compañeros de curso y mi mamá, vestida con un ambo celeste, el que usa para el trabajo (enfermera supervisora).
Estaba Lali en una camilla y cuando me acerco, mi mamá me dice:
-Felicitaciones, ¡Ya sos papá! ¡Al fin soy abuela!- o algo por el estilo.
Sentí millones de sensaciones en un segundo, todas comprimidas de manera increíble. Una realidad pesadísima me aplastaba de un segundo al otro. Me pasan el bebé, que era así:
-chiquito como un encendedor.
-los ojos eran saltones, como que se salían para afuera, y eran celestes.
-rubio
-parecía de plastilina a veces, porque si lo apretaba fuerte en la mano a veces se deformaba un poco.
Debido a que no se parecía a mí yo pensaba: ¿Será mío? Algún día a escondidas voy a hacer el estudio para comprobarlo.
A los segundos que ocurre esto del nacimiento, todos empiezan a brindar y sea arma una fiesta tremenda en esa habitación (ahora mucho más grande, lucía como la típica pista de baile de casamientos, cumpleaños de 15. Con luces y boludeces.) Festejaban el año nuevo!
Comentarios que recuerdo colgados:
Yo: ¿Podré seguir saliendo los sábados? ¿Da?
No se bien quién: y...hacé lo que te parezca, no sé.
En un momento salgo del lugar para pensar y fumarme un pucho, y me encuentro caminando ebrio por Meeks, una calle de Temperley donde están los bares a los que voy cuando salgo.
La cuestión es que vuelvo, en la entrada del lugar estaba Luis (un quiosquero amigo) sentado en una silla blanca de plástico, de esas que están en los patios. Lo saludo, al lado de el había un hombre más adulto aún, que me hace un gesto de “¿no me vas a saludar?” era el padre de Luis, que luego despierto me di cuenta que era el abuelo de Nahuel, un compañero, solo que en el sueño cumplía el rol de “padre de Luis”, y del otro ladoestaba “la madre”, que también luego de despertarme me di cuenta que era igual a la madre de Maradona. Saludé a todos.
Entro y se forma un trencito loco de fiestas, pero corriendo rapidísimo. En un momento paso entre Julieta Monserrat y una amiga de ella (chicas del colegio), cuando miro para atrás la amiga estaba enganchada a mí, snif la miré a los ojos y le quería dar, pero no.
Lo peor del sueño:
Geraldina, una compañera me pasa al bebé y cuando me lo está por dar se le cae al piso. No lo encuentro, me puse muy furioso, estaba realmente sacado. Gritaba cosas como:
-¿Dónde está mi hijo??!!! DONDE!!!????????????? CARAJO DONDE???!!!!!!
Todos miraban al suelo con cara de “uy...se armó, que cagada”. Finalmente lo encuentro.
Ese momento me puso muy mal, llegué a llorar como loco por no encontrar al bebé, cuando me desperté tenía una sensación horrible.
Después se fue retirando la gente de a poco, en algún momento que otro tuve el bebé en la mano (la peor sensación de responsabilidad, me sentía indefenso a más no poder).
Estabamos buscando a un compañero, Juan Cruz, cuando lo encontramos justo se iba, con el hermano. Al final yo estab sentado en una barra y un amigo del hermano me mira de cerca onda que se me tiraba, y le digo algo como “daaaaaaaaaa” dejate de joder, y se fue.
Lamentablemente no recuerdo mucho más.







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