Hay un tema ahí.
Lo que me pasa a mi con eso es esto:
En general todos los juegos de Batman me parecieron bastante chotos. No le tenía fe al Asylum por eso mismo, y me abrió la cabeza. Igual odio a Batman. Si hubiera tenido a Sonic o a Lux como protagonista me hubiera gustado prácticamente lo mismo.
Da lo mismo que fuera de Batman o de cualquier cosa.
Las cosas que quizás de chico si esperaba eran los gráficos DE LA VIDA REAL, la libertad de acción, los movimientos ágiles, etc, y la verdad es que mis expectativas fueron infinitamente superadas, y todavía siguen mejorando.
Cada vez que "eso que esperaba y que creía imposible" llega, hay alegría y disfrute. Es verlo y revolcarse en eso y AHG COMO PUEDE SER QUE ESTOY VIENDO ESO. Pero pasa algo raro: Después de un rato de estar con eso, ya lo acepté, lo asimilé, y me parece normal. Y quedo frente a algo que se aprecia distinto. El juego como juego. Y pareciera estar funcionando en mi lo mismo que cuando jugaba al Mario, o al Tomb Raider, o al Mappy, o a casi cualquier juego.
Ahí es mas complicado, me puede parecer bien o mal el juego, asombrar o dar vergüenza ajena, pero esa parte de "disfrute de jugar" al final está ahí por su cuenta.
Por ahí es un aspecto al que le doy demasiada prioridad, pero en el fondo es lo único que me importa.
Todo lo demás lo puede potenciar. Un juego divertido con una estética copada detrás, se conviente en una experiencia de la hostia, me obsesiono un ratito con eso y me pongo la camiseta.
Es difícil determinar que hace que disfrute de algunos juegos y otros no. Por ejemplo, el Arkham Asylum me pareció perfecto en cualquier aspecto, y el Arkham City no dejó de aburrirme. Y eso quee el Asylum me dejó con ganas de mas, y el City se supone que es prácticamente lo mismo.
Por otro lado, el Prototype es un juego berreta, hecho de choreos de otros juegos, y sin embargo me resultó medianamente divertido. No demasiado. Pero lo suficiente como para terminarlo sin que se vuelva un sufrimiento. Supongo que es porque es un juego muy catártico y produce algo de placer por ese lado.
Por eso muchas veces no puedo explicar por qué tal o cual juego no me gustan o si. Es como la química que tengo con ellos. A veces es mas evidente y lo puedo explicar, pero otras veces es tan sutil, que si se lo adjudico a algo, seguramente sea un engaño.
Lo que si encuentro en los juegos de algunas épocas, es que me encuentro relativamente pocos juegos con un factor diversión importante. En general son todos Prototype que me entretienen un rato y me duran poco, o Arkahm City que no me enganchan (Además de juegos que simplemente no me gustan).
Pero no creo que se trate de juegos modernos o viejos. Juegos irrelevantes hubieron siempre, y los juegos geniales de ahora no son menos geniales que los de antes, y la proporción no debe haber cambiado demasiado.
Hay épocas por ahí en donde salen muchos juegos copados juntos, y otras en donde parece no pasar nada. Pero siempre se renovó hasta ahora.
Lo que me pasa a mi con eso es esto:
En general todos los juegos de Batman me parecieron bastante chotos. No le tenía fe al Asylum por eso mismo, y me abrió la cabeza. Igual odio a Batman. Si hubiera tenido a Sonic o a Lux como protagonista me hubiera gustado prácticamente lo mismo.
Da lo mismo que fuera de Batman o de cualquier cosa.
Las cosas que quizás de chico si esperaba eran los gráficos DE LA VIDA REAL, la libertad de acción, los movimientos ágiles, etc, y la verdad es que mis expectativas fueron infinitamente superadas, y todavía siguen mejorando.
Cada vez que "eso que esperaba y que creía imposible" llega, hay alegría y disfrute. Es verlo y revolcarse en eso y AHG COMO PUEDE SER QUE ESTOY VIENDO ESO. Pero pasa algo raro: Después de un rato de estar con eso, ya lo acepté, lo asimilé, y me parece normal. Y quedo frente a algo que se aprecia distinto. El juego como juego. Y pareciera estar funcionando en mi lo mismo que cuando jugaba al Mario, o al Tomb Raider, o al Mappy, o a casi cualquier juego.
Ahí es mas complicado, me puede parecer bien o mal el juego, asombrar o dar vergüenza ajena, pero esa parte de "disfrute de jugar" al final está ahí por su cuenta.
Por ahí es un aspecto al que le doy demasiada prioridad, pero en el fondo es lo único que me importa.
Todo lo demás lo puede potenciar. Un juego divertido con una estética copada detrás, se conviente en una experiencia de la hostia, me obsesiono un ratito con eso y me pongo la camiseta.
Es difícil determinar que hace que disfrute de algunos juegos y otros no. Por ejemplo, el Arkham Asylum me pareció perfecto en cualquier aspecto, y el Arkham City no dejó de aburrirme. Y eso quee el Asylum me dejó con ganas de mas, y el City se supone que es prácticamente lo mismo.
Por otro lado, el Prototype es un juego berreta, hecho de choreos de otros juegos, y sin embargo me resultó medianamente divertido. No demasiado. Pero lo suficiente como para terminarlo sin que se vuelva un sufrimiento. Supongo que es porque es un juego muy catártico y produce algo de placer por ese lado.
Por eso muchas veces no puedo explicar por qué tal o cual juego no me gustan o si. Es como la química que tengo con ellos. A veces es mas evidente y lo puedo explicar, pero otras veces es tan sutil, que si se lo adjudico a algo, seguramente sea un engaño.
Lo que si encuentro en los juegos de algunas épocas, es que me encuentro relativamente pocos juegos con un factor diversión importante. En general son todos Prototype que me entretienen un rato y me duran poco, o Arkahm City que no me enganchan (Además de juegos que simplemente no me gustan).
Pero no creo que se trate de juegos modernos o viejos. Juegos irrelevantes hubieron siempre, y los juegos geniales de ahora no son menos geniales que los de antes, y la proporción no debe haber cambiado demasiado.
Hay épocas por ahí en donde salen muchos juegos copados juntos, y otras en donde parece no pasar nada. Pero siempre se renovó hasta ahora.






, estuve dele que te dele y ahí recien pude voltear el carro snif.
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