ricardeses de ayer y hoy

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  • SAMUEL
    TÎo PâSTãFLöRÄ
    • 27-08-2003
    • 3689

    #1

    ricardeses de ayer y hoy

    - “Hoy me llamó Ricardo Mollo y me dijo “¡el Teatro de Flores suena bárbaro!”. Pero ahora el Tano me dice que suena para la mierda. (…) Uno tiene ganas de decirle al manager ‘no seas tan ratón, viejo, contratá un profesional para el sonido’. Pero bueno, el profesionalismo no es otra cosa que estar sonando para la mierda y mantener la sonrisa”

    - “Soy una persona grande ya, por eso a veces hago estos papelones. Pero bueno… como dicen, el show debe continuar” (reflexión posterior al porrazo que se pegó durante “Debes saberlo”, tercer tema de la noche)

    - “De cojer ni hablar, pero de Almafuerte somos todos”

    - “¡A cojer que son dos días y ya pasó uno!”

    - “No somos como Soda Stéreo, no somos de Belgrano… (afectando la voz) ‘qué otra cosa puedo haceeeer’ . Nosotros somos del Oeste, laburantes de la música” (demagogia pura y dura, era un hit seguro y arrancó la ovación de las huestes metaleras al instante)
    - “Yo no sé lo que es ‘la música’, jamás estudié nada. Lo único que sé tocar son mis canciones, nada más. Por ejemplo, si me pedís que haga un tema de Queen, no puedo, porque sólo sé tocar la música que invento yo”.
    (cuenta la historia que una banda lo había invitado a tocar un tema y antes de subir le empezaron a pasar las notas. Iorio los miró con cara de cuánto-que-les-falta y respondió: “No, pibe… a mí decime dónde pongo los dedos”)

    - “Mensaje de oyente: ‘Ricardo, predicás la hermandad y vivís tirando mierda contra todos’
    __Conductor: Epa, ¿qué significa eso, Ricardo?
    __Iorio: Que son todo’ evangelista’ y puto’ (La Rocka,de un audio ya posteado bajar audio)

    - “Necesitaron 7 años para decirme que soy un hijo de puta. Si estuvieron todo ese tiempo conmigo y se callaron la boca y saltaron ahora es porque son unos cobardes. Los traidores dicen que estoy loco. Y es verdad” (1995)

    - “Hablo del amor verdadero, no del amor de Francella del domingo al mediodía para que nuestros niños menores de 12 años vean un montón de putas en bolas y en bombacha y que la nenita que es gordita se sienta que es una infeliz ante la sociedad. El amor es sembrar, cosechar, producir, tener hijos” (Si Se Calla El Cantor, 2003)

    - “Odio la música. La utilizo para transmitir todo el odio y el rencor que tengo en mi corazón, para poder evolucionar y no volver a nacer en este planeta hijo de puta. Y eso no es ningún sarcasmo” (Si Se Calla El Cantor, 2003)

    - “Esto describe el entorno de uno, que no duerme… que no duerme, ¿no? ¿Cuántos años tenés vos, cuarenta? Tenés veinte, veinte estuviste durmiendo. Por eso nosotros hace siete años que no dormimos”
    (retroalimentación mutua con Crónicas Duras, rastrear audio original acá).

    - “A mí en la escuela me decían Atila: era el rey de los unos” (La Rocka, 1997)

    - “Si vos querés darte cuenta de cuándo viene el fin del mundo, es cuando te anulen la tarjeta, cuando el banco no dé crédito, cuando cierren los bancos. Ahí viene el fin del mundo. Ellos son los primeros que lo van a saber” (Madhouse, 1999)

    - “El que quiera escuchar que escuche, y el que no que se vaya a la concha de su madre”

    - [audio] “Somos muchos los que nos hacemos la paja por Internet. Llegamos a casa y hay una vecinita nuestra que nos muestra la bombachita y ¿sabés qué decimos?. ‘Ésta debe tener SIDA, debe ser puta’ y vamos y nos hacemos la paja por Internet. Hay muchos que en la casa son los mejores compitiendo con el joystick. ‘Te gané, te gané’, ‘Sos el campeón’. Pero salen a la yeca y le dicen ‘dame la bicicleta’… y se la tienen que dar”

    - [audio] “Ustedes no son botones porque no quieren, hermano… Yo no robo, no porque esté prohibido, sino porque no necesito robar ni es mi intención. Yo no mato, no porque esté prohibido y tenga miedo de ir a la cárcel, sino porque no es mi intención matar. O sea que podría vivir en un país donde no haya leyes porque no haría el mal. Los músicos somos lo más parecido a los santos, manga de putos”

    - “¿Perón había dicho que este siglo nos encontraría unidos o dominados? De eso se trata, de que estamos hasta la pija” (sobre el tema “En el siglo del gran reviente“)

    - “Tioca es un adjetivo que califica a algo duro allá por donde yo vivo, que son todos alemanes del Volga” (?)

    - “Carne asada, pan, agua y vino son los elementos primordiales que identifican el consumo digestivo de nuestra Nación” (típica frase gloriosa y repleta de adjetivos del Richar’)

    - “RI: Lo que más me agrada es mostrarle estas canciones a mis amigos y decirles ‘¿A vos te parece que esto es parecido a Fito Páez?’ y que me digan ‘¡Para nada!’. ¡Así soy el tipo más feliz del mundo! ‘¿A vos te parece que esto se parece a La 25?’. ‘No, para nada’. Eso es lo único que me importa (…). Despreciaría ser Cerati, por ejemplo.
    __Periodista: ¿Lo decís por sonido o por concesiones?
    __RI: Por la onda, por el sonido, por la cara, por todo, loco. Por la voz, por la onda, la cara, el sonido, por la mujer, por la madre, por todo lo digo.”

    - “Periodista: ¿Cuál es la mayor virtud de Almafuerte?
    __RI: Mirá, si te lo digo vamos todos en cana (risas)”

    - “La palabra amor está muy recargada en nuestro idioma y pareciera que amor es tener sexo o tener una novia. Amor es el tiempo que uno invierte en hacer lo que realmente quiere” (Ricardo Iorio en Jedbangers #18, diciembre 2006)

    - "Los alcahuetes son todo botones de l ayuta de la playsation estamos acorralados todos nos apuntan con la pija en el culo, no quieren hacer uno de ello" aaa re que este lo puse yo.

    - “El río Paraná divide la ciudad de Buenos Aires de Entre Ríos, ¿no? Una ciudad federal muy gaucha, donde cuando hubo que llamar para defender a la patria siempre fueron los entrerrianos. (…) Y uno es cristiano, por eso le canta al adobo de un rancho que ya no existe y que capaz que el Pampero le busca el ñudo pa’ golpearlo” (tengo la sensación de que el Richar’ arranca estas frases sin saber cómo las va a terminar… a veces le sale y todo)

    - “Les vuelvo a aclarar por qué el río se llama Paraná. ¿Ustedes saben por qué el río se llama Paraná? Porque (…) vinieron los españoles desde el lado portugués y llegaron a Cataratas. Y los indios que los acompañaban eran los bandeirantes, indios que ayudaban al portugués a capturar a los esclavos. Y le dijeron ‘vamos a navegar por ahí’. Y uno saltó y dijo ‘¡para ná, para ná!’. Porque ahí te cortan la cabeza los guaraníes tragaleche”.

    - “Yo sé que a muchos les gusta tomar mate. Yo no sé quién inventó chupar ese fierro caliente. (…) El mate lo inventaron los indios guaraníes para filtrar el agua del río Paraná que está llena de arena” (se dio cuenta de que podía seguir batateando y se retractó en el acto… qué grosso)

    - “Iba un puto en Buenos Aires agarrado de un pasamanos de un colectivo y apareció el negro Tommy, le arrimó la gilada y tocó el timbre pa’bajarse y dice… ‘¡Si golpea pase, diga!’. Ah, ése lo entendieron… los putos le gustan a ustedes, ¿no?”

    - “Se lo cojieron y reventó, y un puto dijo ‘vámonos que está el hombre de la pija envenenada’. Es pa’ reirse. Ojo que acá la entrada costó mucho, pero ahora la salida les va a costar más”

    - (antes de tocar La Llaga) “Somos los grandes pesados del rock metalero, pero no nos olvidamos de la tradición. Hay gente que escucha blues, loco… ¿entendés? De Joe Cocker. Hay gente inclusive que compra discos de grupos argentinos que hacen la música de Chuck Berry en el año ‘50. Yo canto esto, mi amigo”

    fuente: mutantes.com

    COCINERO

    Esta es la luz de cristo
  • SAMUEL
    TÎo PâSTãFLöRÄ
    • 27-08-2003
    • 3689

    #2
    reportajes

    Es un personaje contradictorio en el ambiente rockero argentino. Están quienes lo tildan de tirano, lo acusan de buscar pelea todo el tiempo o directamente miran para otro lado cuando aparece con su cresta y sus palabras fuertes, Otros lo siguen con devoción desde que era un adolescente que tocaba el bajo en V8, uno de los grupos fundacionales del metal de estos pagos. Todos -quienes lo aman y quienes lo odian- se sorprenderían al ver a un Ricardo Iorio cariñoso con sus dos hijas ("yo hago nenas") de nueve y un año y medio. Para ellas no tiene más que dulzura, que le sale de adentro así tenga que cortar una frase de lo más dura.

    Almafuerte, el grupo metálico que lidera Iorio, acaba de publicar su primer álbum en directo, En vida. Además de ternas de la banda, el disco incluye dos nuevos y algunos de V8, Hermética y Iorio-Flavio, tres proyectos por los que pasó el líder del trío que completan Claudio Marciello (guitarra) y Walter Martínez (batería). Parece casi un balance, aunque Iorio crea que es demasiado pronto para algo así. "Como considero que tengo mas para hacer. No quiero hacer balances, todavía. La particularidad del disco es que la gente grita ‘Argentina' en un concierto de un grupo metalero. Lo que me interesaba mostrar es el sentimiento de cariño que hay por el terruño de uno a la gente que no entiende de metal o que considera que es de menor capacidad intelectual", dice con una sonrisa.



    En otra &#233oca hubiera sido impensable que hicieras un disco con un Cadillac (Peso argento, con Flavio Cianciarullo) o que participaras de un tenia de León Gieco (El embudo, incluido en Orozco).



    Sí, odiaba a los Cadillacs. Lo que pasa es que, hace diez años, Flavio tenía otro tipo de enfoque en sus letras. Con el tiempo, fui dándome cuenta de que temas como Mal bicho o Matador, inclusive, tenían más relación con mis letras. Eso nos acercó. Y para mí fue una satisfacción que León Gieco me haya invitado a cantar o que para el día de Año Nuevo me deje un saludo por teléfono. Eso es muy emocionante, porque de chiquito, León fue el primer referente que tuve dentro del rock nacional. Es la persona que nunca cambió. El que siempre apuntó hacia un lado.



    ¿Y vos? ¿Sos el mismo que tocaba en V8?



    Soy peor (risas). No hay cambio, hay maneras diferentes de ver las cosas. La esencia de uno no cambia nunca: el que es boludo seguirá siendo boludo.



    ¿Menos prejuicioso que antes, tal vez?



    La perdurabilidad es lo que le da a un creador el reconocimiento. Y bueno, uno insistió tanto que de última se arrimó el loco Flavio, cosa que para mí fue muy positiva. Porque él es un tipo con un gran caudal de éxito y me enorgullece que haya optado por mí para hacer un disco. Y ayer tuve la feliz noticia de que vamos a hacer otro (se le ilumina la cara).



    ¿Tendrá la misma línea que Peso argento?



    Vamos a hacerlo mas tanguero. Va a ser con Pablo Ziegler, el pianista de Piazzolla, Flavio en contrabajo, el guitarrista de Almafuerte, y yo en voces. Estarnos esperando que Ziegler vuelva de grabar en Europa y empezaremos en marzo, tal vez. Estoy contentísimo. E incluí Mal bicho en el disco de Almafuerte, porque tiene relación con todo lo que he escrito antes. Siempre escribí en contra de la represión al inocente. A pesar de eso, no he sido citado para el concierto de las Madres de Plaza de Mayo... Lo que pasa es que quizá la propuesta está tan en el ostracismo que no llega a algunos de los que tiene que llegar.



    ¿El ostracismo es tuyo o del metal como género?



    Mío, porque yo opté por este género.



    Pero en el disco con Flavio es difícil hablar de ostracismo: hay una apertura que va del folclore al metal.



    Es verdad. Igualmente, todas las letras apuntan a lo que siempre apunté. Miren, todos tenemos, cada día, la posibilidad de cambiar este rumbo desquiciado, esta mierda. De ese tipo de planteos habla mi estupidez.



    ¿Por qué decís "mi estupidez"?



    Porque yo veo Telemúsica y hay tanta gente exitosa y con tanto dinero y me doy cuenta de que nadie dijo que la vida es justa, de que el equivocado soy yo. Soy un contrario a todo, un solo.



    Hay quienes te acusan de intolerante respecto de los demás músicos. ¿Cambiaste en eso?



    No, mi intolerancia sigue intacta (risas). Sigo detestando a los mismos que antes. El cantor es el que canta las cuarenta, el otro es un ladrón. No me interesa el arte como expresión de escapismo, me interesa como documentación inmediata de los hechos que acontecen. Creo que todo lo que sabemos sobre nuestros antepasados es gracias a los artistas que documentaron ese momento, no a los que le brindaron escapismo ala masa para su propio beneficio. Esos no quedaron en la historia, son nada más que unos modelos de falsos ganadores.



    Vos documentás el presente inmediato desde tu punto de vista, pero el género que elegiste no vende lo que Luis Miguel ¿No hay una especie de contradicción?



    No, porque creo que es absolutamente justo que tenga que ser con el metal. Es mi destino. Aparte, no se puede documentar cosas crudas, reales, con una música tropical, de saltimbanquis bailarines. A mí me hace muy bien despertarme y saber que mi grupo se llama Almafuerte, y que mi música les llega a los que tiene que llegarle.



    ¿A todos los que tiene que llegarle? Antes decías que no les llegó a las Madres...



    Al que no le llegó, es porque todavía no advirtió lo que esta música emite. Ya le va a llegar. Aparte, considero que el género que yo opté por expresar es el que más encaja con la realidad.



    V8, Hermética y después



    El patio de los Iorio está lleno de canteros con flores, pajaritos y botellas de cerveza vacías. En la terraza se seca una tanda de lavado de ropa negra, casi un uniforme que el músico viste con placer. Ricardo asegura que luce con orgullo una bermuda con el logo de V8.



    ¿Cómo ves, en retrospectiva, tus trabajos con V8, Hermética y Almafuerte?



    Para mí, es todo una misma cosa. Me siento un denominador común de esos tres grupos. Respecto de las personas que formaban parte de los proyectos anteriores... Todo termina mal conmigo, porque, como dije antes, soy contrario a todo. No me gustan las agachadas, soy así. Lo de V8 fue muy bueno. Invertí muchísimo dinero, que era el que podría haber hecho que hoy estuviésemos mejor.



    Con el primer disco perdiste mucho dinero.



    No perdí, invertí. Invertí en poder expresar lo que yo quería, porque nadie daba dos pesos por eso. Y hasta el día de hoy siguen editándose obras que hice cuando tenía 18 años. V8 fue un momento muy bueno, y visto desde ahora también era triste, porque yo invertía mucho y mi familia no me apoyaba. No vengo de familia de músicos, soy el hijo de un verdulero.



    ¿Y con Hermética?



    También fue bueno. Lo hice inmediatamente después de V8 como para mostrarme a mí mismo que yo podía. De la nada, en siete años llegamos a ser el mejor grupo que hubo acá de este género, que pudo llegar sin hacer una música escapista, de fácil adhesión mental. También fue fabuloso terminarlo, porque era como matar a la gallina de los huevos de oro. Pero eso es una muestra más de que "tengo un contrato conmigo y lo voy a respetar”, como dice Larralde. Y lo de Almafuerte, para mí, es lo mejor que hice hasta ahora. Si no fuese así, no lo haría.



    ¿Volverías a formar...



    (Interrumpe.) No.



    ... V8 o Hermética?



    No. Lo que hice, ya está. ¿Qué voy a hacer, lo que hizo Miguel Cantilo y todos ésos, volver a robar con lo que hicieron hace veinte años? Siempre voy para adelante. A menos que me hagan lo que le hicieron a Namuncurá, de secuestrarles los hijos para que se rindan.



    Esperemos que los fans no sean tan extremistas...



    Los fans no, los productores (risas).



    ¿Es verdad que te ofrecieron 300 mil pesos para que volvieras con V8?



    Sí, algo así, pero no me importa. A mí la plata no me interesa.



    ¿Creés que tu música evolucionó?



    NO, para nada. (Se ríe.) Soy un desastre. Lucho mucho para no robarme a mí mismo, porque las melodías que uno inventa siempre tienden a repetirse. Me sacrifico mucho por tratar de hacer mejores cosas y que lleguen a más gente, pero sólo porque a esa gente le gusten y no por demagogia.



    ¿No te limita ser "un contrario a todo "?



    Sí. Por supuesto, pero qué más da... (Pone voz aflautada) "que me llamen el bala perdida” (risas).



    En el ambiente rockero tenés fama de tirano. ¿Lo sos?



    Pienso que es la respuesta que da el perdedor, el que no tiene el don de la expresión. El perdedor siempre se descarga con el que más empuje tiene. No me considero dictador, aunque si yo quiero hacer esto, es lo que quiero hacer, nadie va a venir a cambiarme la estantería. Nadie va a venir a decirme: (imperativo) "Vos tenés hambre". No, loco, yo tengo hambre cuando lo tengo, no cuando vos querés. La envidia envuelve al que tiene un poco de éxito, al que hizo lo que quiso. Porque no creo que el exitoso sea el que tiene, el que gana, sino el que hace lo que quiere. Para mí, esa es la solución de este mundo: que cada cual ocupe el lugar que realmente siente en su corazón. (Recita "Si no, se vive de balde. Porque morir, cualquiera muere, y no es razón para amargarse. Pero haber vivido al pedo, es peor, si no le erro, que tener rabia y callarse".



    También se dice que sos muy cascarrabias, de calentarte mucho.



    No, para nada. Soy un jodón. Me gusta mucho hacer reír a la gente. Soy un payasón, y si me escabio, peor. Creo que desgasto mucho mi voz y mi energía tratando de mostrarles a todos que no soy así. Los que dicen eso saben que nunca voy a poder estar otra vez con ellos y me deben tanto que no podrían pagarlo, entonces prefieren estar distanciados Todos saben dónde está mi casa. Podrían venir a decírmelo a mí, pero prefieren decirlo en una revista o una radio.



    Hay chicos para los que sos una especie de semidiós.



    Para algunos soy puntudo y para otros soy mocho. Para algunos sobro y para otros falto. Son definiciones de José Larralde, que es el más grande que hay, y sé que hay muchos que están esperando que se muera para hacerle el monumento de cobre en una plaza. Pero mientras estás vivo, hay una tendencia a vomitarte, escupirte, matarte, y si pueden pisar a tus hijos, mejor.

    Respecto de los pibes, voy personalmente hacia ellos y trato de desmitificarme, porque es muy difícil que a través de algún medio de comunicación los pibes puedan ver cómo uno es en realidad.



    El hijo de un verdulero



    Antes decías que sos el hijo de un verdulero. ¿Cómo fue tu historia antes de la música?



    Crecí con mucho rigor, fui siempre muy forzado al trabajo familiar. Hemos llegado a tener muchísimo dinero, que fue el que invertí en expresarme. Y eso era contrario a las creencias de mi familia. Ahora me encuentro con mi papá y llora: "Hijo, vos triunfaste pese a todas nuestras contras. Tendríamos que haberte mandado a estudiar". Y yo le digo: "No, papá, si vos me hubieses mandado a estudiar, yo sería Fito Páez" (risas). Estoy orgulloso de cómo me forjó el destino. Mi viejo tiene 57 años, y a los 16 se casó con mi madre, una negra, una india, y eso le trajo muchos problemas: yo soy Iorio porque nací de la raza de mi padre, mis hermanos no hubiesen podido ser lo que soy yo, porque eran unos negros a los que cualquier Grinbank les hubiese pegado una patada en la boca. Será por eso que también me afano por expresar los derechos que merece el argentino originario.

    Con mi viejo éramos paperos del Abasto. Tuvimos lavadero de papas, puesto en el Central, hasta que se acabó el negocio.



    ¿Qué hiciste entonces?



    Vendí ajos en la calle, trabajé de empleado de verdulería y en los camiones. Junté cartones en Cabildo, llenaba toda mi casa y una vez por semana iba a venderlos a Avellaneda. Y los vecinos me denunciaban porque iba a traer ratas... Porque no les gusta ver un pobre en el barrio.



    ¿Cuánto hace que te casaste?



    Doce años. Mis padres le daban tres meses de vida a mi matrimonio. Me dijeron: "Loco, cortala, no vas a arruinarle la vida a esa pobre chica”. Y somos felices, a nuestra manera. No quiere decir que no nos agarremos de los pelos ni que no nos mordamos las carnes. Qué sé yo... Tirano sería aquel que disfraza de heavies a los chicos y los saca así a la calle. A mi nenita le gustan las Spice Girls, Roxette. Y he llegado a la conclusión de que si alguna quiere hacer música, tiene que hacer la de ella, no la mía. No quiero condenarlas a ellas a vivir el tormento de mi existencia.



    ¿Te sentís atormentado?



    Soy feliz con lo que hago, pero es tormentoso ir a tocar a Cutral-Có, que tres mil personas te amen, pero no puedan pagar la entrada porque no tienen poder adquisitivo, tiren el portón abajo y tenga que terminar pagando todo yo, negándole una pilcha, un juguete a mis hijas. Es un tormento, también. Pero es lo que elegí y soy feliz por haberlo llevado adelante. Me hago cargo y soy feliz con ese tormento.



    ¿Masoquista?



    Sí, pegame y llamame Omar (risas). Me ponen mal muchas cosas, por eso hablo de tormento. Me pone mal que nadie les dé bola a nuestros indígenas, que te prohíban sacar fotos de cómo viven los wichís para que acá nadie se entere. Me da bronca escuchar que hay médicos argentinos en Ruanda o tener que oír hablar del Holocausto judío todos los inviernos. ¿Porqué nadie habla del Holocausto mapuche o del Holocausto tehuelche? Son cosas muy duras. Y seguro que alguno va a decir: "Este es un nazi hijo de puta”. Yo no odio a los judíos, pero tampoco tengo porqué amarlos. Porque yo no soy más que nadie. Pero menos tampoco. Yo no soy Astiz, mi palo es la música. Inclusive, no es Che Guevara mi palo. No me cabe, loco. ¿Qué quieren que les diga? ¿Tengo que matarme? Si el Che estuviese vivo, podría ser. Me cabe Ernesto Sábato, no el Che Guevara. Mi historia es querer a mi Nación y luchar por ella, por eso toco acá. A mí me han ofrecido ir a México, pero mi historia está acá. La otra vez, José Larralde me decía que le ofrecieron 300 mil dólares para ir a Alemania a hacer seis conciertos en universidades. Y contestó: "¿A qué voy a ir yo ahí? ¿A hacer la de gaucho turístico? Si nadie va a entender lo que yo digo". Uno canta para el que quiere y con palabras simples, que son las que el pueblo comprende.



    ¿En qué barrio te criaste?



    En Caseros, en Villa Pineral, el barrio de Sopapita. Era bravo, tuvimos que venir a vivir en la Capital por los robos que había. Generalmente, el que no se sacrifica por tener algo, ve que uno tiene una moto y dice: "Este hijo de puta tiene guita". No piensa en todo el sacrificio que a vos te costó tenerla.



    Flavio decía en una nota que vos siempre ibas a menos respecto de tus conocimientos y tu cultura.



    Voy a menos porque mi cultura y mi educación me la forjé yo mismo. En la escuela siempre fui un paria. Maestras como las que imita Gasalla me mandaban a hacerme electroencefalogramas, a hacer foniatría. Es más, hasta me mandaron a un colegio de mogólicos. El director le dijo a mi mamá: "No, señora, este pibe puede ser vago, un atorrante, pero no es mogólico. ¿No ve los chicos que están acá?”. Toda mi escuela primaria y parte de la secundaria fue así. La secundaría la terminé en un industrial, soy maestro mayor de obras. Terminé cuando me concienticé de que tenía que hacerlo. Para darle una satisfacción a mis padres. Mientras tanto fui un desastre: cambié unos veinte colegios, iba a la escuela a hacer mal.



    ¿Por qué a hacer mal?



    Porque iba a ocupar un puesto que merecían otros, y yo que tenía la oportunidad no la aprovechaba. Me llevaba todas las materias y pensaba todo el tiempo en hacer descontroles o hacer reír a los demás. Y no hacía lo que debía, que era estudiar.



    Fútbol y religión



    Por una vez, Ricardo Iorio no luce una remera negra. A cambio, se puso los colores de su cuadro, Racing. "Amo el fútbol -explica-. Lo jugué mucho, pero ahora corro el colectivo y escupo los bofes. En la banda tenemos mucho entrenamiento físico, entrenamos mucho más que un jugador de fútbol haciendo esta música."



    ¿Qué clase de hincha de Racing sos? ¿De los que sufren en la cancha?



    No, soy de los felices. Apoyo a Racing porque siento que es como yo: tengo la mejor hinchada, pero no gano ningún campeonato.



    ¿Qué sería ganar un campeonato?



    Tener un grupo que dure veinte años.



    ¿Creés en alguna religión?



    Más que nada, creo en las compilaciones de Alan Kardec, en la Fraternidad Espírita Argentina, que fue fundada en 1946, y en la Escuela Científica Basilio, aunque nunca fui adepto a eso. Lo que pasa es que leí, analicé. Cuando tuve neuronas, las utilicé para leer, para aprender: eso es lo que les aconsejo a muchos que no le encuentran un sentido a la vida.



    ¿Cuál es el sentido de tu vida?



    Hacer esto, mostrarme como un referente. No como un ejemplo, como un referente. Cosa que yo no tuve cuando era pibe. Una vez, iba de la mano de mi mamá y pasó un muchacho de pelo largo en una moto, con una guitarra, y yo dije: “Cuando sea grande voy a ser como ése". Todos me decían que estaba loco. Los padres y hermanos de mis novias de la adolescencia se burlaban de mí. “Iluso, se cree que va a ser alguien con la música". Entonces, cuando veo algún cartel de Almafuerte pegado por Caseros, me siento orgulloso. Y también de que vengan a verme los hijos de las chicas que iban conmigo a la primaria, ésas que levantaban la mano y decían: "Señorita, mire lo que está haciendo Iorio, está dibujando una guitarra", para que las maestras me tiraran la oreja y me trataran de idiota. Cuando vienen los pibes y me dicen: "Mi mamá iba con vos a segundo grado", les contesto: "Andá y decile que estoy peor que antes (risas). Y que soy quien quise ser”.



    Fuente: Revista La maga, 28 de enero de 1998.

    COCINERO

    Esta es la luz de cristo

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    • SAMUEL
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      • 27-08-2003
      • 3689

      #3
      jajajja la mejor de todas:

      Ricardo Iorio: Es para un examen de la escuela o es para hacer una revista ?

      Periodista: No, para una revista.. un Fanzine. Bueno Ricardo, con la separación de Hermética se han formado grandes grupos de fans, que siguen a Malón y los que siguen a Almafuerte, ¿cómo te sentís al respecto?

      Ricardo Iorio: Yo no tengo nada que sentir, jamás toqué para esos pelotudos que van a seguirme. Nunca.

      Periodista: Ah listo. De todas las cosas que hiciste en tu carrera artística tanto en V8 como en hermetica, te arrepentís de algo?

      Ricardo Iorio: Para nada, nunca.

      Periodista: Seguro de todo lo que hiciste, no?

      Ricardo Iorio: -silencio-

      Periodista: Bárbaro. En el recital del 17 de marzo en Arpegio dijiste que tenías una oferta de u$s 500.00 por rearmar V8 ¿No te parece que sería jugar con el sentimiento de los fans que tuvo V8 y los que tiene V8?

      Ricardo Iorio: Me chupa la pija realmente, es la expresión que me (”cabe”) me chupa la pija los fans y la concha de su madre, por que cuando yo tuve hambre, ningún forro, pelotudo, culorroto que se puso una remera de V8 me vino a dar a mi de comer, ni a mi ni a mi familia. (a nadie le importa nada de lo que uno viene pensando) Pero sí esos mismos hijos de puta van a salir después a decir “vos robaste loco por que a vos te dieron plata”, me chupa la pija, si decís algo. Si lo hacés sos un ladrón, o si no lo hacés sos un hijo de puta que juega con los sentimientos de la concha de su madre.

      Periodista: Listo… ¿te ofrecieron algún contrato alguna multinacional?

      Ricardo Iorio: Si, Road Runner

      Periodista: ¿y que dijiste?

      Ricardo Iorio: Que se vayan a la concha de su madre


      Periodista: Y si.. por supuesto. Bueno, en uno de tus temas escuché vos decís “premeditaron apartarme y al saberlo me hice a un lado”. Tus ex compañeros dicen todo lo contrario

      Ricardo Iorio: Mis ex compañeros me pueden chupar el choto y que se vayan a la concha puta de su madre

      Periodista: Listo, eh… bueno, sin lugar a duda Ricardo sos el padre del Heavy Nacional y por sobre todas las cosas sos dueño de un carisma increíble ¿sos consciente que tenés gran influencia por sobre los jóvenes del país?

      Ricardo Iorio: No me importa nada

      Periodista: Sos como un Moisés, vos podés guiarlos…

      Ricardo Iorio: No me importa nada

      Periodista:… a muerte

      Ricardo Iorio: Decile que no me importa nada. No me importa si ellos están pensando algo de mi. Yo lo único que soy, es un modelo de un tipo que quiso cantar y cantó, nada más. Que quiso ser un rockero y fue, no porque lo mandaron a la escuela, es un paquete totalmente aparte de fito paez y fabiana cantilo y toda esa mersa. Ni siquiera mi música está inmersa dentro de lo que se llama rock nacional.

      Periodista: Genial…

      Ricardo Iorio: Y todos roban con esto loco, ¿entendés?, y hay primos ignorantes míos que vienen y me dicen “loco, dame una remera, eh canuto hijo de puta, ¿no tenés?”, piensan que uno gana con eso, y esos son todos los mierderos que fabrican eso que van sus hijos en el coche y dicen “mirá papá ahí va el hombre que vos hacés la remera de el” “no, ese es un drogado, sida, ese es una mala gente, ese no tiene sentimiento”, estoy contrario a eso, entonces estoy contra todo el mundo ¿entendés?, contra todos estoy yo. Contra las revistas oficiales y contra la concha de su madre, contra la radio y contra la puta que lo parió, no me importa nada

      Periodista: Hace poco le preguntaron a Zamarbide si afectaba en algo a la situación de lobos la separación de hermetica y orcas y el dijo que las bandas que quedaron son las que estaban proyectándose en el exterior.

      Ricardo Iorio: Zamarbide puede decir lo que carajo quiera

      Periodista: Bueno, como ya te dije antes existen dos grande grupos fieles a cada parte, los que te siguen a vos y los que siguen a los otros, &#191or qué creés que te siguen?, ¿creés que es por tu ideología?

      Ricardo Iorio: Yo no tengo ideología, yo elevo los ideales del ser humano, no tengo una ideología, lo que pasa es que como soy una misma persona arriba del escenario que abajo, hay un montón de forros hijos de puta que salen a hacer un personaje arriba de un escenario y detestan mi forma de ser por que soy siempre una misma cosa, ellos son un personaje, como un actor, que le da besos a una mujer que no quiere por ejemplo ¿entendés?

      Periodista: Una careta

      Ricardo Iorio: Una cosa arriba y otra abajo, yo soy una unidad. Yo y mis compañeros y los únicos amigos que siempre tuve son los que tocan conmigo. Ojalá que a Malón le vaya bien, por que sinó voy a aparecer en canal nueve con una remera así (risas) por que me van a mandar preso, por que son malos perdedores.

      Periodista: Es verdad

      Ricardo Iorio: Por eso se quedaron los tres ¿me entendés?, entonces por más que yo diga lo contrario, yo objetar que premeditaron apartarme es que ellos son tres y están ahí, son tres contra uno. Tres inútiles culorrotos que lo único que quieren es tener

      Periodista: La guita

      Ricardo Iorio: (confusión) …me chupa la pija

      Periodista: Me jodió lo del 30…

      Ricardo Iorio: No entiendo

      Periodista: Me jodió lo del recital que…

      Ricardo Iorio: No entiendo

      Periodista: Ellos intimaron a que vos tocaras en diciembre

      Ricardo Iorio: Que se vayan a la concha de su madre…

      Periodista: Les interesaba la guita. no?

      Ricardo Iorio: Que se vayan a la concha de su madre…

      Periodista: Bueno, en el último recital de Malón en Cemento todos gritaban “Iorio se murió”, y cuando Hermética tocaba todos te ovacionaban ¿no te parece que es fruto de la desinformación, de las incoherencia sobre las revistas?

      Ricardo Iorio: No, es fruto de gente est&#250ida con el cerebro cojijo, que tienen que ir a ver una revista para que les digan quien es bueno y quien es malo, son unos pobres putos, a mi los que me vienen a ver, me vienen a ver, y si no me viene a ver nadie, no me venga a ver nadie y se van todos a la concha de su madre.

      Periodista: Para terminar…Que estás escuchando actualmente de música?

      Ricardo Iorio: -silencio- … … Yo escucho Megadeth, eso ultimo que salió de megadeth.

      Periodista: ¿el disco para cuando sale?

      Ricardo Iorio: en 15 días mas, en 10 días mas, en 12 días mas, en 4, en 6…(confusión)

      Periodista: ¿sos hincha de Racing?

      Ricardo Iorio: No, nunca fui a la cancha de Racing, fui una sola vez a ver un concierto (confusión)

      Periodista: Y de distefano que opinás?

      Ricardo Iorio: Yo igual voy a ser de racing esté distefano o esté quien esté.

      Periodista: Querés decir algo más? Algún mensaje más? Esto va para un fanzine que lo van a ver un montón de seguidores tuyos..

      Ricardo Iorio: En realidad no hay seguidores, loco, los únicos seguidores somos nosotros los que estamos acá, los que estamos acá arrimados. Los demás son gente que envidian verte arriba de un escenario y quisieran ser como vos y como no pueden, pagan una entrada para ser una película un momento y si pueden subir al escenario y destruirte todo en un segundo lo van a hacer.

      Periodista: Listo Ricardo, bueno, gracias eh!

      Ricardo Iorio: No, gracias a ustedes por.. por hacer esto, viste porque yo esto sabés por qué yo dije que soy el patriarca del heavy? porque yo empezé haciendo esto, y me cagaban a patadas en todos lados. Y ahora no me pueden cagar a patadas porque soy un tipo grandote y entonces me quieren dar plata loco.

      Periodista: Vos hace un rato dijiste que porque no ibamos a man ray y todo eso.

      Ricardo Iorio: No porque te digo que es verdad es el grupo más.. el tipo le hace a todos los artistas… soy el más hijo de puta pero de última soy el único que hace pasar a la gente loco, porque después hay otros por ahi que te dan vuelta la cara y encima tienen los bolsillos llenos.

      COCINERO

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        • 27-08-2003
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        #4
        lo de arriba fuente: http://www.grmv.com.ar/2006/06/30/re...ricardo-iorio/
        es un capo el que lo hizo bajo del cielo.

        Aclaran que Ricardo Iorio no tuvo intención de ofender a judíos

        Ricardo Iorio

        BUENOS AIRES (Télam).- El juez federal Gabriel Cavallo podría resolver la semana próxima la citación del músico Ricardo Iorio, líder del grupo Almafuerte, quien fue acusado por el Inadi por presunta violación a la Ley Nacional contra la Discriminación, mientras que el manager del músico aseguró que el bajista "nunca quiso ofender a los judíos".
        Marcelo Caputo, manager de Almafuerte, declaró a Télam que "para que quede más clara la postura de Iorio sería bueno citar su pensamiento, cuando manifiesta que se mueve en un ambiente de todas las religiones y se define como un perro cristiano: perro porque va atrás de su amo, que es el Señor".
        En tanto, ante una consulta de Télam, fuentes tribunalicias confirmaron que Cavallo está estudiando la denuncia y que luego de darle parte al fiscal, "citaría al músico y a los responsables de la revista Rolling Stone, en particular a su director editorial, Víctor Hugo Ghitta.
        La denuncia por presunta discriminación del Instituto Nacional de Lucha contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, que dirige Víctor Ramos, se origina en un párrafo de un reportaje concedido por Iorio a la revista, en el que se expresa sobre la comunidad judía en la Argentina.
        La editora responsable, Publirevista S.A., también fue denunciada en el marco de la ley 23.592, que contempla penas de un mes a tres años de prisión para "quienes por cualquier medio alentaren e incitaren a la persecución o el odio contra personas o grupos de personas a causa de su raza, nacionalidad, religión o ideas políticas".
        Al aclarar los dichos de Iorio, su manager aseguró que "para nada la intención de Ricardo fue ser xenófobo, es más, admira al pueblo judío por sus años de lucha. Está a favor del libre culto porque así cada uno accede a la religión que quiera", declaró Caputo.
        Sobre la eventual citación judicial, Caputo aclaró que "Ricardo no tendrá problemas en ir a un juzgado a aclararlo, porque como él bien dice: 'Soy músico, no tengo olor a pólvora en las manos' o sea que no es ningún delincuente".
        "Creemos que es una injusticia porque Iorio siempre fue y va de frente en todos lados, nunca estuvo con los milicos ni con nadie, sus únicas armas son el bajo y su voz, y la gente, que es lo que vale, así lo aceptó", afirmó Caputo.
        Por su parte, en diálogo con Télam, Ramos fundamentó la denuncia al señalar que "no nos interesa ganarle la batalla judicial a Iorio, hay que ganarle la batalla cultural, porque Iorio es un líder juvenil, que tiene una gran influencia en sectores de nuestra población".
        Sobre la inclusión en la denuncia de los editores de la revista, Ramos señaló que "si partimos de la base de que el rol del periodismo es informar, pero también ser independiente y crítico, en la nota no hubo ningún tipo de crítica a lo que dice Iorio".
        "Es más, los párrafos destacados son precisamente aquellos en que Iorio hace sus declaraciones racistas", interpretó.
        "La denuncia los incluye porque la revista destaca esos párrafos sin ningún espíritu crítico y sin diferenciarse de Iorio. Lo ponen como si fuera lo más normal del mundo, entonces están colaborando en la difusión de un delito, quieran o no", especificó Ramos. (Télam)

        fuente: http://www.lt24online.com.ar/2000news/0308a.htm

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          #5
          HABLA RICARDO IORIO
          "La canción es del que la canta"

          El cimarrón heavy vuelve a la ruta con un debut solista donde celebra la prehistoria del metal local y hasta se le anima a Miguel Abuelo y Spinetta. Habla del campo, sus penas y su futuro.


          Txt José Bellas.
          jbellas@clarin.com


          Se sabe y se vuelve a comprobar: Iorio es un alud. Y como tal, no tiene moral. Simplemente, es. Su intensidad arrastra. Y ante todo, es parte del multitudinario, extraño y contradictorio Planeta Rock. Un sitio donde los artistas más gentiles (Beach Boys, James Taylor) han resultado ser los más reventados, donde llamarse Callejeros significa traicionar y acusar a benefactores y amigos y donde un defensor de la fe metálica como Rob Halford (Judas Priest) está obligado a mantener, durante buena parte de su carrera, el secreto de su sexualidad, por miedo al que dirán.

          Iorio, decíamos, es rock. Y desde esa plataforma se ha despachado con exabruptos y barbaridades, pero también hay que reconocerle una frase de las más lúcidas que pueda decir un músico local: "El que crea que el rock es de izquierda se equivoca".

          En el líder de Almafuerte, la lucidez se destila de lo palpable y tangible. Dice que todas sus letras tienen una explicación racional. "Amén de que eso sea o no un mérito, no me sentiría bien si tuviera que disfrazar un decir de metáfora, por el solo hecho de que empalme con una melodía". Y aun así, dice que siente algo "liberador" encarando, como está, un primer disco solista integrado por covers del rock argentino que lo forjó. "De chico era escuchar esas canciones y soñar ser grande para poder cantarlas. Coinciden en ser los temas que más me gustan y acaso los menos difundidos". La lista de temas recorre el humus lógico del rock pesado argentino (Tontos de La Pesada, Solitario Juan de Pappo's Blues, Vine cruzando el mar de Aeroblus, Jugo de Tomate Frío de Manal, Hace casi 2000 años de Color Humano, Ritmo y blues con armónica de Vox Dei y Blues del atardecer de El Reloj), pero también algunas sorpresas.

          N° 1: Mariposas de madera (Miguel Abuelo): "Una canción que me fascina. Y una buena oportunidad para que la gente pueda advertir la forma de cantar mía, desde otro registro".

          N° 2: Un amigo de verdad (Roque Narvaja). "El es un campeón y esta es una bonita canción sobre la amistad".

          N° 3: Toma el tren hacia el sur (Almendra), Madre-selva (Pescado Rabioso) y Durazno sangrando (Invisible). Todas de Luis Alberto Spinetta. "Es un tipo al que no se puede hacer otra cosa que alabar. Es un delirante, le escapaba a todos los formatos, incluyendo lo que es el rock. Llevar sus canciones al espectro metalero no fue fácil, pero no podía soslayarlo".

          El repertorio, a ser publicado en un par de meses con el título tentantivo de Ayer deseo, hoy realidad, fue grabado con el respaldo de los músicos de Almafuerte. El guitarrista Claudio Marciello (seriamente, uno de los mejores del país) es el respetuoso arreglador de las canciones, que reviven en la apasionada interpretación de Iorio. Terciopelo y lija.

          -En "Tontos" (La Pesada, 1973), está la primera mención despectiva que se recuerde sobre los hippies. Algo que retomaste, diez años después, con V8...

          -Es bastante tiramierda, sobre todo contra los que le hacen mal a la juventud, los que le venden falopa. En la &#243tica de tipos como Billy Bond y Alejandro Medina, lo de los hippies era una pose. ¿O acaso con el tiempo los del morral no terminaron siendo yuppies?

          -Entre tantos temas de Pappo... &#191or qué elegiste "Solitario Juan"?

          -Porque Juan es el pueblo. Y yo leo eso en esa canción. A veces uno cree que la libertad es cara o que uno está lejos de encontrar la paz. Y lo cierto es que la paz depende de uno.

          -¿La encontraste ahí donde te mudaste, en las sierras de Cura Malal?

          -De niño quise vivir ahí: de hombre vivo ahí. Ahora quiero ir más lejos. Al desierto puntano, a buscar agua, para deprimir aún más a los amigos que creían que ya me había ido demasiado lejos. Me dicen: "Vos te vas al campo para escaparte de la sociedad". ¡No, amigo! La sociedad se escapa del campo para ir a la ciudad, para evitar el magnetismo espiritual del daño y del beneficio.

          -¿Cómo te pegó el conflicto del gobierno con el campo?

          -Yo soy del campo, mas no soy productor. Mis vecinos sí. Si ellos están alegres, me saludan y compartimos gratos momentos. Si no están bien, yo tampoco puedo estarlo. Es lo que veo, pero no me siento capacitado para ponerme en opinador. Te puedo decir cómo aumentaron las cuerdas, por qué no hay crédito para los grupos pesados...

          -¿Es cierto que de chico recorrías el barrio buscando el ruido de la sala donde ensayaba El Reloj?

          -Sí, por eso hacemos Blues del atardecer. Si hay algo que me distingue de otros músicos es no renegar de la procedencia. Es el primer blues que canto en mi vida. Y también tiene relación conmigo, porque a mí también se me fue una mujer y me quedé solo en la tarde de mi vida. Pero no tengo miedo a ser viejo. Incluso siento que envejecer me va a traer más satisfacciones que insistir en ser un niño joven.

          -Sacás un disco de covers, sale una biografía, vas a grabar un dvd en vivo con Almafuerte en Obras (10/5)...¿no estás mirando mucho hacia atrás?

          -Se puede ver así, pero también tengo canciones nuevas con Almafuerte, voy a hacer otro disco con Flavio... jamás voy a hacer la Gran Soda. En su momento me ofrecieron mucha guita por reunir a V8. Pero no lo haría. Y menos para que alguien diga que yo haga usufructo de mi pasado.

          Cuando Ricardo Iorio se asegura que la nota terminó, se relaja y pide "una giladita". Traducción: whisky en vaso de plástico. Recuerda y brinda por el querido Toto Rotblat. Agarra una guitarra, que usa para acompañarse en una docena de temas de Edmundo Rivero y José Larralde. Es: desprolijo, intenso, pasional. Llora. Y posta que esa lágrima que derrama, y que cae en las baldosas de la cocina, impacta como una bomba. Alguien pregunta de quién es el tema. "La canción es del que la canta", dice y traga, con fondo blanco de "giladita".


          Fuente: http://www.clarin.com/suplementos/si...3-01658311.htm

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            #6
            YouTube Video
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              #7
              * IORIO EL HIJO DE UN VERDULERO

              ..Crecí con mucho rigor, fui siempre muy forzado al trabajo familiar. Hemos llegado a tener muchísimo dinero, que fue el que invertí en expresarme. Y eso era contrario a las creencias de mi familia. Ahora me encuentro con mi papá y llora: "Hijo, vos triunfaste pese a todas nuestras contras. Tendríamos que haberte mandado a estudiar". Y yo le digo: "No, papá, si vos me hubieses mandado a estudiar, yo sería Fito Páez" (risas). Estoy orgulloso de cómo me forjó el destino. Mi viejo a los 16 se casó con mi madre, una negra, una india, y eso le trajo muchos problemas: yo soy Iorio porque nací de la raza de mi padre, mis hermanos no hubiesen podido ser lo que soy yo, porque eran unos negros a los que cualquier Grinbank les hubiese pegado una patada e n la boca. Será por eso que también me afano por expresar los derechos que merece el argentino originario...Con mi viejo éramos paperos del Abasto. Tuvimos lavadero de papas, puesto en el Central, hasta que se acabó el negocio..."

              ¿Qué hiciste entonces?

              "Vendí ajos en la calle, trabajé de empleado de verdulería y en los camiones. Junté cartones en Cabildo, llenaba toda mi casa y una vez por semana iba a venderlos a Avellaneda. Y los vecinos me denunciaban porque iba a traer ratas... Porque no les gusta ver un pobre en el barrio."

              ¿Cuánto hace que te casaste?

              "Doce años. Mis padres le daban tres meses de vida a mi matrimonio. Me dijeron: "Loco, cortala, no vas a arruinarle la vida a esa pobre chica”. Y somos felices, a nuestra manera. No quiere decir que no nos agarremos de los pelos ni que no nos mordamos las carnes. Qué sé yo... Tirano sería aquel que disfraza de heavies a los chicos y los saca así a la calle. A mi nenita le gustan las Spice Girls, Roxette. Y he llegado a la conclusión de que si alguna quiere hacer música, tiene que hacer la de ella, no la mía. No quiero condenarlas a ellas a vivir el tormento de mi existencia."

              ¿Te sentís atormentado?

              Soy feliz con lo que hago, pero es tormentoso ir a tocar a Cutral-Có, que tres mil personas te amen, pero no puedan pagar la entrada porque no tienen poder adquisitivo, tiren el portón abajo y tenga que terminar pagando todo yo, negándole una pilcha, un juguete a mis hijas. Es un tormento, también. Pero es lo que elegí y soy feliz por haberlo llevado adelante. Me hago cargo y soy feliz con ese tormento.

              ¿Masoquista?

              "Sí, pegame y llamame Omar (risas). Me ponen mal muchas cosas, por eso hablo de tormento. Me pone mal que nadie les dé bola a nuestros indígenas, que te prohíban sacar fotos de cómo viven los wichís para que acá nadie se entere. Me da bronca escuchar que hay médicos argentinos en Ruanda o tener que oír hablar del Holocausto judío todos los inviernos. ¿Porqué nadie habla del Holocausto mapuche o del Holocausto tehuelche? Son cosas muy duras. Y seguro que alguno va a decir: "Este es un nazi hijo de puta”. Yo no odio a los judíos, pero tampoco tengo porqué amarlos. Porque yo no soy más que nadie. Pero menos tampoco. Yo no soy Astiz, mi palo es la música. Inclusive, no es Che Guevara mi palo. No me cabe, loco. ¿Qué quieren que les diga? ¿Tengo que matarme? Si el Che estuviese vivo, podría ser. Me cabe Ernesto Sábato, no el Che Guevara. Mi historia es querer a mi Nación y luchar por ella, por eso toco acá. A mí me han ofrecido ir a México, pero mi historia está acá. La otra vez, José Larralde me decía que le ofrecieron 300 mil dólares para ir a Alemania a hacer seis conciertos en universidades. Y contestó: "¿A qué voy a ir yo ahí? ¿A hacer la de gaucho turístico? Si nadie va a entender lo que yo digo". Uno canta para el que quiere y con palabras simples, que son las que el pueblo comprende."

              ¿En qué barrio te criaste?

              "En Caseros, en Villa Pineral, el barrio de Sopapita. Era bravo, tuvimos que venir a vivir en la Capital por los robos que había. Generalmente, el que no se sacrifica por tener algo, ve que uno tiene una moto y dice: "Este hijo de puta tiene guita". No piensa en todo el sacrificio que a vos te costó tenerla.!"
              fuente: http://www.v8-web.com.ar/paginas/ior..._verdulero.htm

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                #8
                HABLANDO DE V8, HERMETICA Y MAS

                ¿Cómo ves, en retrospectiva, tus trabajos con V8, Hermética y Almafuerte?

                "Para mí, es todo una misma cosa. Me siento un denominador común de esos tres grupos. Respecto de las personas que formaban parte de los proyectos anteriores... Todo termina mal conmigo, porque, como dije antes, soy contrario a todo. No me gustan las agachadas, soy así. Lo de V8 fue muy bueno. Invertí muchísimo dinero, que era el que podría haber hecho que hoy estuviésemos mejor."

                Con el primer disco perdiste mucho dinero.

                "No perdí, invertí. Invertí en poder expresar lo que yo quería, porque nadie daba dos pesos por eso. Y hasta el día de hoy siguen editándose obras que hice cuando tenía 18 años. V8 fue un momento muy bueno, y visto desde ahora también era triste, porque yo invertía mucho y mi familia no me apoyaba. No vengo de familia de músicos, soy el hijo de un verdulero. "

                ¿Y con Hermética?

                "También fue bueno. Lo hice inmediatamente después de V8 como para mostrarme a mí mismo que yo podía. De la nada, en siete años llegamos a ser el mejor grupo que hubo acá de este género, que pudo llegar sin hacer una música escapista, de fácil adhesión mental. También fue fabuloso terminarlo, porque era como matar a la gallina de los huevos de oro. Pero eso es una muestra más de que "tengo un contrato conmigo y lo voy a respetar”, como dice Larralde. Y lo de Almafuerte, para mí, es lo mejor que hice hasta ahora. Si no fuese así, no lo haría."

                ¿Volverías a formar...

                (Interrumpe.) No.

                ... V8 o Hermética?

                "No. Lo que hice, ya está. ¿Qué voy a hacer, lo que hizo Miguel Cantilo y todos ésos, volver a robar con lo que hicieron hace veinte años? Siempre voy para adelante. A menos que me hagan lo que le hicieron a Namuncurá, de secuestrarles los hijos para que se rindan. "

                Esperemos que los fans no sean tan extremistas...

                Los fans no, los productores (risas).

                ¿Es verdad que te ofrecieron 300 mil pesos para que volvieras con V8?

                "Sí, algo así, pero no me importa. A mí la plata no me interesa."

                ¿Creés que tu música evolucionó?

                "NO, para nada. (Se ríe.) Soy un desastre. Lucho mucho para no robarme a mí mismo, porque las melodías que uno inventa siempre tienden a repetirse. Me sacrifico mucho por tratar de hacer mejores cosas y que lleguen a más gente, pero sólo porque a esa gente le gusten y no por demagogia."

                ¿No te limita ser "un contrario a todo "?

                "Sí. Por supuesto, pero qué más da... (Pone voz aflautada) "que me llamen el bala perdida” (risas).

                En el ambiente rockero tenés fama de tirano. ¿Lo sos?

                "Pienso que es la respuesta que da el perdedor, el que no tiene el don de la expresión. El perdedor siempre se descarga con el que más empuje tiene. No me considero dictador, aunque si yo quiero hacer esto, es lo que quiero hacer, nadie va a venir a cambiarme la estantería. Nadie va a venir a decirme: (imperativo) "Vos tenés hambre". No, loco, yo tengo hambre cuando lo tengo, no cuando vos querés. La envidia envuelve al que tiene un poco de éxito, al que hizo lo que quiso. Porque no creo que el exitoso sea el que tiene, el que gana, sino el que hace lo que quiere. Para mí, esa es la solución de este mundo: que cada cual ocupe el lugar que realmente siente en su corazón. (Recita "Si no, se vive de balde. Porque morir, cualquiera muere, y no es razón para amargarse. Pero haber vivido al pedo, es peor, si no le erro, que tener rabia y callarse".

                También se dice que sos muy cascarrabias, de calentarte mucho.

                "No, para nada. Soy un jodón. Me gusta mucho hacer reír a la gente. Soy un payasón, y si me escabio, peor. Creo que desgasto mucho mi voz y mi energía tratando de mostrarles a todos que no soy así. Los que dicen eso saben que nunca voy a poder estar otra vez con ellos y me deben tanto que no podrían pagarlo, entonces prefieren estar distanciados Todos saben dónde está mi casa. Podrían venir a decírmelo a mí, pero prefieren decirlo en una revista o una radio. "

                Hay chicos para los que sos una especie de semidiós.

                "Para algunos soy puntudo y para otros soy mocho. Para algunos sobro y para otros falto. Son definiciones de José Larralde, que es el más grande que hay, y sé que hay muchos que están esperando que se muera para hacerle el monumento de cobre en una plaza. Pero mientras estás vivo, hay una tendencia a vomitarte, escupirte, matarte, y si pueden pisar a tus hijos, mejor.
                Respecto de los pibes, voy personalmente hacia ellos y trato de desmitificarme, porque es muy difícil que a través de algún medio de comunicación los pibes puedan ver cómo uno es en realidad."

                Ratacruel.galeon.com ( Revista La maga, 28 de enero de 1998)

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                  • 3689

                  #9
                  Ricardo Iorio: Sí, aunque cuando dije eso, yo estaba inspirado en las profecías mayas que dicen que en el 2002 se terminaba el mundo, y que el fin del mundo no es el fin de la vida. La destrucción no significa que se va a acabar la vida en el planeta, sino la destrucción de esta manera de observar la existencia. Lo mío es lo que yo quiero y lo que soy. Yo vivo en el medio de campo donde vivió el poeta Almafuerte, y no en Escobar ni en la casa del Puma Rodríguez en Miami. Nadie me va a venir a decir a mi: “¡Señor, corte el pasto!”, “¡Señor, usted tiene hambre!”… No, no, no… Yo voy a tener hambre cuando sienta hambre. Y voy a cortar el pasto cuando quiera.

                  Su Historia



                  Nació en el Hospital Carrillo de Ciudadela el 25 de junio de 1962 y crecio en la zona sur de Caseros, donde hoy se encuentra el barrio Carlos Gardel, Provincia de Buenos Aires.
                  Fue segundo hijo del matrimonio muy joven de escasos recursos, y desde su infancia manifestó su rebeldía a toda imposición autoritaria, también sus estudios primarios dieron muestra de su desinterés y despreocupación y la etapa de la secundaria la vivió como una interminable pesadilla en la cual sus continuas manifestaciones de insurrección y desgano motivaron su paso por varios establecimientos educativos, siempre de en señanza industrial. Por el año ´75, Ricardo tenia 12 años y ya escuchaba a grupos como El Reloj y Manal.

                  Una de sus primeras presentaciones tocando en vivo fue en un colegio de Caseros al cual concurría en horas nocturnas. El grupo se presentó bajo el nombre de Alarma. La directora del colegio intentó frenar la actuación luego de escucharlos tocar esa "música violenta". Integró, mas tarde, una banda que se denominó Comunión Humana (junto a Ricardo ''Chofa'' Moreno). Al poco tiempo, él y el "Chofa" se abrirían del grupo para dar lugar a lo que sería la primera formación de V8, la banda precursora del heavy metal en nuestro pais.

                  Tras insistentes pedidos finalmente, en junio del ´78 llega a sus manos el primer bajo, un Faim Jazz Bass de color blanco, regalado por sus padres en ocasión de su cumpleaños. Su interés por la musica despertó a temprana edad, siendo entonces demorado por un impulso predador de todo aquello que lo rodeaba, luego alentado al desarrollar todo su potencial de rebeldía, causa fundamental en esta historia, puesto que el reniegue de Iorio fue bastíon sobre el cual se afirmo la obra de V8.

                  Luego de la separación de V8, Iorio armó Hermética (era la primer banda de alguno de los ex V8 que salía a ruedo -si bien Horcas se había formado poco antes, Hermetica debutó primero-) Marcelo Tommy era el manager del cuarteto en aquellos días. Después de V8, Ricardo Iorio habia declarado "que no pensaba grabar más", refiriéndose a las desfavorables condiciones en que siempre lo había hecho. No quería volver a hacerlo mal. Esto provocó una reaccion del responsable de "Rebelión Rock" quien había interpretado que la banda no quería grabar más profesionalmente, y al despreciar su propuesta se había "vendido". Lejos de esta polémica estéril, en mayo, tras las consabidas negociaciones, se firmó el contrato. En el mismo se especificaba que el sello se haría cargo de la producción de los shows, Hermética quedo dividida en dos bandas e ideologías diferentes: Por un lado, Ricardo Iorio formó Almafuerte junto con Claudio Marciello en guitarra (quien es considerado hoy como uno de los mejores guitarristas del pais, este cuenta con una trayectoria importante en bandas como El Reloj y Tronador, banda que tocara alguna vez de soporte con Hermetica) y Claudio Cardacci en batería (en un principio y momentaneamente se encontraba Juan ''Locomotora'' Espósito de El Reloj asistiendolos con la bateria, aguardando a la llegada de un batero. Al poco tiempo entra Claudio Cardacci, ex A.N.I.M.A.L, y se hace cargo de la bateria). Por otro lado, Claudio O'Connor, Antonio Romano y Claudio Strunz, junto con el bajista Karlos Cuadrado formaron Malón.

                  Durante 1997 Almafuerte sigue tocando por Capital y en el Gran Buenos Aires, en el verano se presento en la costa y luego siguió tocando en donde lo hacia habitualmente. En marzo sale una versión moderna del tema de Hermética "Gil Trabajador", que luego formaría parte del disco Iorio-Flavio. El tema fue tocado en casi todos los recitales que se llevaron acabo. Luego se edita el famoso y esperado disco folklórico con Flavio, titulado "Peso argento", el que trae once temas, de los cuales la mayoría son folklóricos, y cuenta con músicos invitados.....

                  COCINERO

                  Esta es la luz de cristo

                  Comentario

                  • SAMUEL
                    TÎo PâSTãFLöRÄ
                    • 27-08-2003
                    • 3689

                    #10
                    Desde hace un tiempo Ricardo Iorio viene causando conmoción y estupor en la opinión pública y en el ambiente rockero. Pero no lo hace a partir de un excelente disco o de una nueva formación heavy metal. Utiliza para ello discursos tristemente célebres, lesivos hacia la comunidad judía argentina y reivindica a personajes lamentables.
                    Iorio es hecho noticiable desde marzo de 2000, cuando fue citado por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), a partir de las declaraciones formuladas a la revista Rolling Stone: “Si vos no sos judío no me vengas a cantar el ‘Hava Naguila’ en la fiesta judía. Y si vos sos judío, no me vengas a cantar el Himno, la concha de tu madre”. Luego de estos dichos, Iorio fue acusado por el INADI por presunta violación a la Ley Nacional contra la Discriminación y, en una actitud cobarde, el “titán del heavy metal” se refugió en la cobertura legal de su manager, Marcelo Caputo, quien aseguró que el bajista “nunca quiso ofender a los judíos.
                    Y para que quede más clara la postura de Iorio sería bueno citar su pensamiento, cuando manifiesta que se mueve en un ambiente de todas las religiones y se define como un perro cristiano: perro porque va atrás de su amo, que es el Señor”.
                    Tras el fallo que un año atrás dictó la inocencia del líder de Almafuerte por discriminación, cabe señalar que hoy más que nunca se refuerzan y toman un carácter contundente los argumentos del titular del INADI, Victor Ramos, quién el año pasado fundamentó la denuncia al señalar que “no nos interesa ganarle la batalla judicial a Iorio, hay que ganarle la batalla cultural, porque Iorio es un líder juvenil, que tiene una gran influencia en sectores de nuestra población”
                    Ramos, de alguna manera, presagió los nuevos exabruptos del chauvinista y ex líder de Hermética, quien este año rompió el silencio para dejar claro que él no tiene ninguna aversión contra del pueblo judío. Así lo hizo en una entrevista concedida al suplemento “Sí” de Clarín, el 10 de agosto. Durante la charla con José Bellas, el emblema del heavy nacional se refirió al último trabajo de Almafuerte “Piedra Libre”, disco que tiene un tema “Cumpliendo mi destino”, dedicado al carapintada Mohamed Alí Seineldín. La estrofa alusiva dice así: “Guardo de un hombre grande/ guerrero nacional que hoy tienen preso/ Puede haber caballo verde/ más no uno de ellos honesto”. Esta estrofa encierra una frase atribuída al militar que encabezara dos alzamientos entre 1988 y 1990: “Es más fácil encontrar un caballo verde que un judío honesto”.
                    Pero ante semejante simpatía y adhesión ideológica hacia Seineldín, Iorio una vez más se desentiende por un lado cuando dice en el reportaje que “ya aclaré que no tengo ninguna animadversión contra ese pueblo, ni contra ningún otro. Sólo contra los mentidores. Esta canción no dice la palabra judío y no conozco la frase”. Por otro lado, cuando le preguntan por qué reivindica a un militar facista y golpista como Seineldín, contesta que “lo que más me agrada es saber que allegados a Seineldín sepan que un artista pudo decir sus decires”. O lo que es peor aún “dicen que reivindico a un militar fascista. ¿qué quieren que sea un militar? ¿Apicultor? Me remito a lo que dice la canción: Son verdades por intuición”(sic).
                    Ante semejantes mensajes de odio, confrontación y racismo por parte del nazionalista del rock pesado, cabe preguntarse varias cuestiones: &#191or qué sigue grabando canciones junto a León Gieco?, &#191or qué años atrás recitó un poema para las Madres de Plaza de Mayo (cuyos hijos fueron secuestrados por uniformados como Seineldín)?, ¿utiliza la polémica para promocionar sus discos? Sería muy triste. Aunque si hacemos un repaso desde la separación de Hermética hasta hoy, se pueden rastrear sus delirios de superioridad sobre el resto del grupo. Quizá realmente crea que pertenece a una raza superior.

                    fuente: http://www.revistasudestada.com.ar/w...id_article=257

                    COCINERO

                    Esta es la luz de cristo

                    Comentario

                    • SAMUEL
                      TÎo PâSTãFLöRÄ
                      • 27-08-2003
                      • 3689

                      #11
                      Es un personaje contradictorio en el ambiente rockero argentino. Están quienes lo tildan de tirano, lo acusan de buscar pelea todo el tiempo o directamente miran para otro lado cuando aparece con su cresta y sus palabras fuertes, Otros lo siguen con devoción desde que era un adolescente que tocaba el bajo en V8, uno de los grupos fundacionales del metal de estos pagos. Todos -quienes lo aman y quienes lo odian- se sorprenderían al ver a un Ricardo Iorio cariñoso con sus dos hijas ("yo hago nenas" de nueve y un año y medio. Para ellas no tiene más que dulzura, que le sale de adentro así tenga que cortar una frase de lo más dura.

                      Almafuerte, el grupo metálico que lidera Iorio, acaba de publicar su primer álbum en directo, En vida. Además de ternas de la banda, el disco incluye dos nuevos y algunos de V8, Hermética y Iorio-Flavio, tres proyectos por los que pasó el líder del trío que completan Claudio Marciello (guitarra) y Walter Martínez (batería). Parece casi un balance, aunque Iorio crea que es demasiado pronto para algo así. "Como considero que tengo mas para hacer. No quiero hacer balances, todavía. La particularidad del disco es que la gente grita ‘Argentina' en un concierto de un grupo metalero. Lo que me interesaba mostrar es el sentimiento de cariño que hay por el terruño de uno a la gente que no entiende de metal o que considera que es de menor capacidad intelectual", dice con una sonrisa.



                      En otra &#233oca hubiera sido impensable que hicieras un disco con un Cadillac (Peso argento, con Flavio Cianciarullo) o que participaras de un tenia de León Gieco (El embudo, incluido en Orozco).



                      Sí, odiaba a los Cadillacs. Lo que pasa es que, hace diez años, Flavio tenía otro tipo de enfoque en sus letras. Con el tiempo, fui dándome cuenta de que temas como Mal bicho o Matador, inclusive, tenían más relación con mis letras. Eso nos acercó. Y para mí fue una satisfacción que León Gieco me haya invitado a cantar o que para el día de Año Nuevo me deje un saludo por teléfono. Eso es muy emocionante, porque de chiquito, León fue el primer referente que tuve dentro del rock nacional. Es la persona que nunca cambió. El que siempre apuntó hacia un lado.



                      ¿Y vos? ¿Sos el mismo que tocaba en V8?



                      Soy peor (risas). No hay cambio, hay maneras diferentes de ver las cosas. La esencia de uno no cambia nunca: el que es boludo seguirá siendo boludo.



                      ¿Menos prejuicioso que antes, tal vez?



                      La perdurabilidad es lo que le da a un creador el reconocimiento. Y bueno, uno insistió tanto que de última se arrimó el loco Flavio, cosa que para mí fue muy positiva. Porque él es un tipo con un gran caudal de éxito y me enorgullece que haya optado por mí para hacer un disco. Y ayer tuve la feliz noticia de que vamos a hacer otro (se le ilumina la cara).



                      ¿Tendrá la misma línea que Peso argento?



                      Vamos a hacerlo mas tanguero. Va a ser con Pablo Ziegler, el pianista de Piazzolla, Flavio en contrabajo, el guitarrista de Almafuerte, y yo en voces. Estarnos esperando que Ziegler vuelva de grabar en Europa y empezaremos en marzo, tal vez. Estoy contentísimo. E incluí Mal bicho en el disco de Almafuerte, porque tiene relación con todo lo que he escrito antes. Siempre escribí en contra de la represión al inocente. A pesar de eso, no he sido citado para el concierto de las Madres de Plaza de Mayo... Lo que pasa es que quizá la propuesta está tan en el ostracismo que no llega a algunos de los que tiene que llegar.



                      ¿El ostracismo es tuyo o del metal como género?



                      Mío, porque yo opté por este género.



                      Pero en el disco con Flavio es difícil hablar de ostracismo: hay una apertura que va del folclore al metal.



                      Es verdad. Igualmente, todas las letras apuntan a lo que siempre apunté. Miren, todos tenemos, cada día, la posibilidad de cambiar este rumbo desquiciado, esta mierda. De ese tipo de planteos habla mi estupidez.



                      ¿Por qué decís "mi estupidez"?



                      Porque yo veo Telemúsica y hay tanta gente exitosa y con tanto dinero y me doy cuenta de que nadie dijo que la vida es justa, de que el equivocado soy yo. Soy un contrario a todo, un solo.



                      Hay quienes te acusan de intolerante respecto de los demás músicos. ¿Cambiaste en eso?



                      No, mi intolerancia sigue intacta (risas). Sigo detestando a los mismos que antes. El cantor es el que canta las cuarenta, el otro es un ladrón. No me interesa el arte como expresión de escapismo, me interesa como documentación inmediata de los hechos que acontecen. Creo que todo lo que sabemos sobre nuestros antepasados es gracias a los artistas que documentaron ese momento, no a los que le brindaron escapismo ala masa para su propio beneficio. Esos no quedaron en la historia, son nada más que unos modelos de falsos ganadores.



                      Vos documentás el presente inmediato desde tu punto de vista, pero el género que elegiste no vende lo que Luis Miguel ¿No hay una especie de contradicción?



                      No, porque creo que es absolutamente justo que tenga que ser con el metal. Es mi destino. Aparte, no se puede documentar cosas crudas, reales, con una música tropical, de saltimbanquis bailarines. A mí me hace muy bien despertarme y saber que mi grupo se llama Almafuerte, y que mi música les llega a los que tiene que llegarle.



                      ¿A todos los que tiene que llegarle? Antes decías que no les llegó a las Madres...



                      Al que no le llegó, es porque todavía no advirtió lo que esta música emite. Ya le va a llegar. Aparte, considero que el género que yo opté por expresar es el que más encaja con la realidad.



                      V8, Hermética y después



                      El patio de los Iorio está lleno de canteros con flores, pajaritos y botellas de cerveza vacías. En la terraza se seca una tanda de lavado de ropa negra, casi un uniforme que el músico viste con placer. Ricardo asegura que luce con orgullo una bermuda con el logo de V8.



                      ¿Cómo ves, en retrospectiva, tus trabajos con V8, Hermética y Almafuerte?



                      Para mí, es todo una misma cosa. Me siento un denominador común de esos tres grupos. Respecto de las personas que formaban parte de los proyectos anteriores... Todo termina mal conmigo, porque, como dije antes, soy contrario a todo. No me gustan las agachadas, soy así. Lo de V8 fue muy bueno. Invertí muchísimo dinero, que era el que podría haber hecho que hoy estuviésemos mejor.



                      Con el primer disco perdiste mucho dinero.



                      No perdí, invertí. Invertí en poder expresar lo que yo quería, porque nadie daba dos pesos por eso. Y hasta el día de hoy siguen editándose obras que hice cuando tenía 18 años. V8 fue un momento muy bueno, y visto desde ahora también era triste, porque yo invertía mucho y mi familia no me apoyaba. No vengo de familia de músicos, soy el hijo de un verdulero.



                      ¿Y con Hermética?



                      También fue bueno. Lo hice inmediatamente después de V8 como para mostrarme a mí mismo que yo podía. De la nada, en siete años llegamos a ser el mejor grupo que hubo acá de este género, que pudo llegar sin hacer una música escapista, de fácil adhesión mental. También fue fabuloso terminarlo, porque era como matar a la gallina de los huevos de oro. Pero eso es una muestra más de que "tengo un contrato conmigo y lo voy a respetar”, como dice Larralde. Y lo de Almafuerte, para mí, es lo mejor que hice hasta ahora. Si no fuese así, no lo haría.



                      ¿Volverías a formar...



                      (Interrumpe.) No.



                      ... V8 o Hermética?



                      No. Lo que hice, ya está. ¿Qué voy a hacer, lo que hizo Miguel Cantilo y todos ésos, volver a robar con lo que hicieron hace veinte años? Siempre voy para adelante. A menos que me hagan lo que le hicieron a Namuncurá, de secuestrarles los hijos para que se rindan.



                      Esperemos que los fans no sean tan extremistas...



                      Los fans no, los productores (risas).



                      ¿Es verdad que te ofrecieron 300 mil pesos para que volvieras con V8?



                      Sí, algo así, pero no me importa. A mí la plata no me interesa.



                      ¿Creés que tu música evolucionó?



                      NO, para nada. (Se ríe.) Soy un desastre. Lucho mucho para no robarme a mí mismo, porque las melodías que uno inventa siempre tienden a repetirse. Me sacrifico mucho por tratar de hacer mejores cosas y que lleguen a más gente, pero sólo porque a esa gente le gusten y no por demagogia.



                      ¿No te limita ser "un contrario a todo "?



                      Sí. Por supuesto, pero qué más da... (Pone voz aflautada) "que me llamen el bala perdida” (risas).



                      En el ambiente rockero tenés fama de tirano. ¿Lo sos?



                      Pienso que es la respuesta que da el perdedor, el que no tiene el don de la expresión. El perdedor siempre se descarga con el que más empuje tiene. No me considero dictador, aunque si yo quiero hacer esto, es lo que quiero hacer, nadie va a venir a cambiarme la estantería. Nadie va a venir a decirme: (imperativo) "Vos tenés hambre". No, loco, yo tengo hambre cuando lo tengo, no cuando vos querés. La envidia envuelve al que tiene un poco de éxito, al que hizo lo que quiso. Porque no creo que el exitoso sea el que tiene, el que gana, sino el que hace lo que quiere. Para mí, esa es la solución de este mundo: que cada cual ocupe el lugar que realmente siente en su corazón. (Recita "Si no, se vive de balde. Porque morir, cualquiera muere, y no es razón para amargarse. Pero haber vivido al pedo, es peor, si no le erro, que tener rabia y callarse".



                      También se dice que sos muy cascarrabias, de calentarte mucho.



                      No, para nada. Soy un jodón. Me gusta mucho hacer reír a la gente. Soy un payasón, y si me escabio, peor. Creo que desgasto mucho mi voz y mi energía tratando de mostrarles a todos que no soy así. Los que dicen eso saben que nunca voy a poder estar otra vez con ellos y me deben tanto que no podrían pagarlo, entonces prefieren estar distanciados Todos saben dónde está mi casa. Podrían venir a decírmelo a mí, pero prefieren decirlo en una revista o una radio.



                      Hay chicos para los que sos una especie de semidiós.



                      Para algunos soy puntudo y para otros soy mocho. Para algunos sobro y para otros falto. Son definiciones de José Larralde, que es el más grande que hay, y sé que hay muchos que están esperando que se muera para hacerle el monumento de cobre en una plaza. Pero mientras estás vivo, hay una tendencia a vomitarte, escupirte, matarte, y si pueden pisar a tus hijos, mejor.

                      Respecto de los pibes, voy personalmente hacia ellos y trato de desmitificarme, porque es muy difícil que a través de algún medio de comunicación los pibes puedan ver cómo uno es en realidad.



                      El hijo de un verdulero



                      Antes decías que sos el hijo de un verdulero. ¿Cómo fue tu historia antes de la música?



                      Crecí con mucho rigor, fui siempre muy forzado al trabajo familiar. Hemos llegado a tener muchísimo dinero, que fue el que invertí en expresarme. Y eso era contrario a las creencias de mi familia. Ahora me encuentro con mi papá y llora: "Hijo, vos triunfaste pese a todas nuestras contras. Tendríamos que haberte mandado a estudiar". Y yo le digo: "No, papá, si vos me hubieses mandado a estudiar, yo sería Fito Páez" (risas). Estoy orgulloso de cómo me forjó el destino. Mi viejo tiene 57 años, y a los 16 se casó con mi madre, una negra, una india, y eso le trajo muchos problemas: yo soy Iorio porque nací de la raza de mi padre, mis hermanos no hubiesen podido ser lo que soy yo, porque eran unos negros a los que cualquier Grinbank les hubiese pegado una patada en la boca. Será por eso que también me afano por expresar los derechos que merece el argentino originario.

                      Con mi viejo éramos paperos del Abasto. Tuvimos lavadero de papas, puesto en el Central, hasta que se acabó el negocio.



                      ¿Qué hiciste entonces?



                      Vendí ajos en la calle, trabajé de empleado de verdulería y en los camiones. Junté cartones en Cabildo, llenaba toda mi casa y una vez por semana iba a venderlos a Avellaneda. Y los vecinos me denunciaban porque iba a traer ratas... Porque no les gusta ver un pobre en el barrio.



                      ¿Cuánto hace que te casaste?



                      Doce años. Mis padres le daban tres meses de vida a mi matrimonio. Me dijeron: "Loco, cortala, no vas a arruinarle la vida a esa pobre chica”. Y somos felices, a nuestra manera. No quiere decir que no nos agarremos de los pelos ni que no nos mordamos las carnes. Qué sé yo... Tirano sería aquel que disfraza de heavies a los chicos y los saca así a la calle. A mi nenita le gustan las Spice Girls, Roxette. Y he llegado a la conclusión de que si alguna quiere hacer música, tiene que hacer la de ella, no la mía. No quiero condenarlas a ellas a vivir el tormento de mi existencia.



                      ¿Te sentís atormentado?



                      Soy feliz con lo que hago, pero es tormentoso ir a tocar a Cutral-Có, que tres mil personas te amen, pero no puedan pagar la entrada porque no tienen poder adquisitivo, tiren el portón abajo y tenga que terminar pagando todo yo, negándole una pilcha, un juguete a mis hijas. Es un tormento, también. Pero es lo que elegí y soy feliz por haberlo llevado adelante. Me hago cargo y soy feliz con ese tormento.



                      ¿Masoquista?



                      Sí, pegame y llamame Omar (risas). Me ponen mal muchas cosas, por eso hablo de tormento. Me pone mal que nadie les dé bola a nuestros indígenas, que te prohíban sacar fotos de cómo viven los wichís para que acá nadie se entere. Me da bronca escuchar que hay médicos argentinos en Ruanda o tener que oír hablar del Holocausto judío todos los inviernos. ¿Porqué nadie habla del Holocausto mapuche o del Holocausto tehuelche? Son cosas muy duras. Y seguro que alguno va a decir: "Este es un nazi hijo de puta”. Yo no odio a los judíos, pero tampoco tengo porqué amarlos. Porque yo no soy más que nadie. Pero menos tampoco. Yo no soy Astiz, mi palo es la música. Inclusive, no es Che Guevara mi palo. No me cabe, loco. ¿Qué quieren que les diga? ¿Tengo que matarme? Si el Che estuviese vivo, podría ser. Me cabe Ernesto Sábato, no el Che Guevara. Mi historia es querer a mi Nación y luchar por ella, por eso toco acá. A mí me han ofrecido ir a México, pero mi historia está acá. La otra vez, José Larralde me decía que le ofrecieron 300 mil dólares para ir a Alemania a hacer seis conciertos en universidades. Y contestó: "¿A qué voy a ir yo ahí? ¿A hacer la de gaucho turístico? Si nadie va a entender lo que yo digo". Uno canta para el que quiere y con palabras simples, que son las que el pueblo comprende.



                      ¿En qué barrio te criaste?



                      En Caseros, en Villa Pineral, el barrio de Sopapita. Era bravo, tuvimos que venir a vivir en la Capital por los robos que había. Generalmente, el que no se sacrifica por tener algo, ve que uno tiene una moto y dice: "Este hijo de puta tiene guita". No piensa en todo el sacrificio que a vos te costó tenerla.



                      Flavio decía en una nota que vos siempre ibas a menos respecto de tus conocimientos y tu cultura.



                      Voy a menos porque mi cultura y mi educación me la forjé yo mismo. En la escuela siempre fui un paria. Maestras como las que imita Gasalla me mandaban a hacerme electroencefalogramas, a hacer foniatría. Es más, hasta me mandaron a un colegio de mogólicos. El director le dijo a mi mamá: "No, señora, este pibe puede ser vago, un atorrante, pero no es mogólico. ¿No ve los chicos que están acá?”. Toda mi escuela primaria y parte de la secundaria fue así. La secundaría la terminé en un industrial, soy maestro mayor de obras. Terminé cuando me concienticé de que tenía que hacerlo. Para darle una satisfacción a mis padres. Mientras tanto fui un desastre: cambié unos veinte colegios, iba a la escuela a hacer mal.



                      ¿Por qué a hacer mal?



                      Porque iba a ocupar un puesto que merecían otros, y yo que tenía la oportunidad no la aprovechaba. Me llevaba todas las materias y pensaba todo el tiempo en hacer descontroles o hacer reír a los demás. Y no hacía lo que debía, que era estudiar.



                      Fútbol y religión



                      Por una vez, Ricardo Iorio no luce una remera negra. A cambio, se puso los colores de su cuadro, Racing. "Amo el fútbol -explica-. Lo jugué mucho, pero ahora corro el colectivo y escupo los bofes. En la banda tenemos mucho entrenamiento físico, entrenamos mucho más que un jugador de fútbol haciendo esta música."



                      ¿Qué clase de hincha de Racing sos? ¿De los que sufren en la cancha?



                      No, soy de los felices. Apoyo a Racing porque siento que es como yo: tengo la mejor hinchada, pero no gano ningún campeonato.



                      ¿Qué sería ganar un campeonato?



                      Tener un grupo que dure veinte años.



                      ¿Creés en alguna religión?



                      Más que nada, creo en las compilaciones de Alan Kardec, en la Fraternidad Espírita Argentina, que fue fundada en 1946, y en la Escuela Científica Basilio, aunque nunca fui adepto a eso. Lo que pasa es que leí, analicé. Cuando tuve neuronas, las utilicé para leer, para aprender: eso es lo que les aconsejo a muchos que no le encuentran un sentido a la vida.



                      ¿Cuál es el sentido de tu vida?



                      Hacer esto, mostrarme como un referente. No como un ejemplo, como un referente. Cosa que yo no tuve cuando era pibe. Una vez, iba de la mano de mi mamá y pasó un muchacho de pelo largo en una moto, con una guitarra, y yo dije: “Cuando sea grande voy a ser como ése". Todos me decían que estaba loco. Los padres y hermanos de mis novias de la adolescencia se burlaban de mí. “Iluso, se cree que va a ser alguien con la música". Entonces, cuando veo algún cartel de Almafuerte pegado por Caseros, me siento orgulloso. Y también de que vengan a verme los hijos de las chicas que iban conmigo a la primaria, ésas que levantaban la mano y decían: "Señorita, mire lo que está haciendo Iorio, está dibujando una guitarra", para que las maestras me tiraran la oreja y me trataran de idiota. Cuando vienen los pibes y me dicen: "Mi mamá iba con vos a segundo grado", les contesto: "Andá y decile que estoy peor que antes (risas). Y que soy quien quise ser”.

                      COCINERO

                      Esta es la luz de cristo

                      Comentario

                      • SAMUEL
                        TÎo PâSTãFLöRÄ
                        • 27-08-2003
                        • 3689

                        #12
                        Es un personaje contradictorio en el ambiente rockero argentino. Están quienes lo tildan de tirano, lo acusan de buscar pelea todo el tiempo o directamente miran para otro lado cuando aparece con su cresta y sus palabras fuertes, Otros lo siguen con devoción desde que era un adolescente que tocaba el bajo en V8, uno de los grupos fundacionales del metal de estos pagos. Todos -quienes lo aman y quienes lo odian- se sorprenderían al ver a un Ricardo Iorio cariñoso con sus dos hijas ("yo hago nenas" de nueve y un año y medio. Para ellas no tiene más que dulzura, que le sale de adentro así tenga que cortar una frase de lo más dura.
                        Almafuerte, el grupo metálico que lidera Iorio, acaba de publicar su primer álbum en directo, En vida. Además de ternas de la banda, el disco incluye dos nuevos y algunos de V8, Hermética y Iorio-Flavio, tres proyectos por los que pasó el líder del trío que completan Claudio Marciello (guitarra) y Walter Martínez (batería). Parece casi un balance, aunque Iorio crea que es demasiado pronto para algo así. "Como considero que tengo mas para hacer. No quiero hacer balances, todavía. La particularidad del disco es que la gente grita ‘Argentina' en un concierto de un grupo metalero. Lo que me interesaba mostrar es el sentimiento de cariño que hay por el terruño de uno a la gente que no entiende de metal o que considera que es de menor capacidad intelectual", dice con una sonrisa.


                        En otra &#233oca hubiera sido impensable que hicieras un disco con un Cadillac (Peso argento, con Flavio Cianciarullo) o que participaras de un tenia de León Gieco (El embudo, incluido en Orozco).

                        Sí, odiaba a los Cadillacs. Lo que pasa es que, hace diez años, Flavio tenía otro tipo de enfoque en sus letras. Con el tiempo, fui dándome cuenta de que temas como Mal bicho o Matador, inclusive, tenían más relación con mis letras. Eso nos acercó. Y para mí fue una satisfacción que León Gieco me haya invitado a cantar o que para el día de Año Nuevo me deje un saludo por teléfono. Eso es muy emocionante, porque de chiquito, León fue el primer referente que tuve dentro del rock nacional. Es la persona que nunca cambió. El que siempre apuntó hacia un lado.

                        ¿Y vos? ¿Sos el mismo que tocaba en V8?

                        Soy peor (risas). No hay cambio, hay maneras diferentes de ver las cosas. La esencia de uno no cambia nunca: el que es boludo seguirá siendo boludo.

                        ¿Menos prejuicioso que antes, tal vez?

                        La perdurabilidad es lo que le da a un creador el reconocimiento. Y bueno, uno insistió tanto que de última se arrimó el loco Flavio, cosa que para mí fue muy positiva. Porque él es un tipo con un gran caudal de éxito y me enorgullece que haya optado por mí para hacer un disco. Y ayer tuve la feliz noticia de que vamos a hacer otro (se le ilumina la cara).

                        ¿Tendrá la misma línea que Peso argento?

                        Vamos a hacerlo mas tanguero. Va a ser con Pablo Ziegler, el pianista de Piazzolla, Flavio en contrabajo, el guitarrista de Almafuerte, y yo en voces. Estarnos esperando que Ziegler vuelva de grabar en Europa y empezaremos en marzo, tal vez. Estoy contentísimo. E incluí Mal bicho en el disco de Almafuerte, porque tiene relación con todo lo que he escrito antes. Siempre escribí en contra de la represión al inocente. A pesar de eso, no he sido citado para el concierto de las Madres de Plaza de Mayo... Lo que pasa es que quizá la propuesta está tan en el ostracismo que no llega a algunos de los que tiene que llegar.

                        ¿El ostracismo es tuyo o del metal como género?

                        Mío, porque yo opté por este género.

                        Pero en el disco con Flavio es difícil hablar de ostracismo: hay una apertura que va del folclore al metal.

                        Es verdad. Igualmente, todas las letras apuntan a lo que siempre apunté. Miren, todos tenemos, cada día, la posibilidad de cambiar este rumbo desquiciado, esta mierda. De ese tipo de planteos habla mi estupidez.

                        ¿Por qué decís "mi estupidez"?

                        Porque yo veo Telemúsica y hay tanta gente exitosa y con tanto dinero y me doy cuenta de que nadie dijo que la vida es justa, de que el equivocado soy yo. Soy un contrario a todo, un solo.

                        Hay quienes te acusan de intolerante respecto de los demás músicos. ¿Cambiaste en eso?

                        No, mi intolerancia sigue intacta (risas). Sigo detestando a los mismos que antes. El cantor es el que canta las cuarenta, el otro es un ladrón. No me interesa el arte como expresión de escapismo, me interesa como documentación inmediata de los hechos que acontecen. Creo que todo lo que sabemos sobre nuestros antepasados es gracias a los artistas que documentaron ese momento, no a los que le brindaron escapismo ala masa para su propio beneficio. Esos no quedaron en la historia, son nada más que unos modelos de falsos ganadores.

                        Vos documentás el presente inmediato desde tu punto de vista, pero el género que elegiste no vende lo que Luis Miguel ¿No hay una especie de contradicción?

                        No, porque creo que es absolutamente justo que tenga que ser con el metal. Es mi destino. Aparte, no se puede documentar cosas crudas, reales, con una música tropical, de saltimbanquis bailarines. A mí me hace muy bien despertarme y saber que mi grupo se llama Almafuerte, y que mi música les llega a los que tiene que llegarle.

                        ¿A todos los que tiene que llegarle? Antes decías que no les llegó a las Madres...

                        Al que no le llegó, es porque todavía no advirtió lo que esta música emite. Ya le va a llegar. Aparte, considero que el género que yo opté por expresar es el que más encaja con la realidad.


                        V8, Hermética y después

                        El patio de los Iorio está lleno de canteros con flores, pajaritos y botellas de cerveza vacías. En la terraza se seca una tanda de lavado de ropa negra, casi un uniforme que el músico viste con placer. Ricardo asegura que luce con orgullo una bermuda con el logo de V8.

                        ¿Cómo ves, en retrospectiva, tus trabajos con V8, Hermética y Almafuerte?

                        Para mí, es todo una misma cosa. Me siento un denominador común de esos tres grupos. Respecto de las personas que formaban parte de los proyectos anteriores... Todo termina mal conmigo, porque, como dije antes, soy contrario a todo. No me gustan las agachadas, soy así. Lo de V8 fue muy bueno. Invertí muchísimo dinero, que era el que podría haber hecho que hoy estuviésemos mejor.

                        Con el primer disco perdiste mucho dinero.

                        No perdí, invertí. Invertí en poder expresar lo que yo quería, porque nadie daba dos pesos por eso. Y hasta el día de hoy siguen editándose obras que hice cuando tenía 18 años. V8 fue un momento muy bueno, y visto desde ahora también era triste, porque yo invertía mucho y mi familia no me apoyaba. No vengo de familia de músicos, soy el hijo de un verdulero.

                        ¿Y con Hermética?

                        También fue bueno. Lo hice inmediatamente después de V8 como para mostrarme a mí mismo que yo podía. De la nada, en siete años llegamos a ser el mejor grupo que hubo acá de este género, que pudo llegar sin hacer una música escapista, de fácil adhesión mental. También fue fabuloso terminarlo, porque era como matar a la gallina de los huevos de oro. Pero eso es una muestra más de que "tengo un contrato conmigo y lo voy a respetar”, como dice Larralde. Y lo de Almafuerte, para mí, es lo mejor que hice hasta ahora. Si no fuese así, no lo haría.

                        ¿Volverías a formar...

                        (Interrumpe.) No.

                        ... V8 o Hermética?

                        No. Lo que hice, ya está. ¿Qué voy a hacer, lo que hizo Miguel Cantilo y todos ésos, volver a robar con lo que hicieron hace veinte años? Siempre voy para adelante. A menos que me hagan lo que le hicieron a Namuncurá, de secuestrarles los hijos para que se rindan.

                        Esperemos que los fans no sean tan extremistas...

                        Los fans no, los productores (risas).

                        ¿Es verdad que te ofrecieron 300 mil pesos para que volvieras con V8?

                        Sí, algo así, pero no me importa. A mí la plata no me interesa.

                        ¿Creés que tu música evolucionó?

                        NO, para nada. (Se ríe.) Soy un desastre. Lucho mucho para no robarme a mí mismo, porque las melodías que uno inventa siempre tienden a repetirse. Me sacrifico mucho por tratar de hacer mejores cosas y que lleguen a más gente, pero sólo porque a esa gente le gusten y no por demagogia.

                        ¿No te limita ser "un contrario a todo "?

                        Sí. Por supuesto, pero qué más da... (Pone voz aflautada) "que me llamen el bala perdida” (risas).

                        En el ambiente rockero tenés fama de tirano. ¿Lo sos?

                        Pienso que es la respuesta que da el perdedor, el que no tiene el don de la expresión. El perdedor siempre se descarga con el que más empuje tiene. No me considero dictador, aunque si yo quiero hacer esto, es lo que quiero hacer, nadie va a venir a cambiarme la estantería. Nadie va a venir a decirme: (imperativo) "Vos tenés hambre". No, loco, yo tengo hambre cuando lo tengo, no cuando vos querés. La envidia envuelve al que tiene un poco de éxito, al que hizo lo que quiso. Porque no creo que el exitoso sea el que tiene, el que gana, sino el que hace lo que quiere. Para mí, esa es la solución de este mundo: que cada cual ocupe el lugar que realmente siente en su corazón. (Recita "Si no, se vive de balde. Porque morir, cualquiera muere, y no es razón para amargarse. Pero haber vivido al pedo, es peor, si no le erro, que tener rabia y callarse".

                        También se dice que sos muy cascarrabias, de calentarte mucho.

                        No, para nada. Soy un jodón. Me gusta mucho hacer reír a la gente. Soy un payasón, y si me escabio, peor. Creo que desgasto mucho mi voz y mi energía tratando de mostrarles a todos que no soy así. Los que dicen eso saben que nunca voy a poder estar otra vez con ellos y me deben tanto que no podrían pagarlo, entonces prefieren estar distanciados Todos saben dónde está mi casa. Podrían venir a decírmelo a mí, pero prefieren decirlo en una revista o una radio.

                        Hay chicos para los que sos una especie de semidiós.

                        Para algunos soy puntudo y para otros soy mocho. Para algunos sobro y para otros falto. Son definiciones de José Larralde, que es el más grande que hay, y sé que hay muchos que están esperando que se muera para hacerle el monumento de cobre en una plaza. Pero mientras estás vivo, hay una tendencia a vomitarte, escupirte, matarte, y si pueden pisar a tus hijos, mejor.

                        Respecto de los pibes, voy personalmente hacia ellos y trato de desmitificarme, porque es muy difícil que a través de algún medio de comunicación los pibes puedan ver cómo uno es en realidad.


                        El hijo de un verdulero


                        Antes decías que sos el hijo de un verdulero. ¿Cómo fue tu historia antes de la música?

                        Crecí con mucho rigor, fui siempre muy forzado al trabajo familiar. Hemos llegado a tener muchísimo dinero, que fue el que invertí en expresarme. Y eso era contrario a las creencias de mi familia. Ahora me encuentro con mi papá y llora: "Hijo, vos triunfaste pese a todas nuestras contras. Tendríamos que haberte mandado a estudiar". Y yo le digo: "No, papá, si vos me hubieses mandado a estudiar, yo sería Fito Páez" (risas). Estoy orgulloso de cómo me forjó el destino. Mi viejo tiene 57 años, y a los 16 se casó con mi madre, una negra, una india, y eso le trajo muchos problemas: yo soy Iorio porque nací de la raza de mi padre, mis hermanos no hubiesen podido ser lo que soy yo, porque eran unos negros a los que cualquier Grinbank les hubiese pegado una patada en la boca. Será por eso que también me afano por expresar los derechos que merece el argentino originario.

                        Con mi viejo éramos paperos del Abasto. Tuvimos lavadero de papas, puesto en el Central, hasta que se acabó el negocio.

                        ¿Qué hiciste entonces?

                        Vendí ajos en la calle, trabajé de empleado de verdulería y en los camiones. Junté cartones en Cabildo, llenaba toda mi casa y una vez por semana iba a venderlos a Avellaneda. Y los vecinos me denunciaban porque iba a traer ratas... Porque no les gusta ver un pobre en el barrio.

                        ¿Cuánto hace que te casaste?

                        Doce años. Mis padres le daban tres meses de vida a mi matrimonio. Me dijeron: "Loco, cortala, no vas a arruinarle la vida a esa pobre chica”. Y somos felices, a nuestra manera. No quiere decir que no nos agarremos de los pelos ni que no nos mordamos las carnes. Qué sé yo... Tirano sería aquel que disfraza de heavies a los chicos y los saca así a la calle. A mi nenita le gustan las Spice Girls, Roxette. Y he llegado a la conclusión de que si alguna quiere hacer música, tiene que hacer la de ella, no la mía. No quiero condenarlas a ellas a vivir el tormento de mi existencia.

                        ¿Te sentís atormentado?

                        Soy feliz con lo que hago, pero es tormentoso ir a tocar a Cutral-Có, que tres mil personas te amen, pero no puedan pagar la entrada porque no tienen poder adquisitivo, tiren el portón abajo y tenga que terminar pagando todo yo, negándole una pilcha, un juguete a mis hijas. Es un tormento, también. Pero es lo que elegí y soy feliz por haberlo llevado adelante. Me hago cargo y soy feliz con ese tormento.

                        ¿Masoquista?

                        Sí, pegame y llamame Omar (risas). Me ponen mal muchas cosas, por eso hablo de tormento. Me pone mal que nadie les dé bola a nuestros indígenas, que te prohíban sacar fotos de cómo viven los wichís para que acá nadie se entere. Me da bronca escuchar que hay médicos argentinos en Ruanda o tener que oír hablar del Holocausto judío todos los inviernos. ¿Porqué nadie habla del Holocausto mapuche o del Holocausto tehuelche? Son cosas muy duras. Y seguro que alguno va a decir: "Este es un nazi hijo de puta”. Yo no odio a los judíos, pero tampoco tengo porqué amarlos. Porque yo no soy más que nadie. Pero menos tampoco. Yo no soy Astiz, mi palo es la música. Inclusive, no es Che Guevara mi palo. No me cabe, loco. ¿Qué quieren que les diga? ¿Tengo que matarme? Si el Che estuviese vivo, podría ser. Me cabe Ernesto Sábato, no el Che Guevara. Mi historia es querer a mi Nación y luchar por ella, por eso toco acá. A mí me han ofrecido ir a México, pero mi historia está acá. La otra vez, José Larralde me decía que le ofrecieron 300 mil dólares para ir a Alemania a hacer seis conciertos en universidades. Y contestó: "¿A qué voy a ir yo ahí? ¿A hacer la de gaucho turístico? Si nadie va a entender lo que yo digo". Uno canta para el que quiere y con palabras simples, que son las que el pueblo comprende.

                        ¿En qué barrio te criaste?

                        En Caseros, en Villa Pineral, el barrio de Sopapita. Era bravo, tuvimos que venir a vivir en la Capital por los robos que había. Generalmente, el que no se sacrifica por tener algo, ve que uno tiene una moto y dice: "Este hijo de puta tiene guita". No piensa en todo el sacrificio que a vos te costó tenerla.

                        Flavio decía en una nota que vos siempre ibas a menos respecto de tus conocimientos y tu cultura.

                        Voy a menos porque mi cultura y mi educación me la forjé yo mismo. En la escuela siempre fui un paria. Maestras como las que imita Gasalla me mandaban a hacerme electroencefalogramas, a hacer foniatría. Es más, hasta me mandaron a un colegio de mogólicos. El director le dijo a mi mamá: "No, señora, este pibe puede ser vago, un atorrante, pero no es mogólico. ¿No ve los chicos que están acá?”. Toda mi escuela primaria y parte de la secundaria fue así. La secundaría la terminé en un industrial, soy maestro mayor de obras. Terminé cuando me concienticé de que tenía que hacerlo. Para darle una satisfacción a mis padres. Mientras tanto fui un desastre: cambié unos veinte colegios, iba a la escuela a hacer mal.

                        ¿Por qué a hacer mal?

                        Porque iba a ocupar un puesto que merecían otros, y yo que tenía la oportunidad no la aprovechaba. Me llevaba todas las materias y pensaba todo el tiempo en hacer descontroles o hacer reír a los demás. Y no hacía lo que debía, que era estudiar.


                        Fútbol y religión


                        Por una vez, Ricardo Iorio no luce una remera negra. A cambio, se puso los colores de su cuadro, Racing. "Amo el fútbol -explica-. Lo jugué mucho, pero ahora corro el colectivo y escupo los bofes. En la banda tenemos mucho entrenamiento físico, entrenamos mucho más que un jugador de fútbol haciendo esta música."

                        ¿Qué clase de hincha de Racing sos? ¿De los que sufren en la cancha?

                        No, soy de los felices. Apoyo a Racing porque siento que es como yo: tengo la mejor hinchada, pero no gano ningún campeonato.

                        ¿Qué sería ganar un campeonato?

                        Tener un grupo que dure veinte años.

                        ¿Creés en alguna religión?

                        Más que nada, creo en las compilaciones de Alan Kardec, en la Fraternidad Espírita Argentina, que fue fundada en 1946, y en la Escuela Científica Basilio, aunque nunca fui adepto a eso. Lo que pasa es que leí, analicé. Cuando tuve neuronas, las utilicé para leer, para aprender: eso es lo que les aconsejo a muchos que no le encuentran un sentido a la vida.

                        ¿Cuál es el sentido de tu vida?

                        Hacer esto, mostrarme como un referente. No como un ejemplo, como un referente. Cosa que yo no tuve cuando era pibe. Una vez, iba de la mano de mi mamá y pasó un muchacho de pelo largo en una moto, con una guitarra, y yo dije: “Cuando sea grande voy a ser como ése". Todos me decían que estaba loco. Los padres y hermanos de mis novias de la adolescencia se burlaban de mí. “Iluso, se cree que va a ser alguien con la música". Entonces, cuando veo algún cartel de Almafuerte pegado por Caseros, me siento orgulloso. Y también de que vengan a verme los hijos de las chicas que iban conmigo a la primaria, ésas que levantaban la mano y decían: "Señorita, mire lo que está haciendo Iorio, está dibujando una guitarra", para que las maestras me tiraran la oreja y me trataran de idiota. Cuando vienen los pibes y me dicen: "Mi mamá iba con vos a segundo grado", les contesto: "Andá y decile que estoy peor que antes (risas). Y que soy quien quise ser”.





                        Fuente: Ratacruel.galeon.com

                        COCINERO

                        Esta es la luz de cristo

                        Comentario

                        • SAMUEL
                          TÎo PâSTãFLöRÄ
                          • 27-08-2003
                          • 3689

                          #13
                          Si hay alguien que demostró tener más páginas que un libro es el amigazo de Jesu’. Así que para hacerle un poco de justicia a la leyenda, y como muchos ya sabrán, es inminente la publicación de la primera biografía de Ricardo Iorio. Se llama “El perro cristiano” y su autor es Ariel Torres, periodista de cuño metalero que logró la aprobación del mismísimo Richar’ para su trabajo (ergo, la biografía es *autorizada*).

                          El autor nos contó algunas intimidades sobre la realización del libro, pero quienes se queden con ganas de más pueden consultar la nota publicada en la última revista Requiem, o esperar unas semanas hasta la salida del libro, que se podrá conseguir en algunas librerías, rockerías y en los propios shows de Almafuerte.

                          Cita :
                          “Hice esto primero y principal por pasión y por mi propia curiosidad, porque a nadie se le había ocurrido escribirle una biografía a Iorio. Imagino que muchos periodistas le tienen un poco de cagazo al tipo y por eso tal vez nadie se atrevió. Me armé de paciencia y gracias a la colaboración de Marcelo Tommy y Marcelo Caputo (sus dos mánagers) pudimos convencer a Iorio de que este libro podía ser una buena idea.

                          Yo a Iorio lo conocía personalmente por mi laburo como periodista, así que cuando Marcelo Tommy le habló de mí y de mi proyecto, cuando me vio, me dijo: ‘Ah, sos vos. Bueno… te doy mi aprobación’. Eso fue un punto a mi favor, aunque confieso que primero dudó.

                          Iorio SIEMPRE estuvo involucrado en el producto. De hecho, supervisó todos mis escritos. Y aquí quiero aclarar que le permití suprimir pero no alterar ni modificar los textos. Y me parece respetable que el tipo quiera seleccionar qué cosas quiere dar a conocer de su vida privada y qué cosas no.

                          Nunca demostró euforia porque alguien le escribió un libro; simplemente dudó al principio, dio su aprobación, se involucró (mucho) después y listo. No anda diciéndole a todo el mundo: ‘Che, está por salir un libro mío’. A Iorio no le va a cambiar la vida porque a una persona se le haya ocurrido escribir una biografía suya. Seguramente, a sus hijas, a su familia y a sus amigos les parecerá mucho más trascendente. Él está bastante por fuera de estas cosas.

                          Tengo que decir que más allá de todo lo que se diga sobre él, el tipo se mostró siempre muy dispuesto y responsable en todo el proceso de laburo. Accedió amablemente a todas las entrevistas, cuando tuvo que leer los textos lo hizo y cuando debió corregir, lo hizo. Me sorprendió su seriedad; anteriormente yo creía que era un tipo colgado y resultó que nada que ver, afortunadamente.”




                          Para cerrar, un fragmento del prólogo del libro:

                          Cita :
                          —Y si te digo que no, igual lo vas a editar —me dijo.

                          Conversábamos en los camarines de la Vieja Bailanta Rock de Luján antes de una presentación de Almafuerte. El calendario señalaba el viernes 28 de octubre de 2005. Por ética profesional, y porque quería contar con su aprobación, fui hasta Luján a ver a Ricardo Iorio y comentarle que estaba escribiendo un libro sobre su trayectoria artística.

                          Le expliqué las razones de mi trabajo y me escuchó con atención. No parecía ser una buena noche para él y por eso dudé de su respuesta. Pensó largamente (él también dud&#243, miró a un costado, y acaso sabiendo que con su colaboración o sin ella, esta biografía saldría publicada igual, dijo:

                          —Te doy mi aprobación.

                          Dos meses después, Ricardo Iorio me recibía en su propia casa para darme la primera de una larga serie de entrevistas relacionadas con su vida. Ese era el espaldarazo que yo necesitaba; era preciso que esta historia fuera contada en buena parte por él mismo.

                          (…) Iorio es el ejemplo del artista obsesionado por no rendirse ante las adversidades. Descubrí que su historia es aquella que tanto gusta a los argentinos de “la persona que se reinventa a sí misma”, que es capaz de superar los obstáculos más difíciles (personales o artísticos) y siempre gana con ello un reconocimiento (”Yo no hago esto para que me griten que soy el más grande. Lo hago para no morirme“, declaró en 1999).

                          También descubrí que aquel artista que tanto respeto, en ocasiones puede ser el “malo de la película”. De hecho, algunas de sus declaraciones (muchas de ellas injustas y gratuitas), acciones, omisiones o contradicciones a lo largo de su vida le han dado tantos detractores y antipatías como amigos y seguidores.

                          (…) Las circunstancias cambiaron. Definitivamente. De aquel Iorio que desafió a los hippies desde el escenario de B.A. Rock, en 1982, hoy sólo queda su eterna rebeldía, su actitud frontal para decir las cosas sin que importe demasiado el qué dirán, y su pasión por la música que quiso hacer desde joven. ¿Es autoritario? ¿Es violento? Las respuestas a estos interrogantes van a depender de quién sea el que lo juzga o lo observa. ¿Es contradictorio? ¿Quién no lo es, acaso?

                          Este libro pretende contar la vida del Ricardo Iorio que conocí arriba, detrás y abajo de los escenarios. Un músico que escribe letras como pocos y que a pesar de ello no suele aparecer en televisión; mucho menos en las enciclopedias del rock nacional. Un tipo que se juega por lo que piensa; un rasgo suyo que es visto por muchos como admirable.

                          (…) El perro cristiano pretende ser el reconocimiento en vida que le estaba faltando a un artista único, pésele a quien le pese. Un músico con luces y sombras que, más allá de su vehemencia arriba y abajo de los escenarios, desde hace tiempo tiene asegurada una página en la historia del rock de nuestro país.





                          Fuente: http://www.mutantes.com.ar/blog/?p=903

                          COCINERO

                          Esta es la luz de cristo

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                            • 29-06-2004
                            • 1818

                            #14
                            Snif es el mejor.
                            Ya las había leído así que me extrañaba esta:

                            - "Los alcahuetes son todo botones de l ayuta de la playsation estamos acorralados todos nos apuntan con la pija en el culo, no quieren hacer uno de ello"

                            JAJAJA nona

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                              • 29-06-2004
                              • 1818

                              #15
                              te mocionaste jaja

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