YOES

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  • xaxoless
    Pelotudo
    • 01-09-2009
    • 257

    #1

    YOES

    YOES
    Y caminaba despreocupado una mañana del pasado verano en la banquina de una ruta con rumbo a una localidad cercana, cuando comencé a sentir un poco de frío, el cielo se mostraba despejado y un viento del este silbaba tenue en mis oídos mientras mis pasos se cansaban del camino, y fue entonces cuando me di cuenta que solo llevaba puestos una prenda interior y mi reloj en un además que estaba descalzo y no lograba recordar para que y como había llegado hasta ese lugar, detuve la marcha desconcertada e intente tranquilizarme para ordenar las ideas, pero nada lograba esclarecerme y decidí impulsivo invertir el rumbo con paso apresurado, en cada cruce con vehículos la vergüenza semidesnuda me aceleraba y me puse a lucubrar una explicación coherente que me justificara mientras continuaba desplazándome por la banquina, al penetrar en los suburbios de la ciudad e intentar detener algunos de los escasos taxis de aquella madrugada, noté esta vez mas sorprendido que los tacheros no me oían ni tampoco me miraban, los conductores y transeúntes transcurrían como ajenos, y decidí entonces abordar un colectivo urbano, pero me pensaba dando alguna explicación mientras ofrecía vanamente mi reloj a cambio de algún dinerillo, cuando las personas que esperaban conmigo sin considerarme, se desplazaron subiendo al vehículo recién arribado a través de mi organismo, el suceso aumentó mi desconcierto y el colectivo se marchó desconcertado sin que pudiera utilizarlo; totalmente desconcertado me resigné a caminar inciertamente en mi concierto resignado, así que recorrí el bulevar hasta el parque que atravesé en diagonal para acortar el camino, y ya en la avenida clareada con el día amanecido, encontré algunas personas de mi barrio que reiterándose como autómatas en su rutina ni siquiera se enteraban de mis saludos, las porteras y empleados locales que lavaban las veredas, me traspasaban con el agua de sus baldes o mangueras, y en mi aire que tenía olor a café con tostados de panes o medialunas recién horneadas, progresé las cuadras restantes hasta llegar a la puerta del edificio donde resido, oprimí tres veces el llamador del departamento como era el habito acordado con mis conocidos, y al no obtener respuesta repetí la acción insistentemente hasta el momento en que me interrogué desde adentro con fastidio. _ Quien es. _ Soy yo. Respondí subalterno con tono quedo desde afuera. _ Bueno ya voy. Me contesté aun enojado. Y transcurrido un tiempo breve pude verme a través del vidrio de la puerta de calle abriendo el ascensor, mi barba matinal y mi cabello desprolijo me incomodaban mientras ascendíamos silenciosos en la incipiente vigilia que no lograba conciliarnos, así que nos levantamos, nos afeitamos bajo la ducha y nos vestimos con la ropa limpia de esa mañana para continuar con el rito del despertar en el mismo bar de todas las esquina, y permanecimos allí acostumbradamente abstraídos buscando alguna explicación razonadamente aceptable del suceso, cuando el sabor del café se mezclaba con la esencia del cigarrillo, y el parloteo de la gente con los sonidos e imágenes del televisor, lograba finalmente como todos los días, en todos los bares de todas mis esquinas, que él se me revelara como aquel imposible, tal como me ocurría todas las mañanas, en el mismo bar de todas mis esquinas, que me definían singular mientras yo continuaba pensando con él.
  • Frostwarrior
    Nerd legendario
    • 30-01-2006
    • 29055

    #2
    Cuando el sabor del café se mezclaba con la esencia del cigarrillo, y el parloteo de la gente con los sonidos e imágenes del televisor, una localidad cercana, cuando comencé a sentir un poco de frío, el cielo se mostraba despejado y un despreocupado una mañana del pasado verano en la banquina de una ruta con rumbo a viento del este silbaba tenue en mis oídos mientras mis pasos se cansaban del camino, y fue entonces cuando me di cuenta que solo llevaba puestos una prenda interior y mi reloj en un además que estaba descalzo y no lograba recordar para que y como había llegado hasta ese lugar, detuve la marcha desconcertada e intente tranquilizarme para ordenar las ideas, pero nada lograba esclarecerme y decidí impulsivo invertir el rumbo con paso apresurado, en cada cruce con vehículos la vergüenza semidesnuda me aceleraba y me puse a lucubrar una explicación coherente que me justificara mientras continuaba desplazándome por la banquina, al penetrar en los suburbios de la ciudad e intentar detener algunos de los escasos taxis de aquella madrugada, noté esta vez mas sorprendido que los tacheros no me oían ni tampoco me miraban, los conductores y transeúntes transcurrían como ajenos, y decidí entonces abordar un colectivo urbano, pero me pensaba dando alguna explicación mientras ofrecía vanamente mi reloj a cambio de algún dinerillo, cuando las personas que esperaban conmigo sin considerarme, se desplazaron subiendo al vehículo recién arribado a través de mi organismo, el suceso aumentó mi desconcierto y el colectivo se marchó desconcertado sin que pudiera utilizarlo; totalmente desconcertado me resigné a caminar inciertamente en mi concierto resignado, así que recorrí el bulevar hasta el parque que atravesé en diagonal para acortar el camino, y ya en la avenida clareada con el día amanecido, encontré algunas personas de mi barrio que reiterándose como autómatas en su rutina ni siquiera se enteraban de mis saludos, las porteras y empleados locales que lavaban las veredas, me traspasaban con el agua de sus baldes o mangueras, y en mi aire que tenía olor a café con tostados de panes o medialunas recién horneadas, progresé las cuadras restantes hasta llegar a la puerta del edificio donde resido, oprimí tres veces el llamador del departamento como era el habito acordado con mis conocidos, y al no obtener respuesta repetí la acción insistentemente hasta el momento en que me interrogué desde adentro con fastidio. _ Quien es. _ Soy yo. Respondí subalterno con tono quedo desde afuera. _ Bueno ya voy. Me contesté aun enojado. Y transcurrido un tiempo breve pude verme a través del vidrio de la puerta de calle abriendo el ascensor, mi barba matinal y mi cabello desprolijo me incomodaban mientras ascendíamos silenciosos en la incipiente vigilia que no lograba conciliarnos, así que nos levantamos, nos afeitamos bajo la ducha y nos vestimos con la ropa limpia de esa mañana para continuar con el rito del despertar en el mismo bar de todas las esquina, y permanecimos allí acostumbradamente abstraídos buscando alguna explicación razonadamente aceptable del suceso, cuando el sabor del café se mezclaba con la esencia del cigarrillo, y el parloteo de la gente con los sonidos e imágenes del televisor, lograba finalmente como todos los días, en todos los bares de todas mis esquinas, que él se me revelara como aquel imposible, tal como me ocurría todas las mañanas, en el mismo bar de todas mis esquinas, que me definían singular mientras yo continuaba pensando con él.Una localidad cercana, cuando comencé a sentir un poco de frío, el cielo se mostraba despejado y un caminaba despreocupado una mañana del pasado verano en la banquina de una ruta con rumbo a viento del este silbaba tenue en mis oídos mientras mis pasos se cansaban del camino, y fue entonces cuando me di cuenta que solo llevaba puestos una prenda interior y mi reloj en un además que estaba descalzo y no lograba recordar para que y como había llegado hasta ese lugar, detuve la marcha desconcertada e intente tranquilizarme para ordenar las ideas, pero nada lograba esclarecerme y decidí impulsivo invertir el rumbo con paso apresurado, en cada cruce con vehículos la vergüenza semidesnuda me aceleraba y me puse a lucubrar una explicación coherente que me justificara mientras continuaba desplazándome por la banquina, al penetrar en los suburbios de la ciudad e intentar detener algunos de los escasos taxis de aquella madrugada, noté esta vez mas sorprendido que los tacheros no me oían ni tampoco me miraban, los conductores y transeúntes transcurrían como ajenos, y decidí entonces abordar un colectivo urbano, pero me pensaba dando alguna explicación mientras ofrecía vanamente mi reloj a cambio de algún dinerillo, cuando las personas que esperaban conmigo sin considerarme, se desplazaron subiendo al vehículo recién arribado a través de mi organismo, el suceso aumentó mi desconcierto y el colectivo se marchó desconcertado sin que pudiera utilizarlo; totalmente desconcertado me resigné a caminar inciertamente en mi concierto resignado, así que recorrí el bulevar hasta el parque que atravesé en diagonal para acortar el camino, y ya en la avenida clareada con el día amanecido, encontré algunas personas de mi barrio que reiterándose como autómatas en su rutina ni siquiera se enteraban de mis saludos, las porteras y empleados locales que lavaban las veredas, me traspasaban con el agua de sus baldes o mangueras, y en mi aire que tenía olor a café con tostados de panes o medialunas recién horneadas, progresé las cuadras restantes hasta llegar a la puerta del edificio donde resido, oprimí tres veces el llamador del departamento como era el habito acordado con mis conocidos, y al no obtener respuesta repetí la acción insistentemente hasta el momento en que me interrogué desde adentro con fastidio. _ Quien es. _ Soy yo. Respondí subalterno con tono quedo desde afuera. _ Bueno ya voy. Me contesté aun enojado. Y transcurrido un tiempo breve pude verme a través del vidrio de la puerta de calle abriendo el ascensor, mi barba matinal y mi cabello desprolijo me incomodaban mientras ascendíamos silenciosos en la incipiente vigilia que no lograba conciliarnos, así que nos levantamos, nos afeitamos bajo la ducha y nos vestimos con la ropa limpia de esa mañana para continuar con el rito del despertar en el mismo bar de todas las esquina, y permanecimos allí acostumbradamente abstraídos buscando alguna explicación razonadamente aceptable del suceso, cuando el sabor del café se mezclaba con la esencia del cigarrillo, y el parloteo de la gente con los sonidos e imágenes del televisor, lograba finalmente como todos los días, en todos los bares de todas mis esquinas, que él se me revelara como aquel imposible, tal como me ocurría todas las mañanas, en el mismo bar de todas mis esquinas, que me definían singular mientras yo continuaba pensando con él.
    Editado por última vez por Frostwarrior; 20-10-2009, 11:44 AM.

    Comentario

    • semen!
      EN BARRA
      • 11-12-2007
      • 28137

      #3
      Y transcurrido un tiempo breve pude verme a través del vidrio de la puerta de calle abriendo el ascensor, mi barba matinal y mi cabello desprolijo me incomodaban mientras ascendíamos silenciosos en la incipiente vigilia que no lograba conciliarnos, así que nos levantamos, nos afeitamos bajo la ducha y nos vestimos con la ropa limpia de esa mañana para continuar con el rito del despertar en el mismo bar de todas las esquina, y permanecimos allí acostumbradamente abstraídos buscando alguna explicación razonadamente aceptable del suceso, cuando el sabor del café se mezclaba con la esencia del cigarrillo, y el parloteo de la gente con los sonidos e imágenes del televisor, lograba finalmente como todos los días, en todos los bares de todas mis esquinas, que él se me revelara como aquel imposible, tal como me ocurría todas las mañanas, en el mismo bar de todas mis esquinas, que me definían singular mientras yo continuaba pensando con él.Una localidad cercana, cuando comencé a sentir un poco de frío, el cielo se mostraba despejado y un caminaba despreocupado una mañana del pasado verano en la banquina de una ruta con rumbo a viento del este silbaba tenue en mis oídos mientras mis pasos se cansaban del camino, y fue entonces cuando me di cuenta que solo llevaba puestos una prenda interior y mi reloj en un además que estaba descalzo y no lograba recordar para que y como había llegado hasta ese lugar, detuve la marcha desconcertada e intente tranquilizarme para ordenar las ideas, pero nada lograba esclarecerme y decidí impulsivo invertir el rumbo con paso apresurado, en cada cruce con vehículos la vergüenza semidesnuda me aceleraba y me puse a lucubrar una explicación coherente que me justificara mientras continuaba desplazándome por la banquina, al penetrar en los suburbios de la ciudad e intentar detener algunos de los escasos taxis de aquella madrugada, noté esta vez mas sorprendido que los tacheros no me oían ni tampoco me miraban, los conductores y transeúntes transcurrían como ajenos, y decidí entonces abordar un colectivo urbano, pero me pensaba dando alguna explicación mientras ofrecía vanamente mi reloj a cambio de algún dinerillo, cuando las personas que esperaban conmigo sin considerarme, se desplazaron subiendo al vehículo recién arribado a través de mi organismo, el suceso aumentó mi desconcierto y el colectivo se marchó desconcertado sin que pudiera utilizarlo; totalmente desconcertado me resigné a caminar inciertamente en mi concierto resignado, así que recorrí el bulevar hasta el parque que atravesé en diagonal para acortar el camino, y ya en la avenida clareada con el día amanecido, encontré algunas personas de mi barrio que reiterándose como autómatas en su rutina ni siquiera se enteraban de mis saludos, las porteras y empleados locales que lavaban las veredas, me traspasaban con el agua de sus baldes o mangueras, y en mi aire que tenía olor a café con tostados de panes o medialunas recién horneadas, progresé las cuadras restantes hasta llegar a la puerta del edificio donde resido, oprimí tres veces el llamador del departamento como era el habito acordado con mis conocidos, y al no obtener respuesta repetí la acción insistentemente hasta el momento en que me interrogué desde adentro con fastidio. _ Bueno ya voy. Me contesté aun enojado. Y caminaba despreocupado una mañana del pasado verano en la banquina de una ruta con rumbo a una localidad cercana, cuando comencé a sentir un poco de frío, el cielo se mostraba despejado y un viento del este silbaba tenue en mis oídos mientras mis pasos se cansaban del camino, y fue entonces cuando me di cuenta que solo llevaba puestos una prenda interior y mi reloj en un además que estaba descalzo y no lograba recordar para que y como había llegado hasta ese lugar, detuve la marcha desconcertada e intente tranquilizarme para ordenar las ideas, pero nada lograba esclarecerme y decidí impulsivo invertir el rumbo con paso apresurado, en cada cruce con vehículos la vergüenza semidesnuda me aceleraba y me puse a lucubrar una explicación coherente que me justificara mientras continuaba desplazándome por la banquina, al penetrar en los suburbios de la ciudad e intentar detener algunos de los escasos taxis de aquella madrugada, noté esta vez mas sorprendido que los tacheros no me oían ni tampoco me miraban, los conductores y transeúntes transcurrían como ajenos, y decidí entonces abordar un colectivo urbano, pero me pensaba dando alguna explicación mientras ofrecía vanamente mi reloj a cambio de algún dinerillo, cuando las personas que esperaban conmigo sin considerarme, se desplazaron subiendo al vehículo recién arribado a través de mi organismo, el suceso aumentó mi desconcierto y el colectivo se marchó desconcertado sin que pudiera utilizarlo; totalmente desconcertado me resigné a caminar inciertamente en mi concierto resignado, así que recorrí el bulevar hasta el parque que atravesé en diagonal para acortar el camino, y ya en la avenida clareada con el día amanecido, encontré algunas personas de mi barrio que reiterándose como autómatas en su rutina ni siquiera se enteraban de mis saludos, las porteras y empleados locales que lavaban las veredas, me traspasaban con el agua de sus baldes o mangueras, y en mi aire que tenía olor a café con tostados de panes o medialunas recién horneadas, progresé las cuadras restantes hasta llegar a la puerta del edificio donde resido, oprimí tres veces el llamador del departamento como era el habito acordado con mis conocidos, y al no obtener respuesta repetí la acción insistentemente hasta el momento en que me interrogué desde adentro con fastidio.

      diwa says: "la gente se muere, la familia llora, y a vos te chupa un huevo"

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      • xaxoless
        Pelotudo
        • 01-09-2009
        • 257

        #4
        nanohermanopotter

        Originalmente publicado por Kei Kurono
        Y transcurrido un tiempo breve pude verme a través del vidrio de la puerta de calle abriendo el ascensor, mi barba matinal y mi cabello desprolijo me incomodaban mientras ascendíamos silenciosos en la incipiente vigilia que no lograba conciliarnos, así que nos levantamos, nos afeitamos bajo la ducha y nos vestimos con la ropa limpia de esa mañana para continuar con el rito del despertar en el mismo bar de todas las esquina, y permanecimos allí acostumbradamente abstraídos buscando alguna explicación razonadamente aceptable del suceso, cuando el sabor del café se mezclaba con la esencia del cigarrillo, y el parloteo de la gente con los sonidos e imágenes del televisor, lograba finalmente como todos los días, en todos los bares de todas mis esquinas, que él se me revelara como aquel imposible, tal como me ocurría todas las mañanas, en el mismo bar de todas mis esquinas, que me definían singular mientras yo continuaba pensando con él.Una localidad cercana, cuando comencé a sentir un poco de frío, el cielo se mostraba despejado y un caminaba despreocupado una mañana del pasado verano en la banquina de una ruta con rumbo a viento del este silbaba tenue en mis oídos mientras mis pasos se cansaban del camino, y fue entonces cuando me di cuenta que solo llevaba puestos una prenda interior y mi reloj en un además que estaba descalzo y no lograba recordar para que y como había llegado hasta ese lugar, detuve la marcha desconcertada e intente tranquilizarme para ordenar las ideas, pero nada lograba esclarecerme y decidí impulsivo invertir el rumbo con paso apresurado, en cada cruce con vehículos la vergüenza semidesnuda me aceleraba y me puse a lucubrar una explicación coherente que me justificara mientras continuaba desplazándome por la banquina, al penetrar en los suburbios de la ciudad e intentar detener algunos de los escasos taxis de aquella madrugada, noté esta vez mas sorprendido que los tacheros no me oían ni tampoco me miraban, los conductores y transeúntes transcurrían como ajenos, y decidí entonces abordar un colectivo urbano, pero me pensaba dando alguna explicación mientras ofrecía vanamente mi reloj a cambio de algún dinerillo, cuando las personas que esperaban conmigo sin considerarme, se desplazaron subiendo al vehículo recién arribado a través de mi organismo, el suceso aumentó mi desconcierto y el colectivo se marchó desconcertado sin que pudiera utilizarlo; totalmente desconcertado me resigné a caminar inciertamente en mi concierto resignado, así que recorrí el bulevar hasta el parque que atravesé en diagonal para acortar el camino, y ya en la avenida clareada con el día amanecido, encontré algunas personas de mi barrio que reiterándose como autómatas en su rutina ni siquiera se enteraban de mis saludos, las porteras y empleados locales que lavaban las veredas, me traspasaban con el agua de sus baldes o mangueras, y en mi aire que tenía olor a café con tostados de panes o medialunas recién horneadas, progresé las cuadras restantes hasta llegar a la puerta del edificio donde resido, oprimí tres veces el llamador del departamento como era el habito acordado con mis conocidos, y al no obtener respuesta repetí la acción insistentemente hasta el momento en que me interrogué desde adentro con fastidio. _ Bueno ya voy. Me contesté aun enojado. Y caminaba despreocupado una mañana del pasado verano en la banquina de una ruta con rumbo a una localidad cercana, cuando comencé a sentir un poco de frío, el cielo se mostraba despejado y un viento del este silbaba tenue en mis oídos mientras mis pasos se cansaban del camino, y fue entonces cuando me di cuenta que solo llevaba puestos una prenda interior y mi reloj en un además que estaba descalzo y no lograba recordar para que y como había llegado hasta ese lugar, detuve la marcha desconcertada e intente tranquilizarme para ordenar las ideas, pero nada lograba esclarecerme y decidí impulsivo invertir el rumbo con paso apresurado, en cada cruce con vehículos la vergüenza semidesnuda me aceleraba y me puse a lucubrar una explicación coherente que me justificara mientras continuaba desplazándome por la banquina, al penetrar en los suburbios de la ciudad e intentar detener algunos de los escasos taxis de aquella madrugada, noté esta vez mas sorprendido que los tacheros no me oían ni tampoco me miraban, los conductores y transeúntes transcurrían como ajenos, y decidí entonces abordar un colectivo urbano, pero me pensaba dando alguna explicación mientras ofrecía vanamente mi reloj a cambio de algún dinerillo, cuando las personas que esperaban conmigo sin considerarme, se desplazaron subiendo al vehículo recién arribado a través de mi organismo, el suceso aumentó mi desconcierto y el colectivo se marchó desconcertado sin que pudiera utilizarlo; totalmente desconcertado me resigné a caminar inciertamente en mi concierto resignado, así que recorrí el bulevar hasta el parque que atravesé en diagonal para acortar el camino, y ya en la avenida clareada con el día amanecido, encontré algunas personas de mi barrio que reiterándose como autómatas en su rutina ni siquiera se enteraban de mis saludos, las porteras y empleados locales que lavaban las veredas, me traspasaban con el agua de sus baldes o mangueras, y en mi aire que tenía olor a café con tostados de panes o medialunas recién horneadas, progresé las cuadras restantes hasta llegar a la puerta del edificio donde resido, oprimí tres veces el llamador del departamento como era el habito acordado con mis conocidos, y al no obtener respuesta repetí la acción insistentemente hasta el momento en que me interrogué desde adentro con fastidio.
        la NANOTECHNOLOGY es de gigas al BRO GRASSI nunca le vi personalmenmte
        y no se quien es ese tal Pottre?

        Comentario

        • xaxoless
          Pelotudo
          • 01-09-2009
          • 257

          #5
          LA LITERATURA EL MÁRKETING Y LA NORMALIDAD

          Esta es una encuesta que integra todo un estudio multicéntrico patrocinado por la juventud sionista del emirato neonazy de Bagdad.
          Envíe su opinión respecto del tema propuesto en el título del trial llenando las páginas en blanco y deje sus datos personales al pie de letras.

          thanks

          Comentario

          • xaxoless
            Pelotudo
            • 01-09-2009
            • 257

            #6
            Originalmente publicado por xaxoless
            la NANOTECHNOLOGY es de gigas al BRO GRASSI nunca le vi personalmenmte
            y no se quien es ese tal Pottre?
            El día que los putos logren embarazarse, a la cantidad de hijos de putas que ya tenemos tendremos que sumarle la cantidad de hijos de putos venideros.

            La colita es puerta de salida nene, la puerta de entrada es la boca, y con la mía te voy a masticar el cerebro para que mediante su transcurso en mi tubo digestivo se tranforme en tu anhelo de ser siempre una nisma mierda


            SE SI ME TENDITE (nanohermanopotter)

            Comentario

            • xaxoless
              Pelotudo
              • 01-09-2009
              • 257

              #7
              So, I suggest : Descerebrados Congénitos o por la falopa, Oligofrénicos, Síndromes de Down( trisomía 21), es decir Mogólicos pa que lo entiendas, Borderline y pendejos boludos o semianalfabetos de cualquiera de los sexos incluídos los patológicos

              Abstenerse de comentar lo que no entienden

              TA?

              Comentario

              • agromicrobiology
                Pelotudo
                • 09-08-2006
                • 13237

                #8
                Ma que psiquiatra, directo al neurologo!

                Comentario

                • xaxoless
                  Pelotudo
                  • 01-09-2009
                  • 257

                  #9
                  Estimado, he estado haciendo unas pruebas con todos ustedes por que tengo que presentar una tesis en mi carrera de antropología. Como el estudio es sobre los grupos que son atraídos por este tipo de foros, tuve que camuflarme entre ustedes de alguna manera y generar de entrada una especie de antipatía progresando en conceptos abstractos mediante el lenguaje desprovisto de otro tipo de medios como videos o imagenes para estudiar la receptividad a las palabras escritas, a la lectura de argumentos con textos largos y chequear la capacidad de refutar argumentos complejos. El modo de las nuevas generaciones es el comunicarse con textos cortos e imágenes simbólicas, cargados de irónicas agresiones y neologismos. Mi trabajo específico era el estudio de los cambios que la tecnología informatica a generado en el lenguaje más alla de la música y de los pautadores mediáticos. Eso es todo, no estoy loco ni tampoco soy médico. solo un estudiante de antropología a punto de graduarse
                  saludo cordial

                  Comentario

                  • Drama Queen
                    Bullshit
                    • 12-06-2009
                    • 4844

                    #10
                    Mire usted...
                    500 * 300 máx.

                    Comentario

                    • semen!
                      EN BARRA
                      • 11-12-2007
                      • 28137

                      #11
                      ...despues de usted

                      diwa says: "la gente se muere, la familia llora, y a vos te chupa un huevo"

                      Comentario

                      • xaxoless
                        Pelotudo
                        • 01-09-2009
                        • 257

                        #12
                        la explicación del justificarme

                        Ecurre que una especialidad de la antropología moderna comenzó en la década de los 70 a trabajar con un concepto que la vinculo a la física y a la matemática. Con los trabajos de los estructuralista de los 50 y 60, los antropólogos se dieron cuenta que tenían que estudiar matemáticas y física de avanzada, por que el problema que se le comenzaba a plantear era nada mas ni nada menos que la teoría del Caos.
                        Tanto Caos y Cosmos se rigen por las mismas reglas, entiéndase principios de la física, propiedades de la materia, y esos mismos principios son los que rigen también la conducta de las relaciones interhumanas.
                        Entonces estos antropólogos modernos se plantearon las siguientes secuencias

                        1) Definir Caos con la consecuente definición de Orden
                        Cosa que no logró todavía la vanguardia de la física en nuestros días.

                        2) Experimentar con modelos del mismo modo que lo hacían las ciencias exactas que no aparecían como tan exactas en su definición del orden.

                        Y con la intención de todos los experimentos, que es precisamente el experimentar para evolucionar consecuentemente, es que se comenzó a trabajar en modelos caóticos naturales, por ejemplo con sociedades poli étnicas en conflicto o con culturas nomo étnicas con fracciones diferenciadas que luchan por lograr la hegemonía del grupo.

                        Bien, ahora, como este tipo de experimentos no se pueden efectuar en un laboratorio pequeño y resulta demasiado oneroso y riesgoso trabajar en terreno. A un grupo de estos brillantes investigadores en quórum se les ocurrió la brillante idea de fundar.
                        El egel forum

                        Estaba trabajando y resulto que el trabajo se me transformo en diversión he disfrutado muchísimo con todos ustedes por que son muy ingeniosos y me parece que los voy a extrañar

                        Saludos cordiale para todos los integrantes de este grupo maravilloso

                        Comentario

                        • JAFET
                          Egelito muy activo
                          • 08-11-2009
                          • 808

                          #13
                          Interesante el cuento, pero mucho más interesante son los aportes que ustedes le hicieron enriqueciéndole. Saben? creo que el autor no se dio cuenta de esto

                          Comentario

                          • Leomanya
                            Mega Egelito
                            • 02-09-2004
                            • 4624

                            #14
                            lo leí tooooooodooooo













                            mentira jojojo

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                            Trabajando...